La última carta de Marcelino Camacho desde la cárcel franquista
Casi 14 años estuvo en prisión Marcelino Camacho, una de las figuras más destacadas de la lucha antifranquista
Vallejo-Nájera: el Mengele español que la democracia siguió condecorando
El 3 de julio de 2026, Pedro Sánchez anunció que el Consejo de Ministros tramitaría la retirada de la condecoración. El gesto es necesario. También llega tarde. No estamos ante un vestigio escondido en un archivo, sino ante un reconocimiento oficial mantenido durante 51 años de democracia.
Vallejo-Nájera no fue un médico que cometió algunos excesos al calor de una guerra. Fue jefe de los Servicios Psiquiátricos del ejército franquista, coronel, ideólogo del régimen y responsable de investigaciones concebidas para demostrar una conclusión política decidida de antemano: que las personas marxistas, republicanas y defensoras de la igualdad eran mentalmente inferiores.
La psiquiatría no fue para él una herramienta de cuidado. Fue un uniforme más.
Un diputado de Vox: “El comunismo ha sacado las conductas LGTBI del catálogo de los trastornos y las ha metido en el de los derechos humanos”
El diputado de Vox en la Asamblea Regional de Murcia Antonio Martínez Nieto dejó este 17 de junio, a las 17:49 horas (actualizado a las 22:22 horas), una de esas intervenciones que conviene no despachar como una simple salida de tono. No lo fue. Fue bastante peor. Fue una declaración ideológica completa, una postal nítida de lo que la ultraderecha quiere hacer con las personas LGTBI, con el alumnado trans y con cualquier avance que huela a derechos humanos.
La moción presentada por Podemos-IU pedía algo muy concreto: que el Gobierno murciano elaborase un protocolo específico de atención al alumnado trans y de prevención del acoso transfóbico en los centros educativos. Nada revolucionario, salvo que para la extrema derecha la mera existencia de las personas trans ya parece una revolución intolerable. La iniciativa había sido registrada el 13 de mayo por la portavoz del Grupo Parlamentario Mixto, María Marín Martínez, al amparo del artículo 195 del Reglamento de la Cámara. También se apoyaba en el artículo 61 de la ley trans estatal, que obliga a las administraciones públicas a desarrollar este tipo de protocolos.
Colombia ante su Milei tropical: la patria como negocio y la mano dura como obediencia a Trump
Colombia no está ante un simple candidato conservador. Eso sería cómodo. Sería incluso tranquilizador. Lo que tiene delante es otra cosa: el aterrizaje, con acento colombiano, del mismo manual que ya han usado Trump, Bukele, Bolsonaro, Vox y el Milei liberticida. La patria como marca. La seguridad como espectáculo. La libertad como contraseña para desmantelar derechos. Y debajo, siempre lo mismo: obediencia a los de arriba y miedo para las y los de abajo.
Los gobiernos PP-Vox cuestan derechos: donde mandan juntos, la ciudadanía retrocede
No es una hipótesis. No es una exageración de campaña. No es el miedo preventivo de la izquierda. Donde PP y Vox han gobernado juntos, los derechos han retrocedido. Punto. Los últimos acuerdos alcanzados en Extremadura, Aragón y Castilla y León no son una novedad inocente ni una simple reedición parlamentaria. Son la vuelta al mismo laboratorio reaccionario que ya funcionó entre 2022 y 2024 en cinco comunidades autónomas: Extremadura, Aragón, Castilla y León, País Valencià y Región de Murcia.
El PP intenta venderlo como estabilidad. Vox lo llama “prioridad nacional”. La ciudadanía acaba pagando la factura. Y no precisamente en abstracto. La paga con leyes de memoria mutiladas, políticas de igualdad recortadas, censura cultural, ataques a las personas LGTBIQ+, desprecio a las lenguas propias, hostilidad hacia las personas migrantes y una obsesión casi folclórica por financiar la tauromaquia mientras se recorta en cooperación, sindicatos o cultura.
