Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Durante los meses fríos del invierno es habitual encadenar infecciones, generalmente respiratorias, una tras otra, y es inevitable hacernos la pregunta de si tendremos un sistema inmunitario potente o si, por el contrario, tanta infección es consecuencia de su mal funcionamiento.
Puede que sí o puede que no. No hay una respuesta única y podemos encontrarnos ante varias explicaciones a tanta infección.
La facilidad de transmisión
Si un patógeno encuentra las condiciones idóneas para su supervivencia y propagación, es evidente que va a tener mayor facilidad para infectarnos. La temperatura y la humedad contribuyen notablemente a la transmisión, aunque no de igual manera para todos los patógenos.
Así, si un virus se transmite por gotículas (que son de tamaño grande, pesadas y con tendencia a caer pronto al suelo), una elevada humedad evitará que se deshidraten, sean por tanto más pesadas y caigan pronto al suelo, teniendo menos oportunidades para infectarnos. Pero como, aunque parezca lo contrario, el aire es más seco en invierno, estas gotículas se deshidratarán pronto, pesarán menos y permanecerán más tiempo en el aire, favoreciendo así la infección.
A esto se le suma que las temperaturas elevadas inhiben la capacidad de transmisión de algunos virus, con independencia de la humedad. Sin olvidar que en los meses fríos pasamos más tiempo en interiores, muchas veces con mala renovación del aire, muy expuestos por lo tanto a la infección por aerosoles. Argumentos de sobra para entender por qué muchas enfermedades respiratorias son más frecuentes en invierno.
Y todo lo anterior no tiene nada que ver con un sistema inmunitario que no funciona bien, sino con una elevada capacidad de infección del patógeno.
Sí, puede que estémos inmunodeprimidos
Las inmunodeficiencias son enfermedades que se caracterizan por la incapacidad del sistema inmunitario para montar una respuesta eficaz frente a los antígenos. Como consecuencia, los pacientes sufren frecuentes infecciones. Pueden ser de nacimiento (inmunodeficiencias primarias, generalmente graves) o bien adquiridas (inmunodeficiencias secundarias).
Entre estas últimas, la más frecuente y grave ha sido el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida), producido por la infección con el VIH, con las consecuencias por todos conocidas. Pero no es la única. Ciertos tratamientos médicos, como es el caso de la quimioterapia, producen una depresión importante del sistema inmunitario. También es el caso de las personas trasplantadas, que deben tomar inmunosupresores de por vida para evitar el rechazo, o de muchos pacientes con enfermedades autoinmunes, que también deben seguir este tipo de tratamientos.
Además, el sistema inmunitario también se ve alterado con el paso de los años, en un proceso llamado inmunosenescencia. Debido a ello, las personas mayores no son capaces de montar respuestas inmunitarias potentes, y por ello son susceptibles a sufrir infecciones que habitualmente no causan patología grave en personas adultas.
Un ejemplo de las consecuencias que tiene este proceso de inmunosenescencia y de las respuestas alteradas en mayores lo hemos visto en la COVID-19, en la que el principal factor de riesgo de mortalidad era la edad avanzada.
Una infección nos lleva a otra
Incluso si nuestro sistema inmunitario es robusto, puede que unos días después de sufrir una infección nos venga otra (superinfección). No debe sorprendernos. Desde hace muchos años sabemos que sufrir una enfermedad viral aumenta la probabilidad de sufrir otra producida por bacterias.
Esto lo hemos visto, por ejemplo, en las sucesivas epidemias de gripe en la que muchas muertes fueron debidas a complicaciones por neumonías bacterianas, incluyendo la llamada Gripe Española de 1918 que causó unos 50 millones de fallecimientos.
¿Pero por qué? La explicación no ha empezado a ser entendida hasta hace muy poco. Por un lado, está relacionado con el hecho de que los virus pueden facilitar directamente la adhesión de ciertas bacterias a los epitelios respiratorios, a través de la inducción de moléculas de adhesión o de receptores que favorecen esa unión. Por otra parte, el virus respiratorio sincitial, que afecta especialmente a los niños, suele unirse a bacterias que provocan neumonía, y les hace aumentar su capacidad de infección.
Hay otro grupo de causas relacionado con los daños que ciertos virus causan en las estructuras respiratorias. Por ejemplo, el virus de la gripe A causa múltiples daños en los epitelios respiratorios que son aprovechados por las bacterias para infectarnos con mayor eficacia.
Y no acaba ahí la cosa. La infección en sí misma puede aumentar la disponibilidad de nutrientes para otros microbios. ¿Cómo? Muy sencillo: al modificar las estructuras epiteliales libera elementos como carbono, nitrógeno o hierro, necesarios para el crecimiento de muchas bacterias.
Un sistema inmunitario “tocado”
Que una infección lleve a otra tiene que ver también con las alteraciones que provoca el virus en el sistema inmunitario. Por ejemplo, tras la infección por gripe se producen mediadores antiinflamatorios durante semanas, además de reducir la capacidad de las células innatas para eliminar bacterias. El virus respiratorio sincitial, por su parte, inhibe la interacción entre las células presentadoras de antígeno y las respondedoras, lo que deja al sistema inmunitario vulnerable ante nuevos ataques. La infección por el virus del sarampión disminuye sustancialmente la memoria inmunológica, con lo que perdemos la protección frente a infecciones pasadas.
