Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La nebulosa de emisión de Carina según una imagen del telescopio James Webb. Las jóvenes estrellas de la nebulosa han nacido de una nube molecular que los potentes vientos estelares dispersa. Nuestro Sol nació en un entorno similar, plagado de estrellas. NASA, ESA, CSA, STScI
El Sol nació del colapso local de una nube de gas y polvo. Esos componentes se agregaron progresivamente por efecto del campo gravitatorio de aquella nebulosa. La formación de todo lo que vino después, como la estructura del sistema planetario que incluye la Tierra, tuvo lugar a alta temperatura, de hecho, a demasiada temperatura como para que no hubiese prácticamente nada sólido en sus comienzos.
El material del entorno solar se encontraba en fase gaseosa casi en su totalidad, por las temperaturas superiores a unos 2 000 K que se daban. Sin embargo, cuando adquirió la masa suficiente para nacer como estrella, comenzó a generar luz a una tasa poderosa y deslumbrante.
La luz y el viento estelar barrieron progresivamente el gas residual, con lo que disminuyó la densidad de gas y eso conllevó la bajada drástica de la temperatura que dio origen a la condensación de las primeras partículas sólidas a partir del gas.
Los primeros sólidos supervivientes, las llamadas inclusiones refractarias de calcio y aluminio (CAI), pudieron sobrevivir a su fundido hace unos 4 568 millones de años.
Los primeros agregados sólidos todavía forman las llamadas Partículas de Polvo Interplanetario (IDPs) que proceden de asteroides primitivos y cometas. Precisamente a partir de ellos y debido al procesado térmico surgieron los cóndrulos. Esos materiales formaban el disco protoplanetario.
Imagen de Josep M. Trigo (CSIC-IEEC) excepto el marco superior izquierdo con el IDP cortesía de Don Brownlee (NASA)
Los meteoritos que nacieron con el Sol
Llamamos condritas a los meteoritos que formaron parte de pequeños cuerpos rocosos cuyos tamaños variaron entre decenas y pocos cientos de kilómetros, formados alrededor del Sol en esa etapa temprana tras su nacimiento. Así, los meteoritos condríticos provienen de asteroides que están compuestos por materiales sólidos primordiales, cuya datación isótopica revela que son unos cincuenta millones de años más antiguos que la Tierra.
Eran cuerpos porosos que crecieron a partir de colisiones entre las primeras partículas sólidas existentes en el disco protoplanetario. Debido a su naturaleza porosa, parte del calor generado, tanto de la desintegración de sus elementos radioactivos como de las propias colisiones entre ellos, pudo escapar eficientemente hacia el espacio. La transcendental consecuencia de ese proceso de pérdida de calor fue que sus materiales nunca se calentaron lo suficiente, no se fundieron y, por tanto, mantuvieron su composición química primordial.
Los ladrillos de los planetas rocosos
A esas rocas primigenias las llamamos genéricamente condritas porque están formadas mayoritariamente por unas esférulas ígneas típicamente submilimétricas que denominamos cóndrulos. Podrían recordarnos las rocas sedimentarias en la Tierra, con la salvedad de que estos cóndrulos, más las concentraciones de calcio y aluminio (CAI) y ciertos granos de sulfuros y metales, representan los sedimentos de la creación. Tales partículas sólidas fueron los componentes de auténticos ríos de materiales, dispuestos en una especie de regiones toroidales alrededor del joven Sol. Posteriormente estas partículas chocaron entre sí para dar lugar a los asteroides condríticos, los ladrillos constitutivos de los planetas rocosos.
Todo ello ha sido corroborado por los recientes descubrimientos del radiotelescopio ALMA que nos permite adentrarnos en el entorno de estrellas jóvenes, en un estadio similar al que pasó el Sol hace unos 4 565 millones de años.
El disco protoplanetario alrededor de HL Tau visto por ALMA ejemplifica la distribución de materiales sólidos en anillos alrededor de esa joven estrella.
(ALMA Partnership et al. 2015, ApJ, 808, L3)
Materiales extrasolares contenidos en las condritas
Un porcentaje realmente pequeño, típicamente inferior a un uno por ciento, de los materiales formativos de las condritas tuvieron su origen en otras estrellas. Se denominan granos presolares, partículas generalmente micrométricas que condensaron en los entornos circumestelares de estrellas formadas antes del propio Sol.
Por otro lado, como los materiales sólidos condensaron de la fase vapor, tanto los cóndrulos como otros componentes de las condritas contienen isótopos hijos de otros de naturaleza radioactiva.
La existencia de tales isótopos en los meteoritos revela que en el entorno del Sol hubo estrellas cuyos gases emanados bañaron la nebulosa solar. De hecho, hace años demostramos que las abundancias isotópicas de las condritas podrían ser consistentes con la formación del Sol en una asociación estelar de estrellas de la rama asintótica de las gigantes, conocidas como estrellas AGB.
Es decir, a esos elementos químicos de los que se condensaron en los primeros componentes sólidos del Sistema Solar cabría incorporar otra componente que, al ser parcialmente radioactiva, tenía origen en un determinado tipo de estrellas que sabemos que producen ciertos isótopos peculiares. Pudimos demostrar que si mezclásemos los isótopos radioactivos teóricamente esperables de una estrella de una seis veces la masa del Sol con otras trescientas partes de gas con la composición solar, tendríamos justo las anomalías isotópicas medidas en las condritas.
