08 Jul 2026

Blog

Vídeo | Multar una jota
VÍDEOS

Vídeo | Multar una jota 

Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .

Empieza San Fermín. Y por aquí, ya se sabe, entusiasmo poco: lo del maltrato animal no se tapa con pañuelo rojo ni con tradición de postal. Pero entre el ruido, el alcohol, los toros y la liturgia turística también pasan cosas que merecen mirarse con atención. Como lo que ocurrió el año pasado, cuando miembros del Sindicato de Vivienda de Pamplona y Comarca cantaron una jota reivindicativa contra los desahucios. Una jota. Una canción popular. Cultura en la calle diciendo algo tan básico como que echar a la gente de su casa es una violencia social.

Pues bien: les han multado con 1.800 euros. No por romper nada. No por agredir a nadie. No por impedir nada. Por cantar. Y aquí está el precedente peligroso: cuando una expresión cultural en el espacio público puede acabar convertida en sanción administrativa, lo que se está castigando no es una conducta peligrosa, sino un mensaje incómodo. Hoy es una jota contra los desahucios. Mañana puede ser una pancarta, una performance, una copla, un mural o una consigna en una plaza.

Que nadie se engañe: esto no va solo de Pamplona ni de San Fermín. Va de hasta dónde están dispuestas las instituciones a llegar para domesticar la protesta. Porque parece que la cultura popular solo molesta cuando deja de ser decorado y empieza a señalar al poder, a los rentistas, a los bancos y a quienes convierten la vivienda en negocio. Juzga tú misma si cantar contra los desahucios merece 1.800 euros de multa, o si lo verdaderamente obsceno es multar a quien canta mientras se permite que echen a la gente de su casa.

image 2

Este periodismo no lo financian bancos ni partidos

Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.

Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.

Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.

Related posts

Deja una respuesta

Required fields are marked *