Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
El proceso de creación y consolidación de los partidos políticos en los años 1970 y 1980 coincidió en España con el desarrollo de las tecnologías de reproducción humana asistida. Era necesario dar respuesta política a un hecho tecnológico y posicionarse con una base bioética.
¿Qué se pensaba sobre la inseminación artificial?? ¿Y sobre la fecundación in vitro? ¿Estamos de acuerdo con la maternidad subrogada? Conforme se ha ido consolidando la democracia y los partidos, también lo han hecho estas tecnologías, y ha cambiado la sociedad. ¿Cómo ha sido esta evolución y como ha sido la posición de los partidos de gobierno?
Hay quienes lo llaman “vientres de alquiler” (entornos más progresistas), otros “gestación subrogada” (quienes están a favor de ella) o “maternidad subrogada” (el resto). La denominación refleja el posicionamiento con respecto a esta práctica. Es un debate moral, no ideológico, y esto se ha reflejado históricamente tanto en España como fuera.
La polémica sobre la maternidad subrogada nos pone en contacto con el interior de los partidos, las entretelas. Con este debate las controversias internas salen al exterior. Esto es debido a la falta de unidad de criterio en los partidos, de forma que termina por recaer en cada una de las personas que participan en el debate. No hay derechas o izquierdas, ni posicionamiento ideológico. En España estamos acostumbrados a partidos monolíticos en los que las posiciones son expuestas por los portavoces.
Cuando dejó de ser de necesario tener relaciones sexuales para reproducirse
Si nos remontamos al inicio de las tecnologías de reproducción humana asistida en los años 1970, estas produjeron una novedad importante: no es necesario tener relaciones sexuales para poder tener un hijo. Se abrían, por lo tanto, combinaciones de paternidad y maternidad hasta entonces inexistentes.
La reacción de los políticos en el momento, al igual que la de la sociedad, fue de sorpresa, admiración y un dilema bioético que tenía que ver con el origen de la vida. Debido a él comenzaron a plantearse unas posiciones que han ido variando o no a lo largo del tiempo. El partido que lo ha tenido más complicado en este contexto ha sido siempre el Partido Popular (especialmente en la época de Alianza Popular).
Los socialistas ya se identificaron durante los 80 con las tesis feministas, en las que la igualdad de la mujer vino acompañada de la asunción de la capacidad plena de las mujeres para decidir sobre su sexualidad y maternidad.
El feminismo externo al partido no estaba tan identificado en este punto con las tecnologías, ya que consideraba que estas permitían prolongar el heteropatriarcado, identificando a la mujer exclusivamente como madre.
En esta larga relación ha habido algún quiebre, como ocurrió entre 2017 y 2018, cuando se planteó la maternidad subrogada por Ciudadanos en sede parlamentaria. El hito se había propuesto por las Juventudes Socialistas, que durante unos pocos días mantuvieron que debía aceptarse la posición de Ciudadanos.
El PSOE, con ministra de origen feminista clásica a la cabeza, Carmen Calvo, respondió a Ciudadanos que no se podía promover la comercialización de las mujeres y asimiló la maternidad subrogada a la comercialización. En la actualidad, el partido socialista mantiene esta posición.
El dilema de la moralidad
¿Cuál ha sido la opinión del Partido Popular durante estos años? El partido de centro-derecha en este caso, como en tantos otros que tienen que ver con temas morales, se encuentra dividido.
En los debates en los años 80, Alianza Popular tuvo que dirimir un dilema entre ser conservador o liberal, ganando el alma conservadora. Los democratacristianos de la época lideraban la votación para que las técnicas de reproducción asistida fueran limitadas, situación que se repitió en los años 2000 con nuevos debates bioéticos, en este caso las diferencias se producían entre el gobierno popular valenciano y el Ministerio de Sanidad, liderado por Ana Pastor.
Llegó el 2018 y el debate sobre maternidad subrogada y, una vez más, se volvieron a ver las costuras: el Partido Popular ante la necesidad de posicionarse, inicialmente se mostró favorable para finalmente zanjarlo con la creación de una comisión de expertos para tratar el tema. Por lo tanto, el Partido Popular, aun habiendo asumido la agenda de igualdad, que es ya una agenda común a todos los partidos en cuanto a la situación de la mujer en la sociedad, tenía una división interna.
Las cuestiones morales dividen a los partidos de centro derecha en el contexto europeo, como ocurrió en Bélgica durante los debates en relación con el aborto o en Alemania con la investigación con células madre de origen embrionario. Son partidos atrápalotodo, que contenían “todo lo que se encuentra a la derecha del centro izquierda” y los temas morales son transversales.
Las polémicas generadas en las últimas semanas sobre los casos de maternidad subrogada suponen un nuevo espacio para el debate incluso dentro de los partidos políticos y veremos si se mantienen las posturas una vez más.
Carmen Isolina Egea Gutiérrez – Cortines no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir