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Un presentador de noticias en televisión habla de la “deflactación del IRPF”. En la radio utilizan un acrónimo legislativo, “LOTPUP”, sin explicar a qué responden sus siglas. En el diario de papel se habla de “los sistemas CRISPR de bacterias y arqueas”. ¿Todos sabemos lo que es deflactar, todos nos manejamos con acrónimos administrativos, políticos y judiciales y todos comprendemos lo que son las secuencias CRISPR? La respuesta es obvia.
Este tipo de preguntas, pero aplicadas al ámbito de la salud en el contexto del covid-19, es lo que quisimos investigar en nuestro último estudio. Los resultados nos sorprendieron.
Cuando los futuros periodistas se pierden
Quisimos rizar el rizo aún más: buscamos saber si los futuros profesionales de la comunicación, los que van a tener la responsabilidad de informar a la sociedad, entienden realmente lo que dicen los medios.
Porque si los universitarios de hoy, la generación mejor formada de nuestra historia, inmersa en una educación superior en comunicación y que en teoría deben estar al día de la actualidad, “se pierden” algunas partes del mensaje, ¿qué ocurre con el lector medio al que va destinada la información?
Coronavirus, SARS-CoV-2, bioseguridad, seroprevalencia, parestesia, EPI, pandemia, endemia, desescalada, hisopo, PCR, antígenos, disnea, nasobucal, morbilidad, triaje, resiliencia. Estas han sido algunas de las palabras que nos han asaltado a diario en los medios durante los últimos tres años. Pero ¿las comprendemos de verdad?
Claridad por encima de todo
Una de las muchas máximas del periodismo es que el lenguaje no debe ser ambiguo y que el énfasis verbal no corte la conexión con la comprensión lectora. La veracidad de las fuentes, el interés, la profundidad, el contexto, el foco y la perspectiva no deben estar reñidos con la claridad.
El lenguaje de los medios está marcado por la corrección, la concisión y la claridad, siempre teniendo en mente a un público culturalmente heterogéneo.
No se trata de caer en términos simplistas para explicar un acontecimiento noticioso. De lo que se trata es de explicar la realidad de una forma que se entienda. Por supuesto, también influye el grado de concentración del lector y del contexto en que se lea.
El entendimiento del mensaje completo por parte del receptor es fundamental para que se dé una comunicación eficaz. En numerosas ocasiones el redactor está más preocupado en completar una noticia cumpliendo los tiempos de entrega, en tratar de aderezar la pieza narrativa con un estilo periodístico que no aburra ni haga huir al lector y en cumplir con las formalidades de las reglas periodísticas. A veces se olvida de detenerse a comprobar si lo que está contando se entiende.
Pensar en la audiencia, sin la audiencia
Con el objetivo, antes mencionado, de evaluar la comprensión lectora sobre las noticias de prensa relacionadas con la covid-19 encuestamos a 353 alumnos de tres carreras del área de comunicación (Periodismo, Publicidad y Relaciones Públicas, y Comunicación y Periodismo), todos ellos de las universidades de Alicante y Miguel Hernández de Elche.
Los resultados mostraron que, aunque los estudiantes tenían una alta frecuencia de exposición a noticias sobre este tema, había una baja comprensión de los términos técnicos y específicos del ámbito sanitario utilizados en las noticias.
La mayoría de los estudiantes que leen noticias de salud para informarse declararon conocer los términos “prevalencia”, “incidencia”, “eficacia” y “cribado” –términos utilizados a diario durante la crisis sanitaria–, pero solo un pequeño porcentaje asoció correctamente los términos con sus definiciones.
Solo dos ejemplos:
Un 66,7 % declaró no conocer el significado de la palabra “cribado”. Del 33,3 % que decía saberlo, solo el 4,9 % identificó la definición correcta.
Respecto al conocimiento de la palabra “incidencia”, un 92,4 % declaró saber lo que significaba, pero menos de la mitad, un 44 %, acertó la definición correcta.
En resumen, a pesar de que la mayoría de los estudiantes de todas las titulaciones declararon conocer esos cuatro términos que inundaron las páginas de los periódicos durante la pandemia de covid-19, el porcentaje de asociación correcta entre los conceptos y sus definiciones fue siempre muy inferior al 50 % en todas las titulaciones.
A pesar de que se trata de un estudio exploratorio, donde la muestra no es representativa de la totalidad de los estudiantes de áreas de comunicación de España, consideramos que es importante profundizar más en este aspecto, ya que la alta tasa de incomprensión de algunos de los términos clave mencionados puede dificultar la toma de decisiones informadas y disminuir la capacidad de sensibilizar sobre problemas de salud. La pregunta ahora es si está fallando parte del sistema educativo, parte del periodismo en España o una combinación de ambos.
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