Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .

El entusiasmo tras el inicio de la vacunación masiva frente al COVID-19 se ha enfriado tras la descripción de nuevas variantes del coronavirus con mutaciones que aumentan su transmisibilidad o reducen la eficacia de las vacunas.
Estamos en la tercera ola de COVID-19 y el futuro vuelve a ser de lo más incierto. El nuevo coronavirus ha venido para quedarse, eso está claro. Podemos vaticinar que, en un escenario de eficacia parcial de las vacunas y ausencia de infección en más del 70% de la población, no se adivina un final de la pandemia hasta dentro de 2-3 años. Solo para entonces las reinfecciones serán lo habitual y mayoritariamente solo causarán catarros. El SARS-CoV-2 se habrá transformado en uno más de los coronavirus endémicos que producen resfriados en invierno.
Nuevas variantes de escape inmune
La cepa original descrita en Wuhan –parece que tras un salto a humanos desde el reservorio en murciélagos–, ha ido adaptándose a la población a lo largo de los meses de pandemia. En abril adquirió una mutación D614G en la proteína espicular (‘S’, spike) de la envuelta viral, que le confirió ventaja en la transmisión.
En Inglaterra surgió la variante B.1.1.7, que se ha distribuido por casi todo el mundo. Se transmite más porque un grupo de mutaciones en la proteína ‘S’ hacen que se adhiera más fácilmente al receptor ACE2 en las células de las vías respiratorias humanas. La mutación N501Y parece ser la principal responsable de su mayor contagiosidad, por un aumento de afinidad del virus al receptor celular.
De forma independiente, en Sudáfrica se describió hace unas semanas la variante B.1.351, que incorpora más mutaciones en la proteína ‘S’. Entre ellas está la mutación N501Y, ya descrita en la variante británica y asociada a mayor transmisibilidad. Sin embargo, la variante sudafricana tiene, además, una mutación E484K que altera el lugar de reconocimiento de los anticuerpos producidos frente al SARS-CoV-2, tanto en la infección natural como tras la administración de las vacunas actuales (o de primera generación). Es la principal responsable de la menor susceptibilidad a los anticuerpos. Esas mutaciones podrían ocasionar una menor eficacia de las vacunas y/o favorecer reinfecciones.
Más recientemente, en pacientes del Amazonas en Brasil, se ha descrito la variante P.1, próxima a la variante sudafricana, con la que comparte las mutaciones N501Y y E484K, que confieren mayor transmisibilidad y escape inmunitario, respectivamente. A la vista de esta información, tanto Moderna como Pfizer han salido al paso diciendo que ya están desarrollando nuevas vacunas con actividad frente a esas nuevas variantes del SARS-CoV-2.
Por último, en California se ha comunicado el aislamiento de una nueva variante CAL.20C, que tiene una mutación L452Y, que confiere mayor transmisibilidad.
Virus ARN, cuasiespecies y mutaciones
El reconocimiento de mutaciones de escape inmunitario en el coronavirus del COVID-19 no debe considerarse algo sorprendente. La variabilidad genética en los coronavirus sigue el patrón de otros virus ARN, como el VIH o el virus de la hepatitis C. Se comportan como cuasiespecies, esto es, un conjunto heterogéneo de secuencias genéticas, todas similares a una secuencia patrón (o consenso), que evolucionan a lo largo del tiempo en los sujetos infectados.
Aunque hay una nucleasa que corrige errores durante la replicación del SARS-CoV-2, la constelación de mutantes que se producen a diario es muy elevada, de modo que preexisten la mayoría de mutaciones que confieren escape inmunitario y/o resistencia a los antivirales. ¡Incluso antes de que se administren las vacunas o los fármacos!
Nuevos antivirales frente al coronavirus
En la actualidad el arsenal terapéutico frente a COVID-19 se restringe a los corticoides y el remdesivir. Los esteroides son antiinflamatorios y reducen la progresión a neumonía bilateral y las complicaciones de la tormenta de citoquinas que pueden aparecer a los 7-10 días de la infección inicial. Por su parte, el remdesivir es un inhibidor de la RNA polimerasa viral, aunque tiene poca potencia antiviral.
En un intento de acabar con la escasez de tratamientos, se ha explorado la actividad de la plitidepsina (Aplidin). Se trata de una molécula que inhibe la proteína citoplásmica EF1A en las células infectadas, que se recluta para la síntesis de la nucleocápside viral. ¿Podría ser eficaz? En Estados Unidos, un grupo de investigadores liderados por el español Alfredo García-Sastre ha publicado en Science que plitidepsina tiene una potencia antiviral in vitro más de 25 veces superior al remdesivir. Aunque es una gran noticia, los resultados deben confirmarse por otros grupos y está por ver que sean extrapolables a humanos.
La plitidepsina fue aprobada originalmente en 2018 en Australia para el tratamiento de rescate del mieloma múltiple, un cáncer hematológico. Se administra por vía intravenosa. La demostración de que tiene actividad antiviral frente al SARS-CoV-2 es esperanzadora. Abre las puertas a considerar la posibilidad de usar el fármaco y sus derivados para el tratamiento del COVID-19. O incluso para la prevención del contagio, mediante formulaciones en aerosol y/o de liberación prolongada, que pudieran funcionar como ‘quimiovacunas’ o profilaxis pre-exposición (PrEP), de modo similar a lo que hacemos en la infección por VIH.
