La barbarie no se justifica con propaganda. La Corte Penal Internacional debe actuar con firmeza ante el uso planificado del hambre, el desplazamiento forzado y los bombardeos a civiles como estrategia militar en Gaza.
La ofensiva liderada por Benjamín Netanyahu sobre Gaza no es un accidente de guerra ni una respuesta proporcional. Es una operación meticulosamente diseñada para quebrar, someter y expulsar a una población entera. Desde octubre de 2023, el gobierno israelí ha impuesto un asedio total que bloquea alimentos, agua, electricidad y medicinas a más de 2 millones de personas, tal y como ha documentado Amnistía Internacional. Esto no es “defensa”. Es el uso del hambre como arma de guerra, y está prohibido por el Artículo 54 del Protocolo I adicional a los Convenios de Ginebra.
El lenguaje de guerra que utiliza el propio Netanyahu no deja lugar a dudas. Habló públicamente de “animales humanos” al referirse a la población palestina, una deshumanización explícita que recuerda con espeluznante precisión la propaganda del Tercer Reich. La BBC recogió esta frase en octubre de 2023. Estas palabras no son errores. Son doctrina. Son arquitectura del exterminio.
Mientras tanto, los bombardeos han alcanzado hospitales, escuelas de la ONU, convoyes humanitarios y campos de refugiados. El 17 de octubre, por ejemplo, el hospital Al-Ahli fue arrasado. Las imágenes dieron la vuelta al mundo. La sistematicidad de estos ataques ha sido denunciada por organizaciones como Human Rights Watch, que ya ha calificado estas acciones de crímenes de guerra: HRW denuncia crímenes de guerra en Gaza.
El desplazamiento forzoso también forma parte del plan. Netanyahu ha alentado abiertamente a la población del norte de Gaza a marcharse, mientras continúa bombardeando el sur, cerrando todas las salidas. Este intento de vaciar Gaza equivale a una limpieza étnica, como ha señalado Francesca Albanese, relatora de la ONU.
IMPUNIDAD POLÍTICA Y COMPLICIDAD INTERNACIONAL
Netanyahu no es un dirigente cualquiera. Es el jefe de un régimen armado, blindado y sostenido por potencias extranjeras, principalmente Estados Unidos. Y lo sabe. Por eso se permite desafiar abiertamente a la Corte Penal Internacional, como ocurrió en abril de 2024, cuando su gobierno amenazó con represalias diplomáticas y económicas si se emitía una orden de detención contra él o sus ministros, según reveló The Guardian.
La protección estadounidense actúa como escudo de impunidad. Desde el inicio de la ofensiva, Washington ha vetado sistemáticamente todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que pedían un alto al fuego, como la del 18 de octubre de 2023 y la del 20 de febrero de 2024. Aquí puede leerse el listado de vetos.
El paralelismo con otros líderes juzgados por crímenes de guerra no es gratuito. Slobodan Milosevic, Augusto Pinochet y los altos mandos nazis en Núremberg fueron responsables de planificar, justificar y ejecutar políticas de exterminio, tortura y desplazamiento. También ellos utilizaron el argumento del enemigo interno o el “terrorismo” para justificar sus masacres. También ellos se creían intocables. Y todos acabaron ante la justicia.
No hay diferencia jurídica ni ética entre bombardear Sarajevo y arrasar Rafah. Entre secuestrar bebés bosnios y bloquear incubadoras en Gaza. Entre justificar la tortura en nombre del orden o del Dios de turno.
Israel ha cruzado todas las líneas del derecho internacional humanitario. Y Netanyahu ha sido el rostro visible, el cerebro político, el ejecutor del castigo colectivo. Su detención y enjuiciamiento no son una cuestión ideológica: son una obligación legal y moral de la comunidad internacional. Como señala el Estatuto de Roma de la CPI, no existe inmunidad posible frente a crímenes de guerra o de lesa humanidad, aunque se trate de un jefe de Estado en ejercicio.
Es hora de que el banquillo de los acusados vuelva a ser ocupado. Como en Núremberg. Como con Milosevic. Como con Pinochet.
La historia ya lo ha absuelto de nada.
También te puede interesar
INTERNACIONAL
Marco Rubio y la fabricación del nuevo enemigo: ahora el terrorista eres tú
9 septiembre 2026
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
16 julio 2026
Trump vendió la fiebre cripto al público y puso sus ganancias a salvo en acciones y bonos
14 julio 2026
Chat Control: la puerta no se ha cerrado; solo le han puesto una pegatina que dice “protección infantil”
10 julio 2026Related posts
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
A FONDO: ¿Quién GANA con el CAOS en CEUTA? #Reportaje SR
¿Qué ocurre cuando las personas dejan de ser tratadas como seres humanos y pasan a utilizarse como herramientas políticas? En este nuevo #ReportajeSR de Spanish Revolution, Léa Gugelmann analiza a fondo la…
THUNDERFORGE – El PENTÁGONO se echa en manos de la INTELIGENCIA ARTÍFICIAL #ReportajeS
El Pentágono ha dado un paso sin precedentes: poner la toma de decisiones y la estrategia militar en manos de la inteligencia artificial. Patricia Salvador te cuenta en este #ReportajeSR cómo, a…