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Los sindicatos califican la jornada de «histórica» y «la mayor movilización de los últimos 40 años».
La lucha por los derechos que nos quieren arrebatar desde las instituciones es fundamental en una sociedad democrática. Las protestas y manifestaciones son una forma de expresar nuestra disconformidad con las decisiones del gobierno y luchar por nuestros derechos. El ejemplo de Francia es encomiable en este sentido.
Las centrales sindicales francesas han convocado a una huelga indefinida y manifestaciones para protestar contra el proyecto del presidente Emmanuel Macron para reformar las pensiones y retrasar la edad de jubilación.
La jornada de protesta ha sido un éxito para los sindicatos, ya que han movilizado a más de un millón de personas en toda Francia. Las manifestaciones han transcurrido con normalidad, aunque ha habido algunos daños materiales y enfrentamientos con las autoridades provocados por grupos minoritarios de radicales. La policía ha arrestado a 43 manifestantes en la capital por actos vandálicos.
La mayor movilización en 40 años
La primera jornada de paros tuvo lugar el 19 de enero pasado, y desde entonces el proyecto de ley ha seguido su camino en la Asamblea y el Senado. Sin embargo, no es seguro que Macron cuente con el número suficiente de votos para aprobarlo. Los sindicatos califican la jornada de «histórica» y «la mayor movilización de los últimos 40 años».
La protesta ha afectado principalmente al transporte público, donde sólo un 20% de los trenes de alta velocidad estaban en funcionamiento y varias conexiones internacionales estaban totalmente suspendidas. En los cercanías de París, dependiendo de las líneas, han circulado entre un tercio y una quinta parte de los convoyes habituales. En el metro de la capital, el servicio solo se ha prestado con normalidad en las dos líneas automáticas, la 1 y la 14.
En la enseñanza, el Ministerio de Educación ha indicado que habían faltado a su trabajo un 32,71% de los profesores, un 35,89% en primaria y un 30,09% en secundaria.
Los sindicatos han convocado manifestaciones por todo el país que, según el Ministerio del Interior, han reunido a 1,28 millones de manifestantes en toda Francia, superando los 1,27 de la convocatoria del 31 de enero. Según la CGT la cifra asciende a 3,5 millones, frente a los 2,8 millones en los que este sindicato cifró la asistencia a la convocatoria de finales de enero.
La marcha central ha tenido lugar en París, donde, según la CGT, se han reunido hasta 700.000 personas y 81.000 según la policía. En general, la jornada se ha desarrollado con normalidad, salvo por varios daños materiales y enfrentamientos con las autoridades provocados por grupos minoritarios de radicales.
Es importante destacar que la lucha por los derechos laborales no solo afecta a los trabajadores y trabajadoras francesas, sino también a todas aquellas personas que luchan por derechos laborales y sociales en todo el mundo. La solidaridad entre los trabajadores y trabajadoras de diferentes países es fundamental para lograr cambios significativos en las políticas públicas y en la economía mundial.
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