Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El Congreso avanza en la tramitación de una ley de justicia histórica mientras los socialistas se pliegan a la presión de Marruecos
España arrastra desde hace casi medio siglo una deuda con el pueblo saharaui. Una deuda que, por primera vez en años, podría empezar a saldarse con una ley que reconoce su derecho a la nacionalidad española. El Congreso ha dado el primer paso en esta dirección con la toma en consideración de una proposición de ley impulsada por Sumar. La mayoría de grupos parlamentarios ha votado a favor de la medida, dejando al PSOE completamente aislado en su negativa y a Vox escondido tras una abstención.
El mensaje es claro: la Cámara Baja quiere reparar una injusticia histórica. Sin embargo, el PSOE sigue nadando a contracorriente, justificando su rechazo con un argumento jurídico que ni siquiera se sostiene: que los saharauis nacidos antes de 1976 solo pueden obtener la nacionalidad por residencia continuada y no por carta de naturaleza. Lo que no dice el PSOE es que su postura está dictada por su sumisión a Marruecos y su estrategia de blanqueo de la ocupación del Sáhara Occidental.
La diputada Tesh Sidi, nacida en los campamentos de Tinduf y ejemplo vivo del calvario burocrático que España impone a los saharauis, ha relatado en el Congreso su experiencia: años de trámites interminables, obstáculos para matricularse en el colegio y acceder a la sanidad, y una Administración que les responde con un brutal «no existes». La ley propuesta no es solo un acto de memoria restaurativa, es también una cuestión de igualdad: los saharauis deben recibir el mismo trato que los ciudadanos de otras excolonias como Guinea Ecuatorial o Filipinas.
Enrique Santiago, de Izquierda Unida, ha sido todavía más contundente al mirar directamente a la bancada socialista: «Esto va de reconocer a los saharauis como lo que son, nuestros iguales». Y es que no hay excusas posibles para seguir perpetuando la discriminación a la que España ha sometido a quienes, hasta 1976, fueron ciudadanos de pleno derecho.
EL PSOE, ENTRE LA COBARDÍA Y LA ENTREGA A MARRUECOS
El PSOE mantiene su postura de 2023, demostrando que no le importan ni la historia ni la justicia. En aquella ocasión, la propuesta de Unidas Podemos fue frenada por el adelanto electoral del 23J, pero las posiciones no han cambiado ni un ápice. Los socialistas han vuelto a repetir los mismos argumentos vacíos, los mismos tecnicismos sin sustancia, para esconder lo evidente: su miedo a molestar a Marruecos.
Sergio Gutiérrez, portavoz del PSOE en este debate, ha repetido la excusa de que no se deben establecer «procesos diferentes para casos similares». Una afirmación cínica cuando ya existen excepciones en el Código Civil para ciudadanos de otros países con lazos históricos con España. Además, el PSOE ha dejado caer su desconfianza en el Frente Polisario, calificándolo como «una entidad privada», ignorando deliberadamente su reconocimiento internacional y su papel legítimo como representante del pueblo saharaui.
El PP, aunque no es precisamente un aliado habitual de los derechos humanos, ha votado a favor de la ley y ha aprovechado para atacar a Pedro Sánchez por su «viraje» con respecto al Sáhara Occidental. No es ningún secreto que el presidente del Gobierno ha hecho de la sumisión a Rabat una de sus señas de identidad en política exterior. No molestar a Mohamed VI parece ser su única prioridad.
Desde EH Bildu, Jon Iñarritu ha calificado la propuesta como «de sentido común», algo que solo el PSOE parece incapaz de comprender. La oposición a esta ley no se sostiene más que desde el miedo y la complicidad con el régimen marroquí.
La tramitación parlamentaria continuará con la fase de enmiendas, pero la fotografía de la votación de este martes deja un mensaje cristalino: España tiene la oportunidad de hacer justicia con el pueblo saharaui, y solo el PSOE quiere seguir dándole la espalda.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
El veto sindical a la Policía Nacional empieza a resquebrajarse
La anomalía democrática ya no cabe debajo de la alfombra. Dos tribunales superiores de justicia, el del País Valencià y el de Madrid, han admitido a trámite sendas demandas de agentes de la Policía Nacional contra una prohibición que huele a otro tiempo: la que les impide afiliarse a sindicatos de clase, interprofesionales, como CNT, CGT, UGT o CCOO. La pelea apunta directamente al artículo 28 de la Constitución, que reconoce la libertad sindical, y al artículo 14, que garantiza la igualdad y la no discriminación. Fechas y cifras importan: la norma que ahora se discute fue aprobada en 2015, bajo el Gobierno de Mariano Rajoy, y afecta a un cuerpo donde la escala básica suma más de 70.000 agentes.
Esta es la democracia estadounidense: 88 corporaciones no pagaron impuestos federales y regaron la política con 852 millones
La democracia estadounidense tiene una liturgia muy solemne. Banderas, discursos sobre la libertad, himnos, padres fundadores, ceremonias patrióticas y presentadores de televisión hablando de “oportunidad”. Luego llega la letra pequeña. Y la letra pequeña dice esto: 88 grandes corporaciones que no pagaron ni un dólar de impuesto federal sobre la renta empresarial en el año fiscal 2025 gastaron unos 852 millones de dólares en lobby y contribuciones electorales durante los últimos ciclos políticos.
No es una anomalía. Es el sistema funcionando.
Trump aprieta el cerco petrolero a Cuba y llama “libertad” al castigo colectivo
El 11 de junio, Marco Rubio anunció nuevas sanciones contra Unión Cuba-Petróleo, CUPET, la empresa estatal cubana de petróleo y gas. No fue un gesto administrativo. No fue una nota técnica del Departamento de Estado. Fue otro giro de tuerca contra una población que ya vive entre apagones, falta de combustible, problemas de transporte, hospitales tensionados y una economía castigada por 65 años de embargo estadounidense. Lo llaman presión. Lo llaman democracia. Lo llaman “apoyo al pueblo cubano”. Pero cuando una sanción corta energía, encarece comida, complica medicinas y deja a la gente sin movilidad, el nombre honesto es otro: castigo colectivo.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos y viejo militante del cambio de régimen, defendió la medida acusando al Gobierno cubano de usar la energía como herramienta de represión, enriquecimiento y control social. El guion es conocido. Primero se asfixia un país. Luego se acusa al país asfixiado de no respirar bien. Después se presentan las consecuencias del bloqueo como prueba de que hacía falta más bloqueo. La maquinaria imperial funciona así: provoca la herida, señala la sangre y vende la amputación como tratamiento.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
España, junto a otros países europeos, Estados Unidos e Israel venden armas al régimen de Marruecos. Esto, indirectamente apoya su ofensiva militar en el territorio saharaui. De todas maneras, no se puede decir que España sea el principal suministrador de armas al régimen de Mohamed VI, pero sí que el Reino es uno de sus principales clientes. En el ámbito global, Marruecos es un cliente muy conocido por sus constantes compras de material militar a los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, ganando así un poco de confianza
El Psoe apoya al satrapa M6.
Ahora darles un DNI a lxs saharauis es un pequeño paso ,pero lo de verdad que importa es un referéndum de autonomía del Sahara occidental.
Un recuerdo para el dictador M6, un grito que se oye en los campos de refugiados cuando entran los matones violadores de la policía secreta y los chicayus ( niños que tiran piedras a los coches marroquíes, » chicayu, chicayu, udmalik yaharag bayu !!! «, unas palabras de cariño jajaja para el padre de M6.
Salud y anarkia