Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Nos adentramos en la nave del misterio de los bulos: ¿Por qué pide perdón Iker Jiménez? ¿Quién persigue a Ángel Gaitán? ¿Son los bulos de verdad o una ilusión?
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
2 Comments
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
Europa frente a la ultraderecha: retrocesos puntuales, una amenaza estructural que sigue intacta
Las derrotas recientes no frenan el avance de un proyecto reaccionario que ya controla cerca de una cuarta parte del Parlamento Europeo
‘No Kings’, 8 millones en la calle y el relato del New York Times que intenta borrarlos
Cuando la mayor protesta de la historia reciente se convierte en “duda” para proteger al poder
Trump, Irán y el callejón sin salida: tropas terrestres, fracaso estratégico y guerra sin objetivos
El despliegue militar se intensifica mientras expertos advierten que Washington ya ha perdido la posibilidad de una victoria real
Vídeo | De Torrente a Santiago Segura: el peligro de blanquear la transfobia
Cuando quienes tienen altavoz banalizan la realidad, el daño no se queda en las palabras: se traduce en agresiones concretas
Vídeo | La mentira de la caza “necesaria”: lo que ya explicó Félix Rodríguez de la Fuente y seguimos ignorando
Durante décadas nos vendieron que disparar es gestionar, cuando en realidad es intervenir de forma torpe en sistemas que funcionan sin nosotros desde hace millones de años.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
El problema de los bulos no radica en quién los emite, sino en quién se los cree.
No, eso es como decir que no existe una estructura para mentir masivamente y desproteger así a la sociedad. El que se los cree no sabe que son bulos. Se ha de ir a por el que los crea, pues es conocido, demostrable y por tanto, punible.