Al permitir los alquileres turísticos, seguirá disparándose el precio de la vivienda en Cádiz, lo que ampara la especulación.

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El Pleno del Ayuntamiento de Cádiz ha tumbado este martes la propuesta del equipo de gobierno, Adelante Cádiz, que pretendía modificar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) con el objetivo de limitar el uso turístico en suelo residencial.

Según José María González (Kichi), alcalde de Cádiz, este fenómeno ha encarecido en hasta un 40% el precio del alquiler en la ciudad y ha alcanzado a barrios obreros donde la gente tiene dificultades para llegar a fin de mes. Además está matando la convivencia y la identidad de numerosas ciudades españolas, según su opinión.

Martín Vila, concejal de Urbanismo, lamentó que: «Hay una relación evidente entre la proliferación sin límites de los apartamentos turísticos con la subida del precio del alquiler. Es lamentable que hayan negado el problema, y más aún cuando hay barrios de la ciudad donde la presión turística llega al 30%: es decir, donde tres de cada diez viviendas son para fines turísticos».

El alcalde y su equipo necesitaban mayoría absoluta para poder iniciar el proceso de modificación del plan urbano de la ciudad pero el PSOE unió sus votos a los de PP y Ciudadanos y un concejal no adscrito y lograron cargarse la propuesta del gobierno municipal.

Según José María González, el voto en contra de la oposición permite que continúe la proliferación de viviendas turísticas en la ciudad, permite que siga disparándose el precio de la vivienda en Cádiz y ampara la especulación.

La idea del regidor era que mientras se tramitaba la propuesta se paralizase todo proyecto de hospedaje en suelo residencial: pensiones, hostales, albergues, hoteles o apartamentos turísticos.

Asimismo el equipo de gobierno pretendía incluir en la regulación las viviendas con fines turísticos, conocidas como VFT y cuyas licencias concede la Junta de Andalucía, en el PGOU «para poder actuar ante esta realidad» que condiciona «de forma determinante el acceso a una vivienda para residir en Cádiz», según recoge Europa Press.

Según indicó el alcalde en un comunicado, la intención era conseguir de una vez por todas que la ciudadanía de Cádiz no se vea expulsada de la ciudad por precios abusivos de alquiler.

González ha lamentado que «Cádiz podría haber sido hoy vanguardia de Andalucía, pero tristemente el PSOE nos ha vuelto a condenar al vagón de cola de esta tierra», arremetiendo así contra los socialistas a los que responsabilizó de la votación.

«Del PP no esperamos nada. No contamos con ellos. Su modelo está bastante claro y quedó muy definido en la última crisis del ladrillo y tras 20 años de gobierno municipal», manifestó el alcalde.

El PSOE había presentado una propuesta propia que también fue rechazada en el Pleno, mediante una enmienda de sustitución, con una serie de medidas, entre las que estaban la expropiación de solares para edificar viviendas, una revisión del precio de la ordenanza de alquiler social justo y también se abrían a tocar el PGOU. Mara Rodríguez, su portavoz, acusó al alcalde de «falta de capacidad de negociación», mientras Kichi aseguró lo contrario: «No han querido siquiera sentarse con nosotros. Llevamos un mes a la espera de una reunión y no obtenemos respuesta». 

Rodríguez ha explicado este lunes en el Diario de Cádiz el porqué de su voto en contra: «El problema de la vivienda en Cádiz no se elimina con una moratoria en las licencias sino con equilibrio. Las licencias afectan a hoteles, apartahoteles y a los apartamentos turísticos, pero no a las viviendas con fines turísticos. La paralización de las licencias no afecta a esas segundas residencias cuyos propietarios tienen derecho a alquilar si la Junta de Andalucía se lo permite. Son cosas diferentes, y se regulan de manera diferente».

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