Opinión | Guía práctica para el que pueda hacer
Opinión | Guía práctica para el que pueda hacer
Por Luis Aneiros
“El que pueda hacer, que haga” no suena a reflexión de expresidente preocupado. Suena a manual de instrucciones para una derecha que lleva años confundiendo democracia con propiedad privada. Que hagan los jueces, que hagan los medios, que hagan los policías, que hagan los tertulianos, que hagan los ultras con bandera y megáfono. Que cada cual aporte lo suyo: una denuncia sin pruebas, una portada basura, una filtración conveniente, un acoso en la puerta de casa, una porra donde había dignidad.
La gracia (si es que esto tiene alguna) es que Aznar ya sabe cómo funciona. Lo sabe demasiado bien. Sabe que no hace falta ganar siempre en las urnas si puedes convertir el ruido en clima, la sospecha en condena social y la mentira en tertulia de máxima audiencia. Sabe que basta con repetir patria, libertad y España mientras se desmonta todo lo que hace habitable un país.
Y frente a eso, la pregunta final pesa más que todo el cinismo anterior: ¿la izquierda decente también necesita una guía? Porque igual el problema no es que Aznar diga “que hagan”. Igual el problema es que demasiada gente lleva demasiado tiempo mirando cómo hacen.
Vídeo | Luis Tosar señala el problema que muchos prefieren no mirar: el machismo reaccionario que seduce a los jóvenes
Luis Tosar dijo en televisión pública algo que muchos llevan años intentando maquillar: que hay chavales reivindicando a Franco mientras se normalizan discursos machistas, rancios y reaccionarios como si fueran “rebeldía”. Y no lo dijo desde el postureo. Lo dijo preocupado. De verdad.
Quizá por eso molestó tanto.
Porque cuando uno de los actores más respetados del cine español habla del avance de la ultraderecha entre adolescentes, ya no pueden esconderse detrás del “son cuatro trolls de internet”. No. Hay algo pasando. Y llevamos demasiado tiempo mirando para otro lado.
Opinión | Votos y contradicciones
Nos enseñaron a votar.
Pero nunca a entender el poder.
Décadas de democracia sin cultura democrática. Sin explicar qué hace un juez, qué significa separar poderes o por qué lo público importa. Mientras tanto, nos repetían que “todos son iguales” y que “la política no sirve para nada”.
Y así hemos llegado hasta aquí: gente defendiendo la sanidad pública mientras vota a quienes la privatizan. Preocupados por el clima mientras apoyan a quienes lo niegan. Trabajando 40 horas por 1.200€ y entregando el poder a quienes desprecian a la clase trabajadora.
No son gigantes. Son molinos.
La nostalgia es una trampa política para blanquear la desigualdad
La nostalgia también miente
Nos venden el “antes se vivía mejor” como si fuera una verdad de sobremesa. Pero ese antes tenía mujeres sin autonomía, trabajadoras y trabajadores sin derechos, personas LGTBI perseguidas, pobreza normalizada y silencio obligatorio. No era paz. No era orden. Era privilegio para unos pocos y obediencia para casi todas y todos.
El artículo va de eso: de cómo la derecha convierte la nostalgia en una trampa política para blanquear desigualdad, machismo y represión. Porque cuando alguien dice que quiere “volver atrás”, conviene preguntar algo muy simple: atrás, exactamente, para quién.
Opinión | ¿Clemencia para Pablo Hasél? Por supuesto que no
«A Pablo Hasél no hay que perdonarle nada. Hay que sacarle de prisión y reconocer que su encarcelamiento ha sido una vergüenza democrática».
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
El OSCURO NEGOCIO de LOGRAR que te ENAMORES de una IA | #ReportajeSR
Durante años nos hablaron de la economía de la atención. Ahora, las grandes empresas tecnológicas han dado un paso más allá para monetizar algo mucho más íntimo: nuestro apego emocional. Desde dispositivos…
PAYPAL MAFIA: INFORME DEFINITIVO sobre los DUEÑOS del PODER #ReportajeSR
Durante las últimas semanas hemos ido desgranando las figuras que convirtieron a la «PayPal Mafia» en una de las redes de poder e influencia más determinantes del planeta a través de los…