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Un audio filtrado confirma que el eurodiputado y su agitador fabricaron el bulo de la ropa tirada al vertedero en Alfafar y presionaron a un concejal para manipular sus palabras.
EL BULO NACIDO DEL DOLOR
No fue un error. Fue una operación calculada. El eurodiputado Luis “Alvise” Pérez y su colaborador Vito Quiles idearon deliberadamente el bulo de la ropa donada al vertedero durante la DANA que devastó la Comunitat Valenciana en noviembre de 2024. Lo hicieron nueve días después de la riada que dejó 229 personas muertas, cuando la solidaridad llenaba de cajas los centros de acopio y el país entero intentaba recomponerse.
El objetivo era simple: fabricar un escándalo. En una llamada telefónica filtrada, Quiles presiona al concejal de Alfafar, Marcos González, mientras Alvise le dicta las preguntas en tiempo real. El tono es insistente, manipulador, calculado. No busca información, busca material para construir un relato falso.
El concejal explica una y otra vez que la ropa no se tiró por desinterés, sino por motivos sanitarios: estaba empapada, llena de barro, bichos y moho. Médicos y biólogos habían recomendado desecharla para evitar infecciones. Pero nada de eso importaba. Alvise, desde el otro lado del teléfono, le ordena a Quiles repetir la pregunta “¿Quién ha dado la orden?” hasta obtener una frase ambigua.
La conversación dura más de nueve minutos. Luego, el vídeo se publica editado, con cortes y pegados que alteran el sentido de las respuestas. El resultado: un bulo viral que acusa al Ayuntamiento de “tirar la ropa de los españoles” mientras cientos de familias seguían buscando a sus desaparecidos.
El bulo se planificó, se grabó y se difundió. El audio filtrado ahora lo demuestra con una claridad que ya nadie puede negar.
Un año después de la DANA se ha hecho pública la llamada completa de Alvise y Vito Quiles y no manipulada, que idearon un bulo sobre ropa tirada al vertedero en perfecta condiciones.
— Julián Macías Tovar (@JulianMaciasT) October 27, 2025
Mentir aprovechando cientos de muertes para generar odio debería conllevar penas gravísimas. pic.twitter.com/1sN5NNDyV0
EL ODIO COMO ESTRATEGIA
Lo que revela este episodio va más allá de una mentira puntual: muestra una forma de hacer política basada en la manipulación emocional y el desprecio por la verdad.
Mientras los equipos de emergencia seguían trabajando entre barro y cadáveres, Alvise y Quiles diseñaban una campaña propagandística. No había búsqueda de justicia ni denuncia legítima: solo cálculo. Convertir el dolor colectivo en contenido, la tragedia en tendencia, la desinformación en herramienta electoral.
Cuando el concejal les pide respeto y les invita a ver por sí mismos el estado de la ropa, Quiles miente: “no, no le estoy grabando”. Minutos después, el audio se publica en redes, editado. En los grupos afines a la extrema derecha se multiplican los insultos y amenazas. El concejal es presentado como símbolo de la corrupción, mientras Alvise se jacta en privado: “Le hemos vuelto loco”.
El patrón se repite. Crear caos, atacar, negar, victimizarse. La mentira se convierte en método, el método en negocio y el negocio en ideología.
LA POLÍTICA DEL CINISMO
Lo que diferencia este caso no es solo la bajeza moral, sino la frialdad estratégica. Quiles actúa como brazo operativo de Alvise, siguiendo instrucciones en directo. Es un montaje coral, un guion de propaganda con apariencia de periodismo. Y su difusión no es accidental: es parte de una red de desinformación que mezcla política, espectáculo y odio.
El audio filtrado expone el mecanismo completo del fascismo digital. No hay reflexión, solo espectáculo. No hay periodismo, sino ingeniería emocional. La verdad se descarta si no genera clics; la empatía se desprecia si no da votos.
El resultado es devastador: mientras las víctimas de la DANA aún esperan justicia, los agitadores que se lucran con su dolor siguen impunes. La ultraderecha ha convertido la mentira en un arte y la crueldad en contenido.
Y ahí está la clave: la mentira no fue un error, fue una estrategia. Una herramienta política para sembrar odio, dividir y seguir ganando visibilidad.
El audio no solo demuestra una manipulación. Demuestra que en la extrema derecha española, la mentira no se improvisa: se produce, se edita y se celebra.
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