Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Las lecturas públicas o compartidas en voz alta han sido una práctica habitual durante siglos. Pero, dejando al margen las que suelen organizarse con motivo de la celebración del Día del Libro –como la lectura continuada del Quijote en Madrid–, leer ante un auditorio hoy día es excepcional.
Sin embargo, tal como explica Alberto Manguel en Una historia de la lectura, hay algunos momentos a lo largo de los últimos siglos en los que leer para otros fue un acto con una función muy específica.
En los monasterios
En el siglo VI, san Benito de Nursia decretó que las lecturas en voz alta fuesen una parte esencial de la vida monástica. El artículo 38 de su Regla, que se aplicó en los monasterios cistercienses fundados por toda Europa desde comienzos del siglo XII, dispone cómo debía ser esa actividad lectora:
“A la hora de la comida de los hermanos siempre se leerá; que nadie ose tomar el libro e iniciar la lectura al azar, sino que aquel a quien corresponda leer durante toda la semana comience su tarea el domingo. Y, al disponerse a iniciarla después de la misa y de la sagrada comunión, pida a todos que recen por él, a fin de que Dios lo aparte del espíritu de júbilo”.
Ilustración a propósito del artículo 38 de la regla de san Benedicto.
Internet Archive Book Images/Wikimedia Commons
Como vemos, en tiempos de san Benito se consideraba que escuchar a un lector era un ejercicio espiritual con una elevada finalidad, por lo que estas lecturas en voz alta estaban alejadas, al menos teóricamente, del placer personal.
En los talleres de tabaquería en La Habana
Dando un gran salto hacia adelante, esta forma de lectura con lector y auditorio se convirtió en Cuba, en el siglo XIX, en algo revolucionario. Si bien leer en voz alta dentro del ambiente de trabajo ya se había llevado a cabo en otros contextos, el caso de Cuba es llamativo porque fue un acto que llegó a institucionalizarse entre la clase obrera tabacalera de entonces.
Saturnino Martínez, en 1835, tuvo la idea de publicar un periódico para los trabajadores de la industria cigarrera. El primer número de La Aurora apareció el 22 de octubre de aquel año. Pero el analfabetismo era un obstáculo para que llegara a a ser un periódico popular.
Por esta razón, a Martínez se le ocurrió utilizar lectores como vía de acceso a los trabajadores cubanos que no sabían leer, que eran la mayoría. Así empezaron las lecturas públicas durante el trabajo, cuyo fin se anunció en el primer editorial: “Su propósito será ilustrar, de todas las maneras posibles, a la clase social a la que está destinado”.
Al cabo de muy poco tiempo se acusó a esta práctica de subversiva y acabó desapareciendo. Sin embargo, las lecturas públicas en las tabaquerías no fueron olvidadas y, a pesar de las dificultades experimentadas durante su existencia, aún perviven en Cuba. Es más, esta práctica ha sido reconocida como parte del patrimonio cultural de la nación cubana.
En El Quijote
La lectura en voz alta no siempre ha tenido propósitos tan edificantes o instructivos. Manguel, en el libro anteriormente mencionado, también explica que leer para otros podía tener como fin el puro placer y, para ilustrarlo, cita este pasaje de Don Quijote de la Mancha:
“Cuando es tiempo de la siega, se recogen aquí las fiestas muchos segadores, y siempre hay alguno que sabe leer, el cual coge uno destos libros en las manos, y rodeámonos dél más de treinta, y estámosle escuchando con tanto gusto, que nos quita mil canas”.
Esta mención a la lectura en voz alta surge en la conversación sobre libros que mantienen en este capítulo el cura y el ventero Palomeque. A continuación, el cura encuentra, entre los libros que el ventero custodia, la novela corta El curioso impertinente. Ante la insistencia de los allí presentes, el cura procede a su lectura, si bien este relato ocupa el capítulo siguiente en la novela de Cervantes.
Así, tras defender el ventero las lecturas en voz alta sin más ánimo que el de entretener, el cura representa uno de esos momentos lectores.
Ilustración del capítulo 32 de Don Quijote de la Mancha.