Como colofón, también hay infecciones causadas por la alteración de la microbiota respiratoria, es decir, el conjunto de bacterias no patógenas que residen en nuestras mucosas y que son esenciales para mantenerlas sanas teniendo, además, un efecto beneficioso sobre nuestro organismo. Estas bacterias hacen de escudo al ocupar toda la mucosa, evitando la infección por patógenos. Además, modulan la respuesta inmunitaria innata y la producción de citocinas antivirales. Cuando algo las destruye o las desequilibra, nos volvemos presa fácil de la infección por patógenos.
La relación entre esta microbiota, respiratoria e intestinal y una salud adecuada es actualmente un excitante campo científico.
El laboratorio del Dr. Ignacio J. Molina recibe fondos competitivos de agencias de financiación de la investigación nacionales y regionales, así como de Action for A-T, United Kingdom charity.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Ayuso convierte la maternidad en trinchera ideológica con su “ley del concebido no nacido”
Isabel Díaz Ayuso ha anunciado que el próximo 2 de julio llevará a la Asamblea de Madrid un pleno extraordinario para debatir y aprobar la llamada “ley del concebido no nacido”. No es una anécdota parlamentaria. No es una medida técnica. Es una pieza más en la ofensiva reaccionaria que intenta reescribir los derechos sexuales y reproductivos con lenguaje administrativo, una carpeta institucional y una sonrisa de superioridad moral.
La propuesta reconoce al “concebido no nacido” como “miembro más de la unidad familiar”. Dicho así parece una fórmula burocrática. Pero no lo es. Es política pura. Y de la más peligrosa: la que pretende colarse por la puerta de las ayudas sociales para instalar una visión ultraconservadora de la maternidad, del cuerpo de las mujeres y de la familia. No están ampliando derechos: están moviendo el marco para que el embarazo pese jurídicamente antes que la vida material de las mujeres.
El pacto entre EE.UU. e Irán redibuja Oriente Medio y deja a Israel mirando el desastre
El acuerdo entre Estados Unidos e Irán, firmado el 18 de junio por Donald Trump y Masoud Pezeshkian, ya tiene su etiqueta grandilocuente: el “gran pacto”, el “acuerdo del siglo”, la jugada histórica que supuestamente cerraría una etapa de guerra y abriría otra de negociación. La liturgia también fue cuidadosamente escogida. Trump lo formalizó en Versalles, al margen de la cumbre del G7, como si el decorado imperial pudiera maquillar lo evidente: las potencias no reconstruyen el orden internacional, lo reparten.
Es el primer pacto firmado por un presidente estadounidense y un presidente iraní desde la Revolución Islámica de 1979. No es un detalle menor. Tiene 14 puntos, prolonga el alto el fuego durante 60 días, incluye a Líbano y abre la puerta a negociar un arreglo permanente, incluido el programa nuclear iraní. Dicho así parece diplomacia. Pero la diplomacia, cuando llega después de miles de muertos, suele ser el nombre elegante del fracaso moral.
Israel rompe con Kaja Kallas porque ya no soporta que Europa pronuncie la palabra apartheid
El ministro de Exteriores israelí, Gideon Saar, anunció el 18 de junio que rompe “todo contacto” con la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. La razón, según él, es que Kallas habría comparado a Israel con la Sudáfrica del apartheid durante una visita a México el pasado mayo. No hablamos de una ruptura por una masacre, ni por la expansión colonial en Cisjordania, ni por el asedio a Gaza, ni por la normalización de un régimen de privilegio étnico, militar y territorial. Hablamos de una ruptura por una palabra.
Ahí está el asunto. Israel no rompe con quien bombardea, ocupa, desplaza, bloquea o coloniza. Rompe con quien señala.
Vídeo | Estrenamos este domingo la segunda parte del reportaje “Palestina y la historia que quieren borrar”
Spanish Revolution estrena este domingo a las 15:00 la segunda parte de “Palestina y la historia que quieren borrar”, el reportaje dirigido y presentado por Patricia Salvador dentro de #ReportajesSR, el proyecto audiovisual dirigido por Patricia Salvador y Lea Guggelman.
Bajo el título “La Nakba eterna”, esta nueva entrega continúa el recorrido iniciado en el primer capítulo, donde se abordaba la Nakba para desmontar la mentira de que la historia de Palestina comienza el 7 de octubre.
Vídeo | El turismo que saquea las ciudades mientras sonríe para la foto
El turismo urbano ya no puede seguir vendiéndose como una postal amable, una maleta con ruedas y una pareja haciéndose fotos frente a una fachada histórica. En demasiadas ciudades se ha convertido en otra cosa. En una forma educada de saqueo. Entra sonriendo, paga tres noches, deja propina si toca, sube una historia a Instagram y se marcha. Lo que queda detrás no sale en la foto: alquileres imposibles, vecinas expulsadas, comercios de barrio sustituidos por locales sin alma y calles que ya no pertenecen a quienes las habitan.
No es turismo. Es extracción.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir