Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
pexels pixabay
Uno de los objetivos recogidos en la Agenda 2030 de la Unión Europea es el de lograr la igualdad entre los hombres y las mujeres. Desde que fue aprobada en el año 2015, los Estados miembro se han esforzado por impulsar su cumplimiento.
Hemos investigado la vinculación entre el lenguaje inclusivo y el objetivo sobre la igualdad de género en un trabajo que se ha publicado como parte del libro Agenda 2030-UAM: teoría y práctica.
¿Afecta el lenguaje a nuestra manera de pensar?
Diversos estudios confirman que el lenguaje y nuestras creencias guardan una estrecha relación. Así, se dice que el lenguaje puede contribuir a modificar los estereotipos que tenemos. El lenguaje es, por tanto, un medio que refleja y construye las desigualdades sociales.
Hay datos científicos que demuestran que la forma en la que una persona utiliza los géneros gramaticales puede marcar una diferencia clara en las actitudes que esta tiene sobre la inclusión social. De ahí el interés que cobra hoy en día el lenguaje inclusivo.
Un debate actual
Según la Real Académica de la Lengua Española, el término “lenguaje inclusivo” consiste en evitar el uso del genérico masculino. Por ejemplo, en lugar de decir “los profesores” se emplearía “el profesorado”. En el caso de que la palabra no tenga un sustantivo no sexuado equivalente, se suele recurrir al desdoblamiento genérico o doblete (“los profesores y las profesoras”), o a usar la vocal “e” (“les profesores”), entre otros recursos.
El empleo del lenguaje inclusivo, por tanto, no consiste solo en duplicar palabras en femenino, sino en ser sensibles al hecho de que el lenguaje puede invisibilizar colectivos. Sin embargo, con frecuencia el lenguaje se suele acomodar mediante el desdoblamiento genérico.
Sus defensores consideran que este tipo de fórmulas tienen un efecto en el comportamiento de las personas. En concreto, creen que el lenguaje inclusivo puede ayudar a debilitar los estereotipos de género.
Aunque este tipo lenguaje es sensible a cualquier grupo minoritario, suele restringirse a una cuestión de género. Sin embargo, como ya se ha sugerido, va más allá que la dicotomía hombre–mujer.
En España hemos vivido en los últimos años un debate social acalorado sobre su uso. Tanto es así, que se ha convertido en una herramienta política en lugar de una práctica en pro de la igualdad social. Las tensiones no son solo visibles en los medios de comunicación, sino que salpican ya el ámbito educativo.
¿Qué opinión tienen los estudiantes de Educación sobre el lenguaje no sexista?
Encuesta entre futuros docentes
Un estudio reciente ha sondeado la opinión de 348 futuros docentes. Los participantes han sido estudiantes de los grados de Educación de la UAM.
El estudio concluye que existe gran aceptación entre los maestros en formación. Sin embargo, cuando a los encuestados se les preguntó si lo empleaban para causar una mejor impresión a sus profesores y conseguir así mejores resultados académicos, el 45,7 % respondió afirmativamente.
Este estudio se ha hecho con estudiantes mujeres en su mayoría. Aunque suele haber mayoría de mujeres entre los estudiantes de los grados de Educación, es un factor para tener en cuenta, ya que existen diferencias de género entre los participantes. Las encuestadas parecen más propensas a usarlo cuando sean docentes.
Retos en el entorno académico
Casi la mitad de los encuestados afirmó usarlo para conseguir mejores notas o dar una mejor impresión a sus profesores. En su argumentario, algunos alumnos reconocieron emplearlo por exigencia u obligación de sus profesores, pudiendo ser penalizados si no lo hacían. A pesar de este hecho, la tendencia general entre el alumnado sigue siendo la convicción propia y su deseo de no ofender a ningún colectivo al expresarse.
No se puede asumir, por tanto, que el uso del lenguaje inclusivo esté ya normalizado en las aulas de universidad. Tampoco está del todo claro que los que lo usan tengan por finalidad acabar con las desigualdades género.
Los maestros, clave del futuro
Para evitar llegar a conclusiones erróneas, se debe debatir (más) sobre el lenguaje inclusivo en las clases. No se trata de cambiar la lengua, sino de hacerla más sensible al contexto plural que vivimos. Así, se podrán sentar las bases para una educación inclusiva y de calidad.
Los maestros en formación son medidores y agentes del cambio social. Por ello, se debe estudiar en detalle su postura para mejorar los programas educativos en el marco de la educación superior reglada.
Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Ayuso convierte la maternidad en trinchera ideológica con su “ley del concebido no nacido”
Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que el próximo 2 de julio llevará a la Asamblea de Madrid un pleno extraordinario para debatir y aprobar la llamada “ley del concebido no nacido”. No es una anécdota parlamentaria. No es una medida técnica. Es una pieza más en la ofensiva reaccionaria que intenta reescribir los derechos sexuales y reproductivos con lenguaje administrativo, una carpeta institucional y una sonrisa de superioridad moral.
La propuesta reconoce al “concebido no nacido” como “miembro más de la unidad familiar”. Dicho así parece una fórmula burocrática. Pero no lo es. Es política pura. Y de la más peligrosa: la que pretende colarse por la puerta de las ayudas sociales para instalar una visión ultraconservadora de la maternidad, del cuerpo de las mujeres y de la familia. No están ampliando derechos: están moviendo el marco para que el embarazo pese jurídicamente antes que la vida material de las mujeres.
El pacto entre EE.UU. e Irán redibuja Oriente Medio y deja a Israel mirando el desastre
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, firmado el 18 de junio por Donald Trump y Masoud Pezeshkian, ya tiene su etiqueta grandilocuente: el “gran pacto”, el “acuerdo del siglo”, la jugada histórica que supuestamente cerraría una etapa de guerra y abriría otra de negociación. La liturgia también fue cuidadosamente escogida. Trump lo formalizó en Versalles, al margen de la cumbre del G7, como si el decorado imperial pudiera maquillar lo evidente: las potencias no reconstruyen el orden internacional, lo reparten.
Es el primer pacto firmado por un presidente estadounidense y un presidente iraní desde la Revolución Islámica de 1979. No es un detalle menor. Tiene 14 puntos, prolonga el alto el fuego durante 60 días, incluye a Líbano y abre la puerta a negociar un arreglo permanente, incluido el programa nuclear iraní. Dicho así parece diplomacia. Pero la diplomacia, cuando llega después de miles de muertos, suele ser el nombre elegante del fracaso moral.
Israel rompe con Kaja Kallas porque ya no soporta que Europa pronuncie la palabra apartheid
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció el 18 de junio que rompe “todo contacto” con la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. La razón, según él, es que Kallas habría comparado a Israel con la Sudáfrica del apartheid durante una visita a México el pasado mayo. No hablamos de una ruptura por una masacre, ni por la expansión colonial en Cisjordania, ni por el asedio a Gaza, ni por la normalización de un régimen de privilegio étnico, militar y territorial. Hablamos de una ruptura por una palabra.
Ahí está el asunto. Israel no rompe con quien bombardea, ocupa, desplaza, bloquea o coloniza. Rompe con quien señala.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir