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Esta eliminación de contenido palestino perpetúa el silencio mediático y borra una de las narrativas más marginadas.
Netflix, la plataforma de streaming estadounidense, ha decidido retirar prácticamente toda su colección de cine palestino bajo la presión del lobby sionista. Una vez disponible como “Historias Palestinas”, esta selección permitía al público conocer perspectivas desde la ocupación y las experiencias de un pueblo en constante resistencia. Hoy, esa ventana ha sido clausurada, borrando 24 películas que reflejan las luchas, la cultura y el día a día del pueblo palestino. Esta eliminación no es meramente una cuestión de licencias o de “prácticas estándar”, como alega Netflix; se trata de la invisibilización de una comunidad que enfrenta la violencia estructural y el genocidio en Gaza.
La retirada de películas de cineastas como Mai Masri y Basil Khalil ha dejado vacía una colección que fue anunciada en 2021 con gran entusiasmo. Netflix prometió amplificar las historias árabes en su plataforma, pero ha cedido al lobby pro-israelí, privando a millones de suscriptores de la oportunidad de entender y empatizar con la vida palestina bajo ocupación. Hoy, la única película palestina que puede verse en Netflix en Estados Unidos es “Ibrahim: Un destino por definir”, un documental de Lina Al Abed. Sin embargo, en países como Israel, incluso esa pieza ha desaparecido por completo, sustituyendo la página de la colección por un error 404.
Las y los activistas han respondido con fuerza, acusando a la plataforma de streaming de participar en el asedio y borrado cultural de Palestina. Para el grupo estadounidense Code Pink, la supresión de estas películas constituye “una borradura de la historia palestina y su cultura”. La organización Freedom Forward, que también alzó la voz, denunció que Netflix no solo silencia las voces palestinas, sino que es cómplice de la represión a nivel global, despojado de toda neutralidad al ignorar el sufrimiento y la resistencia de un pueblo oprimido.
EL PAPEL DEL LOBBY SIONISTA Y EL BORRADO MEDIÁTICO
El borrado cultural y mediático de Palestina no es nuevo. Grupos de presión israelíes llevan años trabajando para silenciar cualquier voz que evidencie las atrocidades de la ocupación y el apartheid en Gaza. Im Tirtzu, una organización de extrema derecha en Israel, criticó desde el inicio la colección de Netflix, argumentando que los directores de esas películas apoyan el movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS). La censura es la respuesta del lobby sionista ante la amenaza que representa para ellos la verdad palestina, y Netflix ha sido parte de este proyecto de deshumanización.
La decisión de retirar la colección coincide con uno de los peores momentos de la crisis humanitaria en Gaza. Más de 43,000 palestinas y palestinos han perdido la vida en el último año debido a los bombardeos y al bloqueo impuesto por el régimen israelí, y la mayoría son mujeres y niñas y niños. El genocidio se hace visible en cada cadáver, pero Netflix, con su borrado sistemático de las historias palestinas, le ofrece un manto de invisibilidad al mundo. Mientras la población de Gaza enfrenta una catástrofe, el gigante del streaming decide retirar las pocas voces que podían contar lo que viven a diario.
Grupos de derechos humanos han instado a Netflix a reconsiderar su decisión, pero el silencio corporativo es ensordecedor. La única respuesta hasta ahora ha sido la indiferencia. Miles de suscriptores han cancelado sus cuentas, denunciando el genocidio mediático y la falta de ética de una plataforma que permite la proliferación de contenidos que retratan a los palestinos de manera negativa, mientras elimina aquellos que buscan ofrecer una visión más compleja y humana.
La cultura palestina es parte de la identidad y resistencia de un pueblo, y Netflix ha decidido borrarla.
«Historias Palestinas»
Entre las películas que formaban parte de la colección «Historias Palestinas» y que han sido retiradas de Netflix bajo la presión del lobby sionista, se encuentran títulos que abarcan distintos géneros y que han sido clave para narrar las experiencias del pueblo palestino. Algunos de estos títulos son:
- Children of Shatila de Mai Masri: Un documental conmovedor que muestra la vida de dos niños en un campo de refugiados en Líbano.
- Ave Maria de Basil Khalil: Un cortometraje satírico en el que monjas palestinas ayudan a una familia de colonos israelíes varada en su convento.
- El Presente de Farah Nabulsi: Una historia que explora los obstáculos que enfrentan diariamente las personas palestinas bajo ocupación.
- Omar de Hany Abu-Assad: La historia de un joven panadero palestino que se convierte en combatiente de resistencia.
- 200 Meters de Ameen Nayfeh: Un drama en el que un padre palestino intenta cruzar la frontera para ver a su hijo en el hospital.
- Gaza Mon Amour de Tarzan y Arab Nasser: Un relato sobre amor y supervivencia en el contexto de la vida en Gaza.
- It Must Be Heaven de Elia Suleiman: Un documental que muestra los paralelismos de la ocupación y la identidad palestina en otros países.
- Salt of This Sea de Annemarie Jacir: La historia de una joven palestina-estadounidense que busca sus raíces y enfrenta las barreras de la ocupación.
- In Vitro de Larissa Sansour: Un corto de ciencia ficción que trata sobre el desplazamiento y la identidad en Palestina.
- When I Saw You de Annemarie Jacir: Una historia de refugiados y el deseo de volver a Palestina.
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Netflix es cómplice del genocidio Palestino a manos de los sionistas genocidas