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Sánchez lo acordó en 2019 con los partidos que apoyaron su investidura: «Derogaremos la reforma laboral»
Paso atrás. Pedro Sánchez quiere ahora solo cambiar «algunas cosas» de la reforma laboral que el Gobierno del PP hizo mal en 2012. y se aleja de una derogación completa, postura defendida por parte de Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda de su Gobierno y líder de Unidas Podemos.
Así se ha referido Pedro Sánchez a la negociación de esta norma, al término de la cumbre del G20 en Roma, a dos días de la reunión que mantendrá con Díaz y Calviño. El presidente del Gobierno se posiciona claramente del lado de la socialista y evita hablar de derogación de la reforma laboral, donde ha añadido que lo importante es «ganar la batalla al futuro».
Sánchez ha interpelado a patronal y sindicatos, a los que ha pedido «responsabilidad de país» para lograr un acuerdo antes de final de año sobre la reforma laboral, que espera que se haga «con el máximo consenso de agentes sociales y el mayor de los diálogos».
«Que tengamos a empresarios y sindicatos en ese diálogo y que podamos llegar a un acuerdo con ellos será fundamental para lograr la actualización de nuestro modelo de relaciones laborales», ha señalado el presidente en declaraciones a los medios.

La mentira de Sánchez
El presidente del Gobierno había afirmado que asumió este compromiso en el acuerdo de investidura que alcanzó con varias fuerzas parlamentarias, en el pacto del Gobierno de coalición con Unidas Podemos y también ante la Unión Europea al enviar las reformas planteadas por el Ejecutivo.
Sánchez lo acordó en 2019 con los partidos que apoyaron su investidura: «Derogaremos la reforma laboral», incluyó en el documento programático que firmó con Pablo Iglesias hace casi dos años. En diciembre de 2020 el Ejecutivo remitió a Bruselas el componente 23, un paquete de medidas que comprendía la reforma del mercado laboral.
«Somos un Gobierno que cumple, que va a cumplir con sus compromiso de investidura, de coalición y ante Bruselas», dijo Sánchez hace tan solo 4 días, tras la cumbre bilateral hispano-lusa celebrada en Trujillo.
El camino Calviño
La vicepresidenta Nadia Calviño fijó este sábado cuatro puntos que ella considera fundamentales en esta negociación y evitar así la derogación, tal y como pide Yolanda Díaz. Insistió en la necesidad de hablar con una sola voz en el Gobierno.
A juicio de Podemos, la oposición del PSOE a muchas de las normas que han provocado roces entre socios habría conseguido que los socialistas apenas hayan logrado «capitalizar» muchas de estas reformas. El conflicto de la reforma laboral supone el primer paso de un cambio de rumbo del PSOE que podría cambiar las relaciones de los dos partidos que componen el Ejecutivo.
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