Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
En muchas farmacias hay fotos de hojas de marihuana, sin que la venta de esta planta sea legal. Al mismo tiempo, los medios de comunicación, casi cada mes, se hacen eco de una nueva posible propiedad terapéutica del cannabis, cuando su empleo como fármaco solo se acepta por la Agencia Europea del Medicamento en escasas indicaciones.
Finalmente, padres, profesores y profesionales de la salud escuchan a jóvenes y adultos declarar que fuman cannabis porque “es terapéutico”, mientras en muchas partes de España, por ejemplo, es la droga que más atención por dependencia provoca, especialmente en la adolescencia. Son tres circunstancias divergentes que solo comparten la palabra “cannabis”. Lo demás suena, y es, contradictorio. Lo cierto es que nos hemos liado con el cannabis.
Más de cien cannabinoides, más de cien propiedades
El cannabis es una planta. En ella hay más de cien compuestos llamados cannabinoides, los responsables de los efectos sobre el organismo. Es decir, consumir la planta del cannabis es consumir la suma de esas más de 100 sustancias.
Sus propiedades son muy diversas, a veces hasta antagónicas. Así pues, cuando se investiga sobre sus posibilidades terapéuticas, se hace con cada cannabinoide por separado. Luego hablar de las “propiedades terapéuticas” del cannabis –así, en general– supone un poco confundir la parte con el todo. Es a los cannabinoides, y no al cannabis, a los que se les están buscando beneficios sobre la salud. Así que dejemos de llamar cannabis a los cannabinoides como no llamamos cerdo al chorizo.
Shutterstock / PRO Stock Professional
THC y CBD: dos compuestos muy diferentes
Ahora hablemos de los cannabinoides. O al menos de los más relevantes.
Los dos cannabinoides más frecuentes son el Δ-9-tetrahidrocannabinol (THC) y el cannabidiol (CBD). Hay muchas variedades de plantas, por lo que la presencia y concentración de estos varía bastante. El THC es el cannabinoide por excelencia, el que tiene efectos psicoactivos. Se trata de la parte de la planta por la que esta se consume de forma recreativa y la que buscan sus usuarios cuando lo hacen.
Sus efectos agudos son conocidos: euforia, relajación, alteraciones en la percepción, sueño, hambre… Por eso, la potencia de la planta se define por el grado de concentración que tenga de THC. Que, aunque ha aumentado en las últimas décadas, rara vez supera el 15 %.
Por entendernos, el THC es lo que coloca. También se ha relacionado con otros efectos nocivos como la dependencia, más riesgo de aparición de problemas de salud mental o retraso en el aprendizaje en consumos a edades tempranas. Por todo ello, hablar de cannabis incluiría hablar del THC, y este no tiene un uso medicinal. Menos aún si es fumado.
Por su parte, el CBD es el cannabinoide sobre el que se están realizando la mayoría de los estudios que buscan sus propiedades terapéuticas. De hecho, ya pueden verse sus derivados, sobre todo cremas, en muchas parafarmacias. Y todos los productos con CBD que se venden de forma legal en España garantizan que la cantidad de THC que tienen es nula o está en cantidades despreciables.
Generalizaciones engañosas (y peligrosas)
Así, las (pocas) propiedades positivas que se han probado de este cannabinoide han saltado a parte del imaginario colectivo como atribuibles al global de la planta. De ahí las hojas de marihuana en las farmacias, en vez de la estructura química del CBD. O que los periódicos hablen de “cannabis medicinal” cuando deberían hablar del “cannabinoide (CBD)”. En los dos casos vende, pero son ventas engañosas.
Da la sensación de que a consecuencia de colocar (mal) la palabra “cannabis” junto a “medicinal”, o la foto de una planta en el mismo lugar en el que compramos otros medicamentos, el uso del cannabis se ha ido blanqueando y quizá estén contribuyendo a que generación tras generación su consumo se banalice. O a que la sensación de riesgo percibida ante ese consumo entre determinados grupos haya disminuido.
Lo que es seguro es que lían. Y la legalización de la venta del CBD (sin THC) en estancos (otros sitios recientemente tomados por los carteles con la hoja de marihuana) puede enredar aún más la cosa.
No seamos catastrofistas ni engañemos. Si sumamos las consecuencias sobre la salud poblacional, el alcohol o el tabaco están muy por delante del cannabis. La legalidad o ilegalidad de estas sustancias es otro tema. Pero que el consumo de cannabis supone riesgos que se deben conocer es poco discutible. En especial en menores de edad. Es importante cuidar la terminología, separar los mensajes y abordar estas posibles regularizaciones por separado.
Este artículo es una versión de otro publicado en la revista Gaceta Sanitaria en 2022 escrito por el mismo autor.
Luis Sordo no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir