Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El joven senegalés se tiró al suelo y cubrió a Samuel con su cuerpo. Recibió golpes y patadas que iban destinadas a la víctima.
Días después del homicidio, con seis personas detenidas – cinco encerrado y solo una mujer ha quedado en libertad con cargos- se van conociendo más detalles sobre el suceso.
Se conoce que el principal agresor minutos antes fue expulsado de un bar por montar una bochornosa escena junto con su pareja. Tras los gritos y empujones el vigilante de seguridad medió e invitó al varón a salir a la calle.

En ese momento el hombre comenzó a agredir a Samuel. Fue entonces que un joven senegalés, Ibrahim, logra que cese la primera agresión y ayuda a Samuel. Al cruzar la calle ya en grupo alcanzan a Samuel y al joven propinándoles un seguido de patadas, puñetazos y golpes.
Al presenciar tal gravedad el joven senegalés se arroja al suelo y trata de cubrir el cuerpo de la víctima con el suyo propio, sobre todo la zona de la cabeza y el tronco superior.

«Se convierte en un saco de boxeo que recibe golpes y amortigua y elimina algunos de los impactos contra la persona que ya está inconsciente en el suelo», relata El Confidencial.
Un segundo senegalés, amigo del primero, con gran valentía se mete en mitad de la turba y trata de apartar a la gente que está pegando a Samuel.
Sin embargo, «cuando llega la policía municipal, se quitan de en medio. No tienen papeles, y si les detienen pueden ser expulsados del país. Sin embargo, el grupo de investigadores de Policía Nacional, recupera las cámaras, observa lo sucedido, da con ellos y les interroga. Es a través de estos testimonios como comienza a resolverse el crimen», continúa el rotativo.
La policía, que ha trabajado sin descanso estos siete días, no ha cerrado el caso y siguen esforzándose hasta detener a todos los participantes en el asesinato. Se calcula que al menos quedan tres personas más.
El buen migrante
Normalmente estas noticias favorecen la visión del «buen migrante», que Youssef Ouled definía como aquel que «merece ser reconocido como persona solo si trepa, no para salvar su vida, sino la de la ciudadanía europea”.
«Entonces, el buen inmigrante merece ser reconocido como persona solo si trepa, no para salvar su vida, sino la de la ciudadanía europea. En breve, nos dirán que el buen inmigrante no salta vallas, ni deja jirones de su piel colgada en concertinas. El buen inmigrante es sometido a una devolución en caliente por la policía y entiende que esta ilegalidad es necesaria», argumentaba el periodista.

«El buen inmigrante se deja deportar por el bien del orden de la supremacía blanca. Nos dirán que el buen inmigrante acata la ley, aunque la ley está hecha contra él y contra ella. Porque el buen inmigrante no es aquel que lucha por sobrevivir, en contra de un sistema injusto, nos dirán que es aquel que comete actos puntuales que determinarán su derecho a vivir con una dignidad que le ha sido robada», sentenciaba.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Una investigación expone cómo Trump usará todos sus recursos para manipular los resultados de las elecciones
Una investigación revela presiones federales, acceso a datos sensibles y sospechas de exclusión masiva de votantes
3.000 dólares por segundo: el negocio fósil que no se detiene
Las grandes petroleras baten récords de beneficios mientras la pobreza energética se extiende y la transición sigue esperando
Orbán: coge el dinero y corre
La caída del régimen abre una fuga de capitales, denuncias de saqueo y una carrera por evitar la rendición de cuentas
Javier Negre: vergüenza ajena
🍕 Smoking, croma y una fantasía: fingir que estaban en la cena de la Casa Blanca con 2.600 periodistas reales. Pero allí no estába ni Javier Negre ni Vito Quiles. Hasta Stephen King tuvo que intervenir para recordar lo obvio: la violencia no tiene partido,…
Vídeo | La mejor entrevista a Trump
Porque hay verdades que no necesitan explicación. Solo contexto. Y una cámara encendida
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir