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Las testigos son ya mayores de edad, pero tenían 15 años, salvo una, que contaba con 14, cuando ocurrieron los hechos
El fotógrafo Luis Jorge M. E., de 55 años, se enfrenta a una solicitud de 187 años de cárcel por utilizar a adolescentes como modelos en su estudio de Las Palmas de Gran Canaria e incurrir, supuestamente, en 36 delitos de pornografía infantil y cinco de corrupción de menores en grado de tentativa.
El Ministerio Fiscal solicita, además de la pena de prisión, que se le imponga al acusado 21 años de inhabilitación para ejercer oficio o profesión que requiera la custodia de menores, 41 para poder desempeñar un trabajo que conlleve contacto regular o directo con menores y 10 años de libertad vigilada.
La Fiscalía reclama también el decomiso de los aparatos que utilizó el acusado para cometer los delitos que se le atribuyen y la indemnización con 244.200 euros a sus 41 denunciantes, mientras que dos acusaciones particulares que representan a sendas denunciantes reclaman 7 y 9 años de prisión e indemnizaciones de 20.000 y 50.000 euros, respectivamente.
La defensa del acusado reclama su absolución y ha pedido la nulidad de las actuaciones alegando que el auto del registro que se practicó en su domicilio carecía de motivación suficiente y que, además, se ha vulnerado su derecho a la tutela judicial efectiva, cuestiones que el tribunal decidirá en la sentencia.

Moodels Canarias
Luis Jorge M. E., fue director de una agencia de modelos llamada “Moodels Canarias”, con la que se dedicaba a contactar, a través de redes sociales, entre otros medios, con jóvenes mayores y menores de edad, que tuvieran interés en ser modelos.
El acusado, después de evitar la presencia de los padres de las menores en el local donde realizaba las sesiones, que principalmente era una cochera o garaje acondicionado como estudio fotográfico, les proponía a sus víctimas que se quitasen la ropa y posasen desnudas para él, porque, según les decía, para ser modelos debían tener plena confianza con el fotógrafo y perder la vergüenza.
El procesado les pedía que se quitaran la ropa y que posaran solas o con otras chicas, en ocasiones, encima de una cama y tocándose entre ellas los pechos y en actitudes provocativas.
Las testigos son ya mayores de edad pero tenían 15 años, salvo una, que contaba con 14, cuando ocurrieron los hechos que se juzgan, supuestamente entre 2013 y 2018, cuando fue detenido el procesado.
La joven que entonces contaba con 14 años ha declarado por videoconferencia y ha explicado que contactó con el acusado a través de Facebook y porque a una conocida le pagaba por posar. Recuerda haber ido a una sesión a su estudio, situado en un garaje del barrio de El Batán en Las Palmas de Gran Canaria, en enero de 2018, y ha explicado que fue con la intención de que le hiciera un “book” y que él solo le envió las fotos en las que posaba con ropa y prometió enviarle las fotos que le tomó desnuda cuando cumpliera los 18 años, al igual que a las otras chicas.
Algunos padres y madres han dicho que les llamó la atención que no tuvieran que pagar nada al fotógrafo para que les hiciera el “book” a sus hijas; otros, en cambio, han indicado que tuvieron que abonar una cuota superior a los cien euros a la agencia.
El juicio comenzó este lunes día 12 de julio, continuó con la declaración de más denunciantes incluidas en la causa este martes día 13 y concluirá el 23 de julio, según las sesiones previstas.
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