Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
A día de hoy, solo podemos saber qué opina la gente preguntándoselo. Por eso las encuestas de opinión son una herramienta clave en investigación social. Pero se han convertido en mucho más, se utilizan para todo y, como indica el principio de acción y reacción, se está generando una actitud negativa hacia ellas. Se puede decir que ser “antiencuestas” se está convirtiendo en una parte de nuestra identidad.
Cada vez resulta más difícil encontrar personas dispuestas a responder a las preguntas de quienes investigamos la realidad social. Por si esto no fuera suficiente, responder requiere atención y prestar atención genera la sensación de que el tiempo pasa muy lento. En un contexto de sobreexcitación mental como el actual, dedicar esfuerzo y tiempo a una tarea no resulta satisfactorio, así que las encuestas deben durar pocos minutos, es decir, los cuestionarios deben ser breves y, por tanto, no se puede profundizar en los análisis.
Hoy por hoy, las encuestas que miden intención de voto parecen haberse convertido en un arma política (leña para el fuego en el que arde la actitud hacia ellas). Hay muchas. Pero no todas valen. Y no todas las que valen, valen lo mismo. Aunque no sea lo que oímos habitualmente, el valor de una encuesta no depende de que diga lo que queremos oír (el sesgo de confirmación). Tampoco depende de quién las hace.
Tamaño y selección de la muestra
Para asegurar que una encuesta tiene validez (mide lo que dice medir) y fiabilidad (lo mide bien) hay que fijarse en el tamaño de la muestra y en cómo se ha obtenido. De todas las que se habla en los medios de comunicación, solo tres proporcionan esta información: la del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), la de 40dB para El País y la de GAD3 para el digital NIUS y el grupo Mediaset. En la imagen que sigue a este párrafo se comparan las tres.
Una comparativa entre las encuestas con la información mínima para compararlas.
Author provided
El tamaño es fácil de interpretar: cuantas más personas responden, mejor. De él depende el error muestral. Define los límites entre los que es probable que se encuentren los valores obtenidos. Es decir, si el 23 % de quienes responden a la encuesta del CIS dice que votaría al PSOE en unas hipotéticas elecciones, nos indica que ese valor probablemente se sitúe entre el 21,4 % y el 24,6 %.
Para obtener la muestra, el CIS y GAD3 han generado de manera aleatoria números de teléfono, han comprobado que son números válidos y los han seleccionado de nuevo de manera aleatoria. Esto garantiza que cualquier persona que vive en España pueda ser contactada. En cambio, 40dB ha utilizado una muestra de personas que ha decidido formar parte de su panel. Lamentablemente, no proporciona información sobre el proceso para crearlo.
El peligro de los sesgos de selección
La calidad de la información proporcionada por las encuestas se ve amenazada por los sesgos de selección. La actitud negativa los está convirtiendo en un peligro real. Su efecto depende de si la decisión de participar influye en las respuestas.
Las diferencias en la intención de voto entre las distintas encuestas pueden estar relacionadas con este sesgo.
En la muestra de 40dB ha habido dos posibles sesgos de selección: uno al decidir formar parte del panel, otro al decidir responder a la encuesta.
Los ataques a las encuestas del CIS por los partidos de la oposición al Gobierno de España pueden haber provocado que quienes simpatizan con la derecha rechacen participar en sus estudios. Esta hipótesis se puede poner a prueba comparando cómo se definen ideológicamente quienes responden. GAD3 no proporciona ese dato. La media en la escala es 4,71 en el CIS y 4,74 en 40dB. La escala va de 0 (extrema izquierda) a 10 (extrema derecha). La comparación permite mantener la hipótesis de que no hay diferencias ideológicas entre las muestras.
La probabilidad de participar en las próximas elecciones es alta en las dos encuestas (la media es 8,41 y 8,11 respectivamente). Y es significativamente mayor en la muestra del CIS.
El CIS pregunta si votaron en las elecciones de 2019. El 85,4 % contesta afirmativamente. En 40dB se pregunta a qué partido votaron en 2019. El 12,5 % dice que no votó, por lo que el 87,5 % sí lo hizo. La tasa de participación fue del 75,75% en las elecciones del 28 de abril y el 69,88 % en las del 10 de noviembre.
Hay dos posibles explicaciones a la diferencia entre la participación real y el recuerdo: el sesgo de deseabilidad social (decir lo que pensamos que se espera de nosotros) o el sesgo de selección (quienes responden tienen más interés o implicación con la política y realmente votaron en 2019).
Esta hipótesis se puede poner a prueba de manera indirecta depurando la muestra (quitando a quienes dejan preguntas sin responder dado que no contestar actuaría como indicador de baja implicación) y viendo si cambia el porcentaje de personas que dicen haber votado en 2019.
La encuesta de 40dB tiene 8 preguntas. Si la filtramos quitando a quienes no contestan a todas las preguntas, perdemos 265 personas. El porcentaje de quienes dicen haber votado sube al 90,4 %. El CIS incluye un número reseñable de preguntas. Si en el proceso de filtrado la muestra se reduce en unas 1 000 personas, el porcentaje asciende al 92,1 %. Las diferencias son estadísticamente significativas. Por tanto, en ambas muestras parece haber un sesgo de selección.
Algunas reflexiones para terminar
Atendiendo a criterios objetivos, la encuesta del CIS proporciona más información y datos de más calidad.
Solo hay tres encuestas que proporcionen la información mínima para garantizar que miden lo que dicen medir y lo miden bien; solo dos de ellas permiten, además, comprobarlo.
No hay diferencias en la ideología de quienes responden a las encuestas del CIS y 40dB. En ambas parece detectarse un sesgo de selección, debido probablemente a la actitud negativa hacia las encuestas; afecta a las dos en el mismo sentido.
El sesgo de selección está relacionado con el tema que se analiza. Las personas menos interesadas o implicadas con la realidad política y social no están representadas y, por tanto, los resultados obtenidos no se pueden generalizar.
Las dificultades para generalizar pueden hacer que los resultados de las elecciones no coincidan con las estimaciones previas. Eso no significará que las encuestas se equivocan. Simplemente dirá que no son infalibles. Cuanto más abusemos de ellas y más actitud negativa generemos, más falibles serán.
Ana Muñoz van den Eynde recibe fondos del Ministerio de Ciencia e Innovación (referencia PID2021-123454NB-C42).
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir