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Este artículo forma parte del especial ‘Palestina en la historia’ de Spanish Revolution, que aborda la compleja y tumultuosa historia de Palestina y su pueblo. En este capítulo, nos enfocamos en cómo el bloqueo israelí ha estrangulado a Gaza y cómo Hamás ha surgido como una fuerza dominante en la región. Los artículos previos han cubierto temas fundamentales para entender este contexto, desde los orígenes del conflicto y la promesa de Balfour, pasando por el día de la Nakba, las sucesivas guerras, la ocupación de Cisjordania y Gaza, las Intifadas, hasta los Acuerdos de Oslo. Enlace a los artículos anteriores:
- Orígenes del conflicto: el Mandato Británico y la promesa de Balfour
- El día de la Nakba: traición y expulsión del pueblo palestino
- Cómo las sucesivas guerras entre Israel y sus vecinos árabes afectaron a la población palestina y su territorio
- La ocupación de Cisjordania y Gaza por parte de Israel (1967) y la violación de derechos humanos
- La Primera y Segunda Intifada: las dos revueltas populares palestinas contra la ocupación israelí y sus consecuencias
- Los Acuerdos de Oslo y la esperanza de paz a través de un Estado palestino independiente
El bloqueo
La Franja de Gaza, una estrecha franja de tierra costera que se extiende a lo largo de aproximadamente 41 kilómetros y limita al oeste con el Mar Mediterráneo, al norte y al este con Israel y al sur con Egipto, ha sido testigo de una de las políticas más devastadoras y controvertidas impuestas por Israel en su historia moderna: el bloqueo israelí. Desde que Hamás tomó el control de Gaza en 2007, Israel ha mantenido un asedio implacable sobre esta región, que ha tenido profundas implicaciones para la población palestina atrapada en sus confines.
El bloqueo israelí se ha traducido en una serie de restricciones económicas, comerciales y humanitarias que han dejado a Gaza al borde del colapso. Desde su inicio, Israel ha justificado estas medidas como una respuesta a los ataques con cohetes lanzados desde Gaza hacia ciudades israelíes, argumentando que el bloqueo es necesario para evitar la entrada de armas y materiales que puedan utilizarse en actividades militantes. Sin embargo, la realidad sobre el terreno pinta un cuadro mucho más sombrío.
La economía de Gaza ha sido una de las principales víctimas del bloqueo israelí. Las restricciones a la importación y exportación han asfixiado a las empresas locales y han dejado a la población con pocas oportunidades de empleo. Las tasas de desempleo y subempleo en Gaza son algunas de las más altas del mundo, lo que ha llevado a una crisis económica y social sin precedentes.
La falta de acceso a alimentos y suministros básicos ha afectado gravemente a la población. A pesar de los esfuerzos de las agencias humanitarias, la inseguridad alimentaria es una preocupación constante. Además, la escasez de combustible ha resultado en cortes de energía eléctrica que afectan gravemente a la vida cotidiana. Los hospitales, escuelas y hogares carecen de electricidad de manera regular, lo que dificulta el funcionamiento de servicios esenciales y agrava la ya precaria situación de la atención médica.
El bloqueo israelí también ha llevado a una crisis humanitaria en Gaza. La falta de suministros médicos y la incapacidad de acceder a tratamientos especializados han llevado a la muerte y el sufrimiento innecesario de muchos palestinos en la Franja. Incluso las enfermedades más tratables pueden volverse mortales debido a la falta de recursos y la imposibilidad de trasladar a pacientes fuera de Gaza para recibir atención médica avanzada.
Las condiciones sanitarias se han deteriorado notablemente, y los brotes de enfermedades infecciosas son una preocupación constante debido a la falta de acceso a agua limpia y saneamiento adecuado. La infraestructura médica y hospitalaria está en un estado precario debido a la falta de materiales de construcción y equipos médicos actualizados.
El bloqueo israelí también ha resultado en una falta crónica de electricidad y agua en Gaza. La central eléctrica de Gaza no puede funcionar de manera eficiente debido a la falta de combustible y la destrucción de infraestructura clave en los conflictos pasados. Como resultado, los residentes de Gaza enfrentan cortes de energía de hasta 12 horas al día, lo que afecta a todos los aspectos de la vida, desde el funcionamiento de hospitales hasta la capacidad de mantener alimentos refrigerados o proporcionar educación a los niños.
El acceso al agua potable es otra preocupación importante. La escasez de agua dulce es una realidad cotidiana para los palestinos en Gaza, y la sobrepoblación y la falta de infraestructura adecuada para el tratamiento de aguas residuales agravan aún más el problema. La falta de agua limpia tiene graves consecuencias para la salud de la población, y las enfermedades transmitidas por el agua son una amenaza constante.
Israel argumenta que el bloqueo es una medida de seguridad legítima, mientras que los críticos sostienen que es una forma de castigo colectivo que viola el derecho internacional y los derechos humanos fundamentales de la población palestina.
Hamás
En este contexto de desesperación, Hamás surgió como una fuerza política y militar dominante en Gaza. Hamás, que se define a sí mismo como un movimiento de resistencia palestina, se ha convertido en un actor clave en la vida política y social de Gaza. Aunque la comunidad internacional, incluidos Estados Unidos y la Unión Europea, considera a Hamás como una organización terrorista, muchos palestinos y otro gran número de países lo ven como un defensor de sus derechos y un protector en medio del asedio israelí.
El surgimiento de Hamás en Gaza se puede entender en parte como una respuesta a la falta de avances en el proceso de paz y a la creciente desesperación de la población palestina en la Franja. Cuando Hamás ganó las elecciones legislativas palestinas en 2006 y tomó el control de Gaza en 2007, lo hizo en un contexto de creciente descontento con la Autoridad Palestina y su percepción de corrupción y colaboración con Israel. Hamás se presentó como una alternativa que luchaba contra la ocupación israelí y promovía la resistencia armada.
Resistencia
Hamás ha mantenido un enfoque en la resistencia armada contra Israel, lo que ha llevado a numerosos enfrentamientos y conflictos en Gaza. El movimiento ha lanzado cohetes hacia Israel en respuesta a la ocupación y los ataques israelíes, lo que ha resultado en una escalada de la violencia en la región. Aunque esta estrategia ha sido criticada por algunos por su impacto en la población civil y su falta de avances tangibles, para muchos palestinos en Gaza, Hamás representa una voz fuerte en la lucha contra la ocupación.
El bloqueo israelí y la presencia de Hamás en Gaza han llevado a un ciclo de sufrimiento y resistencia que ha definido la vida en la Franja durante más de una década. Las condiciones inhumanas bajo el bloqueo han alimentado el resentimiento y la frustración, lo que a su vez ha fortalecido la posición de Hamás como una fuerza de resistencia.
El bloqueo israelí en la Franja de Gaza y el ascenso de Hamás como una fuerza dominante en la región son dos aspectos interconectados que han moldeado la historia reciente de Palestina. El sufrimiento de la población palestina en Gaza bajo el bloqueo es una tragedia humanitaria que merece atención y acción internacional. A medida que continuamos explorando la historia de Palestina en esta serie de artículos, es importante recordar que el conflicto tiene múltiples facetas y que la lucha por la supervivencia y la resistencia es una realidad diaria para muchos palestinos en Gaza y en toda Palestina.
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