Biblioteca de la Facultad de Derecho y Ciencias del Trabajo Universidad de Sevilla, CC BY
Sincronizar los cerebros
El placer de leer en voz alta, y escuchar historias, estaría justificado, ya que “cuando una persona le lee a otra en voz alta, se trate de un niño o de un adulto, entre las dos sucede algo mágico, y es que sus cerebros se sincronizan”, en el sentido de que “el contador de la historia y el oyente experimentan la misma actividad cerebral y liberan exactamente los mismos neuroquímicos”, lo cual explica por qué la lectura en voz alta crea esa sensación tan potente de encuentro y deleite compartidos.
En palabras de Manguel, “la ceremonia de escuchar priva al oyente de parte de la libertad inherente al acto de leer […], pero también proporciona al texto polifacético una identidad respetable, un sentido de unidad en el tiempo y una existencia en el espacio que raras veces tiene en las manos caprichosas de un lector solitario”.
Silvia Hurtado González does not work for, consult, own shares in or receive funding from any company or organization that would benefit from this article, and has disclosed no relevant affiliations beyond their academic appointment.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Marina Lobo cierra la temporada por todo lo alto
Marina Lobo despide la temporada de Hasta el Coño De con un programa cargado de actualidad, mala leche y verdades bastante incómodas. La lista de morosos de Hacienda vuelve a dejar nombres conocidos, deudas millonarias y mucha televisión dispuesta a ponerse del lado de quienes deben fortunas mientras al resto se nos exige pagar hasta el último céntimo.
También hay justicia española en estado puro: causas que se archivan cuando afectan al poder, órdenes de busca que no parecen tener demasiada prisa y una ultraderecha obsesionada con pintar bancos arcoíris porque la existencia ajena les provoca un cortocircuito emocional.
Un cierre de temporada con Marina Lobo, Remolachers, indignación bien dirigida y el recordatorio de siempre: aquí se cuenta la actualidad desde el lado de quienes no tienen plató, apellido ni despacho amigo.
Regresamos en septiembre.
Este domingo estrenamos la segunda parte del reportaje sobre la batalla cultural de la ultraderecha
A las 15.00, Spanish Revolution publica la continuación de su análisis sobre extrema derecha, odio dirigido y falsa rebeldía ultra. Este domingo a las 15.00 se estrena en el canal de YouTube de Spanish Revolution la segunda parte de nuestro reportaje sobre la extrema derecha…
España empieza a cerrar la puerta a Palantir: Spanish Revolution ya advirtió del peligro
Moncloa habría pedido a empresas públicas y participadas por la SEPI que eviten nuevos contratos con el gigante estadounidense. En nuestro #ReportajeSR ya contamos cómo Palantir había entrado en el corazón del sistema de inteligencia militar español mediante un contrato opaco, sin publicidad y con una sola oferta.
Marina Lobo cierra la temporada por todo lo alto
Marina Lobo despide la temporada de Hasta el Coño De con un programa cargado de actualidad, mala leche y verdades bastante incómodas. La lista de morosos de Hacienda vuelve a dejar nombres conocidos, deudas millonarias y mucha televisión dispuesta a ponerse del lado de quienes deben fortunas mientras al resto se nos exige pagar hasta el último céntimo.
También hay justicia española en estado puro: causas que se archivan cuando afectan al poder, órdenes de busca que no parecen tener demasiada prisa y una ultraderecha obsesionada con pintar bancos arcoíris porque la existencia ajena les provoca un cortocircuito emocional.
Un cierre de temporada con Marina Lobo, Remolachers, indignación bien dirigida y el recordatorio de siempre: aquí se cuenta la actualidad desde el lado de quienes no tienen plató, apellido ni despacho amigo.
Regresamos en septiembre.
Vídeo | Génova recuerda: el fascismo no se normaliza, se frena
Génova sabe muy bien que el fascismo no se “normaliza”: se frena. El 30 de junio de 1960, la ciudad se levantó contra el Movimiento Social Italiano, heredero político del régimen de Mussolini, cuando pretendía celebrar allí su congreso.
Aquella protesta no fue una anécdota. Fue una advertencia histórica. La presión popular obligó a cancelar el congreso y convirtió a Génova en símbolo antifascista.
Hoy, la ciudad vuelve a la calle contra la ultraderecha de Meloni. Porque la memoria no es nostalgia: es defensa propia.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir