Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .

A lo largo de miles de años el ser humano ha domesticado especies de todo tipo para obtener beneficios y usarlas en su provecho. Por ello, no es de extrañar que en plena pandemia del coronavirus los científicos estén usando estrategias que utilizan virus domesticados en la lucha frente la covid-19.
Puede sonar a ciencia ficción, pero esta es la estrategia que se está llevando a cabo en el desarrollo de vacunas como la de Oxford/Astrazeneca, la rusa Sputnik V y la de Jannsen/Johnson & Johnson.
¿Cómo funciona una vacuna?
Las vacunas se basan en introducir alguna parte del virus en nuestro cuerpo para que nuestro sistema inmune lo reconozca como extraño y genere una respuesta que nos proteja frente a futuras infecciones.
En el caso del SARS-CoV-2, el objetivo de muchas de las vacunas es introducir en nuestro organismo la proteína de la espícula o proteína S del virus porque se ha descrito que es la que produce una mejor respuesta inmune.
Hay varias formas de introducir esta proteína S en nuestro cuerpo, entre ellas:
-
Introducir ADN que dará lugar a ARN mensajero y posteriormente la proteína S.
-
Introducir ARN mensajero que contiene las instrucciones para fabricar la proteína S directamente. Esta es la estrategia innovadora que utilizan las vacunas de Pfizer y Moderna.
-
Introducir la proteína directamente.
¿Cómo podemos usar los virus en nuestro favor?
Una de las formas de introducir ADN en nuestras células con la información necesaria para producir la proteína S es usar otros virus como transporte. Esto es lo que conoce como “vector viral”.
Un vector viral es un virus modificado que hace de vehículo para introducir material genético “de fuera” en el núcleo de una célula y expresar cualquier cosa que queramos. Una especie de caballo de Troya viral.

En el caso de las vacunas de Oxford/Astrazeneca, la rusa Sputnik V y la de Jannsen/Johnson & Johnson, el caballo de troya que se utiliza como vector viral está basado en un grupo de virus conocido como adenovirus. Es posible que no nos suene el nombre, pero la mayoría de nosotros nos hemos infectado alguna vez con algún adenovirus, principalmente en la niñez.
Los adenovirus son un grupo muy contagioso de virus que pueden causar infecciones en seres humanos y otros animales, incluyendo infecciones en las vías respiratorias, gastroenteritis y conjuntivitis.
Entonces, ¿no sería peligroso usar un virus tan contagioso para infectar nuestras células? La respuesta es que no, porque lo primero que se hace antes de empezar nada es domesticar al virus.
¿Cómo se puede domesticar un virus?
Para poder usar un virus como vector es necesario modificarlo para que no pueda producir enfermedad cuando se inocula en un persona. Para ello, los científicos eliminan en el laboratorio las partes del genoma del virus implicadas en su replicación y, si es necesario, también los genes implicados en su virulencia. En su lugar, los científicos pueden introducir la información genética de lo que sea que quieren expresar (por ejemplo, la proteína S del coronavirus).
Por lo tanto, como resultado final tendremos a un virus que entrará en las células, expresará lo que queramos y desaparecerá, porque no puede multiplicarse.

¿Qué desventaja tienen estos vectores virales?
El principal problema que tiene el uso de vectores virales como vacuna, sobre todo en virus que requieren dos dosis como la de la covid-19, es que nuestro cuerpo puede tener inmunidad preexistente o generar inmunidad frente al virus que se utiliza como vector. No olvidemos que, en el caso de los adenovirus, la mayoría hemos estado infectados previamente.
Este es un problema que se puede intentar solucionar de diferentes formas. Veamos las diferentes estrategias que han llevado a cabo las tres vacunas más famosas que utilizan adenovirus como vectores virales:
1. La vacuna de Oxford/Astrazeneca
Para solventar el problema de una posible inmunidad preexistente, la vacuna de Oxford/Astrazeneca utiliza un adenovirus modificado de chimpancés del que no tenemos inmunidad previa.
Esto está bien para evitar el problema con la primera dosis, pero puede afectar a la eficacia de la segunda dosis. Esto ocurre porque al inocularnos la primera dosis nuestro organismo nunca ha estado expuesto al adenovirus de chimpancé, por lo que el virus entrará muy fácilmente en las células y expresará la proteína S.
Sin embargo, al inocular la segunda dosis semanas después, nuestro cuerpo ya estará preparado y protegido frente a ese adenovirus de chimpancé y nuestro sistema inmune podría eliminar el adenovirus antes de que pueda incluso entrar en las células.
Esta es una de las posibles razones por las que se piensa que utilizar una menor cantidad de vacuna en la primera dosis de la vacuna de Oxford/Astrazeneca parece ser más efectivo que utilizar dos dosis iguales.
Lamentablemente, los ensayos utilizando dosis distintas no estaban completos y al final se llevará a cabo la inmunización con dos dosis iguales.
2. La vacuna rusa Sputnik V
Los desarrolladores de la vacuna rusa Sputnik V han seguido una estrategia diferente. En este caso usan dos adenovirus que sí infectan a humanos, pero para evitar que tengamos inmunidad previa utilizan variantes que no son muy comunes en la población.
Por otro lado, para evitar que la segunda dosis sea menos efectiva utilizan dos adenovirus distintos por lo que la inmunidad generada frente al adenovirus en la primera dosis no afectaría al adenovirus usado en la segunda.
3. La vacuna de Jannsen/Johnson & Johnson
Por su parte, la vacuna de Jannsen/Johnson & Johnson también utiliza un adenovirus humano para expresar la proteína S. En este caso de momento se ha visto que una sola dosis ya protege en modelos animales, por lo que en principio sería una vacuna con una dosis única. Por otro lado, la farmacéutica ha empezado un ensayo complementario para ver el efecto de usar dos dosis.
En resumen, el uso de adenovirus domesticados como vectores virales en el desarrollo de vacunas es una estrategia interesante que ya se está utilizando en vacunas como la del ébola. Sin embargo, uno de los mayores desafíos que presenta es evitar que el sistema inmune ataque al vector antes de que pueda infectar.
![]()
The authors do not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organisation that would benefit from this article, and have disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.
The Conversation. Rigor académico, oficio periodístico
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir