Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Marina Lobo en HECD desmonta el relato del libertador digital: lo de Alvise no es política, es una deriva judicial en tiempo real.
Luis Pérez Fernández, más conocido como Alvise, ha pasado de ser el ultra con más retuits por minuto a convertirse en un lastre judicial con patas. Lo que comenzó como una carrera a base de bulos y difamaciones en Twitter ha derivado en tres causas penales abiertas en el Tribunal Supremo, condenas civiles por intromisión al honor y la fuga de sus propios compañeros de partido en Europa.
Desde el programa Hasta el coño de (HECD), la periodista Marina Lobo ofreció este martes un repaso afilado y documentado a todas las causas judiciales que arrastra Alvise. “Tiene más condenas que propuestas políticas”, señaló, mientras enumeraba uno a uno los episodios que están haciendo tambalear su castillo de Telegram. “Si esto fuera una serie, iría ya por la tercera temporada y el título sería claro: Alvise, el juicio final.”
Y no le falta razón. En solo cinco años, Alvise ha acumulado una ristra de condenas y querellas que convierten su biografía en un código penal con patas: intromisión al honor por publicar fotos manipuladas de Ana Pastor (7.000 €), insinuaciones infames sobre la hija menor de Óscar Puente (5.000 €), espionaje a José Luis Ábalos con fotos privadas (60.000 € la primera vez, 20.000 € más en la segunda condena, en mayo de 2025), además de ataques y amenazas a juezas, fiscales y todo lo que no le ría las gracias en su canal.
“No repite tuits, pero sí repite condenas”, ironizó Marina Lobo durante su exposición en HECD.
DE LA CRYPTOPARTY AL TELEGRAMFER: LA DERIVA DE UN ACOSADOR POLÍTICO
El giro más preocupante llegó cuando Alvise admitió públicamente haber recibido 100.000 euros en efectivo de un empresario de criptomonedas —conocido como Cryptospain— para financiar su campaña a las elecciones europeas. Lo hizo con una tranquilidad pasmosa, como si Hacienda fuese una ONG bolivariana. La entrega fue sin factura, sin recibo, sin justificar. Ni un ticket de caja.
El Tribunal Supremo ha abierto diligencias por financiación ilegal, estafa, blanqueo y apropiación indebida, con el PSOE personado como acusación popular tras abonar 15.000 euros. “Esto no es una campaña, es una rave en Andorra con sobres en B”, dijo Marina Lobo. “Y cuidado, porque si Cryptospain pone el cash, no quiero ni imaginar quién pone el catering.”
A esto se suman dos causas adicionales: una por difundir un bulo con una PCR falsificada del entonces candidato Salvador Illa, con logo manipulado de una clínica real; y otra por acoso, injurias y coacciones contra la fiscal de delitos de odio Susana Gisbert, a la que señaló con nombre, apellidos y foto en su canal de Telegram. “Lo que en casa llamamos un acosador digital, el Supremo lo llama ‘stalking’ y lo investiga como delito grave”, remató Marina.
Lejos de retractarse, Alvise invoca la libertad de expresión como escudo, mientras reproduce el manual del linchamiento digital. Pero cada vez más solo. Esta semana, sus dos eurodiputados electos, Nora Junco y Diego Solier, anunciaron que se desvinculan de él: se declaran independientes, le acusan de manipular con bulos y de ejercer matonismo político. “Albise, nos das más miedo tú que toda la izquierda junta”, resumieron en sus perfiles oficiales en el Parlamento Europeo.
SE ACABÓ LA FIESTA: NI TELEGRAM BORRA LA BASURA QUE DEJAS
El colmo llegó cuando intentó justificar su uso de bulos como herramienta política. Marina Lobo lo sintetizó con precisión quirúrgica: “Alvise no es un político, es un pirómano que grita fuego en un cine lleno y luego se hace el ofendido porque le llaman incendiario.”
Y mientras él sigue refugiado en su canal de Telegram, desde donde clama contra fiscales, jueces, periodistas y feministas, la justicia le pisa los talones. Ya no es la izquierda ni los medios. Son tribunales de todo signo quienes han dicho basta.
El problema no es el sistema, el problema es que Alvise es el after que nadie quiere pisar.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
SÍGUENOS
El museo de la mentira: la ultraderecha chilena quiere maquillar el golpe de Pinochet
La ultraderecha chilena ha encontrado una nueva forma de insultar a la memoria democrática: proponer un “museo de la verdad” para reinterpretar los años de Salvador Allende antes del golpe de Augusto Pinochet. No es una ocurrencia inocente. No es una disputa académica. No es un debate sereno sobre archivos, testimonios y complejidades históricas. Es otra cosa. Es una operación política para envolver el pinochetismo en papel institucional y venderlo como neutralidad.
Del uribismo a la ultraderecha TikTok: Colombia cambia de caudillo, no de amenaza
No es el fin del uribismo. Es su versión tuneada para la era Milei. Esa es la trampa. Presentar la pérdida de centralidad de Álvaro Uribe como una derrota limpia de su proyecto político permite olvidar lo esencial: muchas de sus obsesiones siguen intactas. La seguridad entendida como castigo. La patria convertida en propiedad privada. El enemigo interno como combustible electoral. La izquierda tratada no como adversaria democrática, sino como amenaza existencial. Cambia el rostro. No cambia el veneno.
El enigma León XIV: la izquierda aplaude al Vaticano sin que la Iglesia cambie una coma
El paso de León XIV por España ha dejado una imagen difícil de digerir: siete minutos de aplausos en el Congreso de los Diputados tras el sermón del pontífice. Siete minutos. No en una basílica, no en una plaza vaticana, no en un acto privado de creyentes. En la sede de la soberanía popular. Allí donde deberían hablar las leyes comunes, no los dogmas. Solo Podemos y BNG rechazaron la presencia de un líder religioso en ese espacio. El resto, de derecha y de izquierda, se puso a batir palmas como si la aconfesionalidad del Estado fuera un adorno constitucional para domingos sin misa.
Vídeo | Más de 30.000 personas ya han visto el #ReportajeSR sobre cómo Israel está cambiando las reglas del mundo
El nuevo trabajo de Reportajes SR, con Olga Rodríguez, analiza por qué lo que ocurre en Gaza no es solo una tragedia palestina, sino una advertencia global sobre la impunidad, el derecho internacional y la ley del más fuerte. Más de 30.000 personas han visto…
Vídeo | La batalla cultural ultra no empezó ayer: nuevo #ReportajeSR este domingo 14
El domingo 14, a las 15:00, estrenamos en nuestro canal de YouTube un nuevo #reportajesr: “Cómo la extrema derecha está ganando la batalla cultural”. La primera parte lleva un título que debería funcionar como advertencia: “Esto no empezó ayer”.
El reportaje, presentado por Patricia Salvador y dirigido por Lea Gugelmann, periodistas de Spanish Revolution, ya está disponible de forma anticipada para suscriptoras y suscriptores del canal.
Porque sí, la extrema derecha no empieza siempre gritando censura, deportaciones, recortes o mano dura. A veces empieza antes. Mucho antes. Empieza alterando el lenguaje. Empieza llamando “libertad” al privilegio de quienes más tienen. Empieza llamando “familia” a un modelo único y obediente. Empieza llamando “patria” a una frontera moral. Empieza llamando “sentido común” a una agenda profundamente reaccionaria.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir
No puedo leer bien! Como hago?