Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Ocelote capturado por una cámara-trampa en un bosque fragmentado de Ecuador. Author provided
Si tuviéramos que responder a la pregunta de si la fragmentación de los hábitats afecta negativamente a la biodiversidad, probablemente la mayoría de nosotros contestaríamos rotundamente que sí. Sin embargo, como suele ser habitual en ecología, la fragmentación es un proceso muy complejo en el que intervienen muchas variables. Y si cuantificar la fragmentación per se ya es una tarea difícil, evaluar sus efectos lo es aún más.
La forma más correcta de responder a la pregunta planteada sería que la fragmentación no siempre tiene efectos negativos. De hecho, una parte de la comunidad científica apoya la hipótesis de que un paisaje fragmentado, pero muy heterogéneo y bien conectado puede albergar el mismo número de especies que paisajes menos alterados formados por un hábitat continuo.
A pesar del posible potencial que los paisajes fragmentados pueden tener para la conservación de la biodiversidad, este interesante debate no ha sido trasladado al ámbito conservacionista. En efecto, la declaración de espacios naturales protegidos ha estado tradicionalmente muy sesgada hacia la protección de grandes superficies poco fragmentadas.
Los paisajes homogéneos, cada vez más escasos
Pongamos un ejemplo: si en una región de un país hay una zona A de bosque formando una masa más o menos continua de 50 000 hectáreas, pero en otra zona B hay 500 fragmentos de bosque de un tamaño medio de 100 hectáreas que suman la misma superficie, lo más práctico y viable es delimitar y proteger la masa continua de la zona A.
Desafortunadamente, los bosques tropicales formando grandes parches continuos prístinos (tipo A del ejemplo) cada vez ocupan menos superficie. En muchas zonas, la deforestación para crear nuevas tierras de cultivo y pastizales para el ganado ha fragmentado los bosques en numerosos parches (tipo B del ejemplo) que han quedado inmersos en una matriz agrícola generalmente hostil para la fauna silvestre.
Ante esta situación, la viabilidad de muchas poblaciones de mamíferos silvestres en las zonas tipo B dependerá de su capacidad de persistir en estos paisajes fragmentados, que además no suelen formar parte de las áreas naturales protegidas.
Por lo tanto, estudiar la diversidad y abundancia de mamíferos en estos bosques fragmentados, generalmente alterados (secundarios) y no protegidos, es fundamental para conocer su contribución a la conservación de las poblaciones de mamíferos a nivel regional y nacional.
Paisaje típico de Costa de Ecuador donde la vegetación nativa está fragmentada en numerosos parches inmersos en una matriz de usos agrícolas.
José Guerrero Casado, Author provided
Lo importante es la suma de las partes
La región occidental de Ecuador es un escenario perfecto para testar la importancia que los bosques fragmentados tienen para la fauna silvestre. Esta región ha sido muy deforestada en el último siglo. Se estima que solo resta el 30 % de la superficie original de bosque nativo, quedando los remanentes de vegetación natural muy aislados.
Para alcanzar este objetivo, muestreamos una serie de bosques fragmentados mediante la técnica de las cámaras-trampa: los dispositivos se activan y hacen fotografías de los animales que pasan por delante de su campo de detección.
En total registramos 18 especies de mamíferos silvestres de mediano y gran tamaño. Esta cifra es muy similar al número de especies registradas en áreas naturales protegidas de la región conformadas por extensas masas de vegetación bien preservadas.
Estos resultados enfatizan el papel ecológico que estos pequeños fragmentos de bosque no protegidos y alterados tienen para la conservación de la fauna silvestre en regiones donde los hábitats continuos prístinos cada vez son más escasos.
Seis especies distintas de mamíferos silvestres captadas por una misma cámara en uno de los bosques fragmentados de la costa de Ecuador.
Author provided
Una historia de ganadores y perdedores
Aunque muchas especies de mamíferos pueden persistir bien en estos ambientes fragmentados (especies ganadoras), otras especies difícilmente podrán sobrevivir en estos bosques (especies perdedoras).
En general, especies grandes, especialistas de hábitat y que causen algún tipo de conflicto con los humanos (como los grandes carnívoros) suelen ser especies perdedoras. Por contraposición, especies más pequeñas, generalistas y con mayor plasticidad ecológica suelen considerarse como ganadoras en este tipo de paisajes.
Así, en la región Costa de Ecuador, grandes carnívoros como el jaguar (Panthera onca) y el puma (Puma concolor) no habitan en este tipo de paisajes, por lo que seguirán necesitando grandes masas de bosque continuas para cubrir sus necesidades ecológicas. Por el contrario, felinos más pequeños como el ocelote (Leopardus pardalis) y el yagurundi (Herpailurus yagouaroundi) fueron frecuentemente registrados.
El yaguarundi (Herpailurus yagouaroundi) es una especie de felino que persiste bien en los bosques fragmentados.
Author provided
Conocer para valorar y valorar para conservar
En biología de la conservación hay un flujo de procesos que siempre debemos seguir para alcanzar el objetivo final de conservar una especie, un ecosistema o una zona. Podemos resumirlo como: investigar para conocer, conocer para valorar y valorar para conservar.
Si trasladamos esta filosofía a los bosques fragmentados, hay que investigar la importancia que estos hábitats tienen para la fauna silvestre para que la sociedad y los organismos encargados de la conservación conozcan su papel ecológico y no sean infravalorados, y así finalmente poder promover acciones que fomenten su conservación.
Como hemos expuesto, aunque estén fragmentados pueden albergar una alta diversidad en comparación con su tamaño, y merecen atención desde una perspectiva conservacionista y de investigación. Establecer políticas para fomentar su conservación y conectividad es clave para asegurar la preservación de las poblaciones de mamíferos en estas zonas fuertemente transformadas.
Parte de los resultados que se muestran en este artículo fueron derivados de distintos trabajos financiados por la Universidad Técnica de Manabí (Ecuador).
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir