Antaño, los golpes de estado se ejecutaban con tanques y soldados; hoy, el campo de batalla es el mediático, el digital, el judicial. Usan el lawfare como arma predilecta para derribar sin escrúpulos a los líderes de la izquierda global, manipulando la justicia como si fuera un títere en sus manos aviesas.
Este enfoque moderno de golpe de estado involucra financiamiento de grandes empresas y actúa a través de medios conservadores que bombardean la esfera pública con noticias negativas y falsedades sin verificar, mientras que los jueces admiten sin base estas acusaciones, comprometiendo gravemente la justicia.
El proceso continúa con una amplificación mediática excesiva, donde los medios magnifican estas acusaciones sin cuestionamientos críticos, transformando la sospecha en una condena social previa al juicio.
Incluso después de una absolución, el daño a la reputación permanece debido a la insuficiente rectificación mediática, perpetuando un ciclo de descrédito y castigo hacia figuras de izquierda.
No podemos permitir que continúen estos asedios contra quienes han sido elegidos por el pueblo.
Related posts
ÚLTIMAS ENTRADAS
El Estado criminaliza al estudiantado que planta cara a la extrema derecha
Una protesta pacífica en la Universidad Complutense termina con siete estudiantes imputadas por delitos de odio.
La Audiencia de Barcelona resucita la inquisición: procesar por satirizar un belén
Hazte Oír y la judicatura se dan la mano para criminalizar el humor y disciplinar la libertad de expresión
De Erdogan a Netanyahu: la hipocresía occidental ya no se disimula.
Mientras Netanyahu masacra Gaza y Erdogan aplasta la oposición, la UE y EEUU aplauden o miran hacia otro lado
Vídeo | DE RESIGNIFICAR NADA 🧼 PSOEizando, que es gerundio. Marina Lobo y Esther López Barceló
La “resignificación” del Valle de los Caídos que vende Moncloa es un eufemismo para disfrazar la continuidad del relato franquista.