En cualquier caso, parece indiscutible que es prioritario el desarrollo de nuevos y más potentes antivirales frente al SARS-CoV-2. De especial urgencia a la vista de la proliferación de variantes de escape inmune.
![]()
Vicente Soriano no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
The Conversation. Rigor académico, oficio periodístico
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
El Financial Times retrata el Madrid de Ayuso: una capital convertida en escaparate para ricos
El Financial Times ha puesto palabras —y bastante incómodas— a lo que en Madrid se ve desde hace tiempo caminando por sus barrios: la capital se ha convertido en una ciudad de moda, sí, pero también en una máquina de triturar vida cotidiana. El diario británico, fundado en 1888 y con más de dos millones de lectores diarios, ha dedicado un amplio reportaje a la Comunidad de Madrid y a la transformación de una ciudad que ya no se vende solo como capital administrativa, sino como refugio dorado para turistas, inversores, nómadas digitales y fortunas extranjeras.
El enlace al análisis original es este: https://www.ft.com/content/8955cbef-afe8-4c9f-8381-b279c7f4c2c0
La postal es muy bonita, claro. Fachadas luminosas, terrazas llenas, museos, gastronomía, sol, barrios “vibrantes”, ese vocabulario tan de folleto para gente que puede pagar 3.000 euros al mes por vivir donde antes vivía una familia trabajadora. Pero detrás del brillo aparece la pregunta de siempre. La pregunta sucia. ¿Quién gana con este modelo y quién se queda mirando desde fuera?
Porque Madrid crece. Madrid atrae. Madrid se llena de dinero. Pero no todo crecimiento es prosperidad. A veces es simplemente expulsión con camareros sonrientes, copas caras y apartamentos turísticos.
Siempre es igual: tocar poder para cobrar más
Siempre es igual. Llegan hablando de “gasto político”, de “burocracia”, de “chiringuitos”, de “administración elefantiásica”. Llegan con la motosierra en la boca y la calculadora en el bolsillo. Pero cuando pisan moqueta, la motosierra desaparece. La calculadora, no. La calculadora sirve para otra cosa: para repartir cargos, levantar nuevas direcciones generales, abrir despachos, colocar nombres y convertir la promesa de austeridad en una nómina pública más abultada.
El segundo Gobierno de coalición de PP y Vox en Castilla y León no ha venido a adelgazar nada. Ha venido a ocupar. El 29 de junio, en un Consejo de Gobierno extraordinario que ni siquiera fue comunicado previamente, el Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco aprobó una nueva estructura autonómica que rompe su propio techo: por primera vez, los altos cargos superarán el centenar. La derecha que decía venir a desmontar el “gasto político” acaba de construir una administración con al menos 105 personas en la cúpula: presidente, vicepresidenta, diez consejeros y consejeras, once viceconsejerías, diez secretarías generales, 63 direcciones generales o cargos asimilados y nueve delegados territoriales.
El PP agita el fantasma del pucherazo contra los nietos del exilio
Alberto Núñez Feijóo llamó este lunes 29 de junio “ingeniería electoral” a la llamada ley de nietos. Conviene traducirlo: el Partido Popular ha decidido presentar como maniobra oscura una vía de nacionalización incluida en la Ley de Memoria Democrática, vigente desde 2022, que permite obtener la nacionalidad española a descendientes de personas exiliadas durante el franquismo y otros periodos históricos. No hay pruebas de pucherazo. No hay una trama acreditada. No hay una manipulación demostrada. Hay, otra vez, una derecha fabricando sospecha sobre el voto cuando teme que las urnas no le pertenezcan.
La acusación no nace sola. Vox abrió el camino y el PP se colocó al lado sin demasiados remilgos. Feijóo lanzó la idea en el programa de Federico Jiménez Losantos: Pedro Sánchez estaría buscando “nuevos votantes” porque “no le salen las cuentas”. Viejo truco. Si votan los míos, democracia. Si pueden votar otros, ingeniería. El sufragio deja de ser un derecho y pasa a ser una amenaza cuando no se puede controlar políticamente.
Vídeo | Más de 1.000.000 de personas han visto nuestra denuncia ‘Fábrica de obediencia’
Dicen que una bandera arcoíris “adoctrina” a la infancia. Pero meter a menores bajo una carpa para que lloren, griten, se arrodillen y aprendan obediencia lo llaman “avivamiento”.
Estrenamos nuevo reportaje de Spanish Revolution: “Tras la Nakba”, segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”.
La historia de Palestina no empezó el 7 de octubre de 2023. Y tampoco terminó en 1948 con la Nakba. Después vino 1967, la ocupación de Gaza, Cisjordania y Jerusalén Este, los checkpoints, los asentamientos, el muro, el bloqueo y una maquinaria de control que…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir