Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) ha hecho público su profundo malestar ante los informes preliminares que señalan el bombardeo del complejo de las Naciones Unidas en la ciudad de Gaza, gestionado por su Programa de Asistencia al Pueblo Palestino hasta el pasado 13 de octubre, cuando el personal de la ONU evacuó las instalaciones.
El ataque ha provocado, según los informes, un elevado número de muertes y heridas entre la población civil que había buscado refugio en el complejo. El 6 de noviembre, el PNUD informó que cientos de personas habían entrado en el recinto en busca de amparo, número que, alarmantemente, parece haber aumentado significativamente desde entonces.
Este episodio es una tragedia más en el largo historial de sufrimiento del pueblo palestino, una población asediada por un conflicto que no cesa de cobrarse vidas inocentes. El ataque a un lugar que debería ser un santuario de paz y seguridad para la población civil viola los más básicos principios del derecho internacional humanitario, que exige el respeto y protección de los civiles, la infraestructura civil y la inviolabilidad de las instalaciones de la ONU.
Es esencial recordar que el PNUD lleva trabajando en Gaza desde 1989 con el mandato de «mejorar las condiciones económicas y sociales del pueblo palestino», como fue estipulado por la Asamblea General de la ONU el 20 de diciembre de 1978. La labor del PNUD ha sido una chispa de esperanza en medio del bloqueo y las dificultades que enfrentan los palestinos en Gaza, un territorio marcado por la privación y el conflicto.
La vulneración de la seguridad de las instalaciones de la ONU no solo es un acto de violencia contra los civiles palestinos que allí se refugian, sino que también es un ataque contra los esfuerzos internacionales para apoyar al pueblo palestino en su lucha por un futuro digno y justo.
La comunidad internacional debe responder con firmeza ante estos hechos. No basta con condenar; se requiere acción para asegurar que se respeten los derechos humanos de los palestinos y que se protejan las vidas de los inocentes. La inviolabilidad de las instalaciones de la ONU es un principio que debe ser defendido a toda costa, y es imperativo que todos los actores involucrados en el conflicto respeten las leyes internacionales destinadas a proteger a los más vulnerables.
El mensaje del administrador del PNUD, Achim Steiner, resume el sentimiento general: el bombardeo de instalaciones civiles y de la ONU es un acto que desafía toda lógica y moralidad. La protección de los civiles no es una opción, es una obligación inalienable que debe ser honrada por todas las partes en todo momento.
.@UNDP/@UN office in Gaza was shelled last night, with reports of deaths & injured among those who sought safety in our compound. This is wrong on every count. Civilians, civilian infrastructure & the inviolability of UN facilities must be always protected https://t.co/3yg3AlGDXD
— Achim Steiner (@ASteiner) November 12, 2023
Este último incidente subraya la urgencia de encontrar una solución pacífica y duradera al conflicto que permita al pueblo palestino vivir con la seguridad y la dignidad que merece. La paz duradera en la región no puede basarse en el derramamiento de sangre inocente, sino en el respeto, la protección de los derechos humanos y la justicia para todos.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Más de medio millón de personas ya han visto nuestro vídeo sobre cómo los centros de datos de la IA nos están dejando sin agua
Más de medio millón de personas han visto ya nuestro vídeo sobre el verdadero coste de los centros de datos de la inteligencia artificial. Más de medio millón. Y no lo han visto porque el asunto sea una curiosidad tecnológica ni porque les interese saber cómo funciona un servidor. Lo han visto porque cada vez más gente entiende que esa cosa aparentemente abstracta llamada IA tiene una existencia muy física: edificios gigantescos, subestaciones eléctricas, tuberías, kilómetros de cableado y millones de litros de agua desapareciendo dentro de sistemas de refrigeración.
La respuesta al vídeo confirma algo que las grandes tecnológicas preferirían seguir escondiendo detrás de anuncios llenos de palabras como innovación, progreso y futuro. La preocupación es real. La gente sabe que no estamos hablando de una nube mágica flotando sobre nuestras cabezas, sino de una industria pesada que quiere apropiarse de recursos públicos para alimentar negocios privados. Y quiere hacerlo deprisa, antes de que las comunidades entiendan qué les están plantando al lado de casa.
Nuestro vídeo reúne las advertencias de Erin Brockovich, la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, un exboxeador estadounidense, Alexandria Ocasio-Cortez y Naciones Unidas. Personas con trayectorias, ideologías y responsabilidades muy distintas. Todas están mirando hacia el mismo lugar. Todas están viendo cómo la expansión descontrolada de los centros de datos amenaza el agua, dispara el consumo eléctrico y concentra todavía más poder en manos de un puñado de corporaciones.
Xbox despide a 3.200 personas: el riesgo era de los jefes, la factura es de la plantilla
Xbox acaba de confirmar la mayor reestructuración de su historia. El 6 de julio, Asha Sharma comunicó a la plantilla que la división reducirá aproximadamente 3.200 puestos durante el año fiscal 2027, con 1.600 despidos inmediatos y cuatro estudios saliendo de Xbox hacia nueva gestión. Microsoft, en paralelo, recorta unos 4.800 empleos en total, alrededor del 2% de su plantilla global. No es una anécdota. Es una purga empresarial envuelta en lenguaje de consultora.
La frase oficial es casi una confesión: “nuestro negocio hoy no es saludable”. La dirección reconoce márgenes entre 3 y 10 veces inferiores a los de negocios comparables, una base instalada menor, costes más altos y una apuesta por Game Pass, el modelo multiplataforma y una cartera más amplia de contenidos que “no creció al ritmo esperado”. Dicho sin barniz corporativo: los jefes imaginaron una máquina de crecimiento infinito, compraron estudios, multiplicaron equipos, alargaron inversiones y ahora explican que se equivocaron. Pero quienes salen por la puerta no son quienes vendieron la fantasía. Son trabajadoras y trabajadores que hicieron exactamente lo que les dijeron.
Sony quiere matar el disco: juegos digitales para ricos y propiedad de mentira
Sony ya ha puesto fecha al entierro del formato físico. En su propia web de PlayStation avisa de que, desde enero de 2028, los nuevos juegos lanzados para PlayStation se podrán comprar en PlayStation Store y en tiendas, pero solo en formato digital. Los discos de juegos publicados antes de esa fecha seguirán funcionando, sí. Ese matiz importa. Pero el camino está marcado: el futuro que Sony quiere vender no cabe en una estantería, cabe en una cuenta, en una contraseña, en un servidor y en unas condiciones de uso que casi nadie lee porque están escritas precisamente para que casi nadie las lea.
La compañía lo presenta como adaptación al consumo. Reuters informó el 1 de julio de que Sony dejará de producir discos físicos para los nuevos lanzamientos de PlayStation desde enero de 2028, en un giro que llega después de que cerca del 80% de sus ventas completas de juegos en el año fiscal 2025 fueran digitales. La cifra parece aplastante. Lo digital ya domina. Pero una cosa es que millones de personas compren digital porque es cómodo, porque hay rebajas puntuales o porque las empresas empujan el mercado hacia ahí; otra muy distinta es convertir esa tendencia en una jaula.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir