20N | España sigue respirando franquismo: medio siglo sin el dictador y una ofensiva ultra empeñada en resucitarlo
La memoria democrática sigue bajo ataque mientras un 20% de la población reivindica el terror que sepultó a generaciones enteras
20N | Sin Franco, sin Primo… y con todo lo demás: el mausoleo que España no se atreve a desmontar
La resignificación imposible sigue siendo la herida abierta que el Estado intenta maquillar con 30,5 millones de euros enterrados a los pies de la cruz.
20N | Lo que queda de Franco no está bajo tierra
Cincuenta años después, el franquismo sigue donde siempre: en las instituciones, en las calles y en las grietas de una democracia que nunca quiso mirar de frente.
Un poco de sentido común ante el enésimo pulso ultra en Madrid
Cuando el fascismo intenta desfilar, lo mínimo es cerrarles la puerta
PP y Vox quieren borrar la memoria LGTBIQ+ del País Valencià
Cuando el silencio institucional se convierte en censura encubierta
El fascismo desfila impune por Madrid
Mientras la Policía carga tarde, los neonazis ocupan el centro de la capital con odio, fuego y símbolos franquistas.
Editorial | No tenéis corazón
Llora Juan Carlos I desde Abu Dabi: sin pensión, sin vergüenza y sin justicia
De Franco a Feijóo: la herencia autoritaria que la derecha nunca quiso soltar
Una mirada crítica sobre el poder, el silencio y la continuidad del franquismo en la España actual
Hazte Oír, CitizenGO, el Opus Dei, Vox… De España al mundo: la exportación del odio
Un nuevo informe revela cómo el Estado español se ha convertido en un laboratorio internacional del ultraconservadurismo que amenaza los derechos sexuales y reproductivos en América Latina y África.
Carta abierta a Felipe González: de la chaqueta de pana a justificar un genocidio
Señor González, usted vuelve a hablar y cada vez que lo hace no se retrata la izquierda, sino la caricatura que lleva décadas interpretando. Su frase -“Si Hamás no quiere que maten a niños y mujeres, ¿por qué no suelta a los rehenes israelíes?”- no…
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
El OSCURO NEGOCIO de LOGRAR que te ENAMORES de una IA | #ReportajeSR
Durante años nos hablaron de la economía de la atención. Ahora, las grandes empresas tecnológicas han dado un paso más allá para monetizar algo mucho más íntimo: nuestro apego emocional. Desde dispositivos…
PAYPAL MAFIA: INFORME DEFINITIVO sobre los DUEÑOS del PODER #ReportajeSR
Durante las últimas semanas hemos ido desgranando las figuras que convirtieron a la «PayPal Mafia» en una de las redes de poder e influencia más determinantes del planeta a través de los…