Sin embargo, la ciencia avanza gracias a la controversia y un nuevo estudio de Alan Boss, de la Carnegie Institution, sugiere que fue el estallido de una supernova el que incorporó buena parte de esos isótopos radioactivos de vida intermedia, particularmente el hierro-60. Desde hace años estos autores sugieren que la onda de choque producida por la explosión de una supernova podría ser también capaz de incentivar la formación del Sol y otras estrellas a partir de la nube de gas primordial.
A ciencia cierta, nuestro sistema planetario recibió granos presolares y gases de todos esos tipos de estrellas y los meteoritos nos enseñan algo sorprendente: algunas estaban muy cerca de nuestro Sol.
El Sol nació en una nube molecular, formando parte de una asociación estelar
Una valiosa enseñanza de esos auténticos fósiles de la creación que son las condritas es que nuestra estrella nació en un entorno rico en estrellas. Tales astros contribuyeron a los materiales formativos de las condritas con diminutos granos estelares, como por ejemplo de carburo de silicio cuyas anomalías isotópicas apuntan a que proceden de estrellas AGB, y también con gases ricos en isótopos radioactivos generados de la nucleosíntesis de elementos en el interior de tales estrellas. Esos isótopos de vida corta se incorporaron a los materiales formativos de las condritas antes de desintegrarse y, por tanto, son la prueba de la cercanía de esas estrellas al Sol.
Grano presolar de carburo de silicio. La pequeña escala corresponde a un micrómetro.
(Cortesía Sachiko Amari)
De ese modo, estudiando las peculiaridades isotópicas contenidas en esos diminutos componentes meteoríticos, podemos conocer los tipos de estrellas que asistieron al nacimiento del Sol, estrellas que ayudaron a formar los materiales sólidos a partir de los cuales se construiría todo lo que conocemos.
Que el Sol no haya nacido en solitario no nos debería sorprender. Estamos acostumbrados a ver inmensas nebulosas en las que se están formando estrellas, como la nebulosa Carina. En ellas contemplamos el nacimiento de estrellas mientras otras, hermanas aventajadas, lucen de manera sorprendente, iluminando el entorno gaseoso a la vez que comienzan a crear otros mundos.
La nebulosa Carina captada por la cámara NIRIM del Telescopio James Webb.
(Imagen: NASA, ESA, CSA, STScI)
A la luz de todo lo aprendido del Cosmos, los humanos no somos sino materia estelar consciente.
Josep M. Trigo Rodríguez recibe fondos del proyecto del Plan Nacional de Astronomía y Astrofísica PID2021-128062NB-I00 financiado por el MICINN y la Agencia Estatal de Investigación
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Netanyahu ya no disimula: Gaza se ocupa por porcentajes
Netanyahu ya no disimula. Gaza se está ocupando por porcentajes: primero el 52%, luego el 60%, ahora ordena avanzar hasta el 70% y, cuando el público le pide el 100%, responde con una broma: “vayamos en orden”.
Eso no es seguridad. Es desposesión administrada. Es convertir un alto el fuego en una coartada para encerrar a 2,1 millones de personas en cada vez menos territorio, mientras el mundo finge sorpresa ante una estrategia que lleva meses desplegándose delante de todos.
Cuando un Gobierno habla de ocupar Gaza por fases, ya no estamos ante una guerra: estamos ante un plan.
👉 El artículo completo puede leerse en el primer comentario.
Y si quieres ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no baja la cabeza:
donorbox.org/aliadas
Contra el racismo institucional: Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le contestó con una palabra incómoda, pruebas
Ayuso intentó vender colapso y el Supremo le ha contestado con lo único que desmonta la propaganda: pruebas. Y no las había. Ni de que la sanidad fuera a hundirse, ni de que la educación fuera a reventar, ni de que Madrid fuese a convertirse en una especie de apocalipsis administrativo por regularizar a personas migrantes.
El truco es viejo y miserable: primero deterioran lo público y luego culpan a quienes llegan buscando derechos, trabajo y una vida posible. No era gestión. Era racismo institucional con membrete oficial.
El artículo completo puede leerse en el primer comentario 👇
Y si queréis ayudarnos a seguir haciendo periodismo que no agacha la cabeza: Donorbox.org/aliadas
Aimar Bretos toma ‘Hoy por hoy’ mientras la SER intenta vender normalidad donde huele a crisis
La SER intenta vender como relevo natural lo que suena demasiado a operación de poder.
Aimar Bretos asumirá Hoy por hoy el 31 de agosto, tras la salida de Àngels Barceló después de 21 años en la cadena y 7 al frente del programa. El problema no es Bretos. El problema es ese viejo truco de llamar “pluralidad” a lo que muchas veces significa presión editorial, ajuste interno y disciplina empresarial.
Porque cuando una periodista sale así, cuando compañeras y compañeros lamentan públicamente las formas, cuando la plantilla tiene que defender su profesionalidad, la palabra independencia empieza a sonar menos a principio y más a decorado.
A lo que llaman relevo quizá haya que llamarlo por su nombre: una operación de despacho con música de sintonía.
👉 Artículo completo en el primer comentario.
💥 Puedes ayudarnos a seguir haciendo periodismo incómodo en Donorbox.org/aliadas.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete a Silicon Valley en el corazón de Defensa
Defensa entregó a una empresa nacida en el ecosistema de la CIA una pieza sensible de la inteligencia militar española, sin publicidad, con una sola oferta y bajo una capa de secreto que huele demasiado a negocio blindado.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir