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En el campamento de Lipa los migrantes hacen cola bajo las inclemencias del tiempo para recoger comida.
El 23 de Diciembre de 2020 ardía el campo de refugiados de Lipa, Bosnia, cerca de la frontera con Croacia, dejando a más de mil personas migrantes sin refugio.
Los organismos internacionales como la OIM, ya habían anunciado que no se cumplían con los requisitos de seguridad para albergar a personas.
Tras el incendio miles de familias quedaron desamparadas bajo las inclemencias del tiempo, ya que las autoridades locales y las fuertes presiones de la ultraderecha han impedido que estos sean realojados en localidades cercanas al antiguo campamento, que tuvo que ser desalojado tras el incendio.

La respuesta de la UE ha sido la de militarizar la frontera, pero sigue sin contarse con los medios para solventar y paliar la grave situación que viven los migrantes allí excluidos.
Esto, la fuerte presencia militar, sin embargo, esta sirviendo para frenar el avance de más migrantes que tratan de acceder desde Croacia.
Sin duda, esta precaria situación es una flagrante falta y violación a todos los derechos humanos.
Debido a la presión internacional Bosnia ha instalado unos campamentos improvisados sin agua potable ni condiciones mínimas de habitabilidad para las personas que han quedado fuera del campo incendiado.
Pero las imágenes siguen siendo escalofriantes, en pleno invierno, bajo el temporal de nieve.
La periodista Ane Irazabal compartía en sus redes sociales un vídeo sobre la situación en el que se puede ver la «cola para recibir comida en el campo de refugiados de Lipa en Bosnia. Un incendio ha destruido casi todas sus instalaciones y cientos de solicitantes de asilo se han quedado sin techo».
Cola para recibir comida en el campo de #refugiados de #Lipa en Bosnia. Un incendido ha destruido casi todas sus instalaciones y cientos de solicitantes de asilo se han quedado sin techo. pic.twitter.com/pRsVVaCd0o
— Ane Irazabal (@AneIrazabal) January 8, 2021
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