Vista desde la nave espacial Apolo 11 que muestra la Tierra elevándose sobre el horizonte lunar (20 de julio de 1969).
NASA/JSC
Nos encontramos inmersos en un periodo crucial en el ámbito de la exploración espacial. La humanidad está a punto de dar el primer salto hacia otro planeta de nuestro sistema solar: Marte. Una migración como hace la vida desde que surgió en la Tierra, hace casi 4 000 millones de años, extendiéndose hacia otros ambientes, con todo lo que conlleva: los mares y océanos, las tierras, la atmósfera y, ahora, hacia el espacio. En este camino imparable, la Luna es nuestro primer paso.
El excelente libro Back to the Moon, que acaba de publicar el prestigioso astrofísico y cosmólogo Joseph Silk, plantea las implicaciones de nuestra salida hacia el cosmos y la importancia de llevar a la sociedad, la educación y la cultura el significado y la pertinencia de la exploración espacial en el siglo XXI.
Por qué la Luna
Hace poco más de 60 años que Yuri Gagarin se convirtió en la primera persona en lograr el hito de la navegación espacial. Más adelante, en 1969, conseguimos llegar de manera tripulada a la Luna, lo que marcó un proceso imparable en nuestra salida hacia el cosmos.
Este periodo trascendental que vivimos y del que somos testigos supone un cambio de paradigma, desde la ciencia y la tecnología, que marca todo nuestro bagaje sociocultural y supone un desafío científico y también educativo.
La Luna, como objetivo más cercano, es extremadamente relevante por distintas razones, ya que no solo encierra muchas de las claves sobre nuestros orígenes, sino que constituye una plataforma privilegiada a partir de la cual alcanzaremos nuevos conocimientos sobre el universo, contribuirá a la sostenibilidad de nuestro planeta y nos ayudará a trasladarnos a Marte… y más allá.
El interés internacional por la Luna
Portada de Back to the Moon, de Joseph Silk.
Princeton University Press
En este contexto, Back to the Moon aborda estos desafíos desde una perspectiva muy amplia y ejemplifica claramente como este retorno está impregnando nuestra realidad actual, aportando un enfoque educativo interdisciplinar sobre el universo.
Realmente, el regreso de la humanidad a la Luna, ahora con la misión Artemisa, es solo una justificación para plantear objetivos mucho más ambiciosos y complejos, no solo ligados al cosmos, sino también a valoraciones sobre cómo la ciencia y la tecnología influyen en nuestro entorno sociocultural y en nuestro día a día.
Participamos en una nueva vorágine espacial posterior a la guerra fría de EE. UU. y la antigua URSS. Ahora, agencias espaciales de distintos países (EE. UU., China, Rusia, Europa, Japón, India, Emiratos Árabes Unidos, entre otros) y también empresas privadas son nuevos agentes implicados en muchos ámbitos de la exploración e investigación del espacio cercano a la Tierra (principalmente nuestro satélite) como primer lugar en el que la humanidad desarrollará sus actividades en el próximo siglo.
Son muchas las cuestiones y los retos que se presentan:
¿Podremos aprender de la Luna sobre los orígenes de la Tierra?
¿Podremos establecernos en nuestro satélite, con bases como las actuales del Ártico o la Antártida?
¿Seremos capaces de aprovechar y utilizar los recursos in situ existentes allí, como el hierro, el titanio, el hielo, el helio-3, el suelo y las propias rocas, para la construcción de carreteras, pistas de despegue, aterrizaje, escudos antirradiación, etc.?
¿Será factible utilizar el suelo basáltico lunar como base para el crecimiento de plantas y alimentos?
¿Habrá telescopios lunares que nos ayuden a comprender mejor el universo y a monitorizar los objetos potencialmente peligrosos que pudieran colisionar contra nuestro planeta?
¿Servirá la Luna como una plataforma intermedia para viajes a Marte o más allá y para evaluar cómo se comporta la vida (incluida la nuestra) en el espacio, o la búsqueda de vida extraterrestre?
La importancia de incluirlo en los planes educativos
Back to the Moon constituye una obra magnífica y muy recomendable que, poco a poco, se adentra en todos estos temas de gran interés social y educativo, de manera pionera, como lo hizo Carl Sagan con Cosmos.
Silk abre la puerta a debatir con naturalidad sobre todas estas cuestiones candentes que, en ocasiones, son tan difíciles de trasladar desde la ciencia a la sociedad o parecen muy distantes. Ya no está lejos que hablemos de medicina espacial, derecho espacial, ética espacial, agricultura espacial o arquitectura espacial. Tal vez, incluso, de política espacial.
Tal conjunto de desafíos incita a plantear y preguntarnos de qué forma el proceso científico y tecnológico revolucionario podrá incorporarse a los programas de enseñanza a distintos niveles. Realmente supone casi una necesidad en la modernización y actualización de muchos contenidos temáticos y aspectos docentes y una obligación ética para las futuras generaciones.
Las personas firmantes no son asalariadas, ni consultoras, ni poseen acciones, ni reciben financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y han declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado anteriormente.
También te puede interesar
NOTICIAS
Un toro de 300 metros: obscenidad franquista en versión parque temático
28 julio 2025
PSOE: manual de cierre de filas en cinco pasos (y por qué siempre falla)
13 junio 2025
Mazón no quiere dimitir: utiliza una remodelación para eludir responsabilidades
14 noviembre 2024
La caída de un imperio: Elon Musk y todos sus frentes abiertos anuncian el final de un magnate
19 agosto 2024Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
THUNDERFORGE – El PENTÁGONO se echa en manos de la INTELIGENCIA ARTÍFICIAL #ReportajeS
El Pentágono ha dado un paso sin precedentes: poner la toma de decisiones y la estrategia militar en manos de la inteligencia artificial. Patricia Salvador te cuenta en este #ReportajeSR cómo, a…
STARSHIELD: la GUERRA PRIVADA (con dinero público) de MUSK #ReportajeSR
¿Es Elon Musk más poderoso que un Estado? Analizamos cómo SpaceX ha dejado de ser una empresa de cohetes para convertirse en el «sistema nervioso» de la guerra moderna. Desde el uso…
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
MODO REVOLUCIÓN
Activa el Modo Revolución con nosotras. Historias, investigaciones, vídeos y claves para entender qué está pasando y qué hay detrás.
También te puede interesar
Un toro de 300 metros: obscenidad franquista en versión parque temático
28 julio 2025PSOE: manual de cierre de filas en cinco pasos (y por qué siempre falla)
13 junio 2025Mazón no quiere dimitir: utiliza una remodelación para eludir responsabilidades
14 noviembre 2024La caída de un imperio: Elon Musk y todos sus frentes abiertos anuncian el final de un magnate
19 agosto 2024