Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .

Todos podemos ser iguales en algunas cosas. Se suele decir que tanto para un rico como para un pobre lo más importante, lo que más quiere, son sus hijos. También se dice que tanto uno como otro tendrán que morir algún día. Y, en eso, en que ambos morirán al final, no cabe discusión.
Podríamos debatir si acaso el significado de “algún día”, porque igual el primero, con la vida y posibilidades de atención sanitaria que tiene, podría retrasarlo más que el segundo. Pero con la COVID-19 rondándonos parece que el nivel de riqueza importa poco. Si estamos predispuestos a que nos afecte con especial gravedad, a día de hoy y en un país como el nuestro, lo pasaremos igual de mal siendo ricos o pobres.
Igualdad en el acceso a la vacuna
Lo mismo sucede con el acceso a la vacuna. Por muchos recursos económicos que uno tenga, en un país como el nuestro la vacuna no le va a llegar antes. Eso es porque la vacunación se mantiene sólo dentro del sistema público de salud, sin posibilidad hasta la fecha de que podamos acceder legalmente a la misma por la vía privada, comprándola en una farmacia a un precio desorbitado, por ejemplo.
Esta realidad es sumamente importante. En una situación tan terrible como la que atravesamos parece que por fin, en algo, la dignidad del ser humano prevalece por encima de su condición económica, con igual tratamiento a pobres y a ricos. Ha tenido que llegar esta pandemia para recordarnos la igualdad en la condición humana.
Aplicación de las condiciones en el acceso a la vacuna
Distinto del dinero, es decir, de ese elemento que hace que se distinga entre ricos y pobres en función de la mayor o menor tenencia del mismo, es el mayor o menor poder. Estamos presenciando casos de abuso y desviación de poder en los que ciertos sujetos, con puestos de responsabilidad, aprovechan sus cargos para interpretar su propias circunstancias como “de especial riesgo”, adelantando indebidamente su acceso a la vacunación. Parece que, a los efectos mencionados, el poder político o de responsabilidad administrativa está resultando incluso más poderoso que el dinero.
Financiación de la sanidad: del rico al pobre
En un Estado social y democrático de Derecho como el nuestro, la redistribución de la riqueza forma parte del mecanismo normal del ingreso y el gasto público, tanto en sistemas liberal-conservadores, como en sistemas socialdemócratas, sin depender de ideologías.
Paga mayores impuestos quien más gana y más tiene. Y paga menos –o no paga– quien gana menos o –nada–. Simultáneamente, quienes tienen menor capacidad económica reciben mayor aportación de gasto y ayudas públicas. Al contrario que quienes tienen una capacidad contributiva mayor, que pagan mayores impuestos, aunque no utilicen tanto los servicios públicos, como sanidad o educación, prefiriendo en muchos casos el acceso a ambas de forma privada.
En cuanto a los tributos, se pagan con independencia de que el contribuyente acceda a más o menos servicios públicos. El principal impuesto, el que aporta mayores ingresos públicos, el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), se paga en función de lo que se gana y no en función de que se utilice en mayor o menor medida la sanidad o la educación pública. En otras palabras, el pobre no paga IRPF, pero tiene necesidad de utilizar la sanidad pública más que el rico, que es quien realmente aporta mayores fondos para mantenerla.
El valor de la solidaridad
Al final todo forma parte del engranaje de la solidaridad en que se basa nuestro sistema fiscal. El rico, con sus impuestos, paga la vacuna del pobre. Y no puede vacunarse antes que éste si sus condiciones físicas o de actividad no le suponen un mayor riesgo ante la COVID-19. Se trata de una manifestación más de la redistribución de la riqueza que implican los sistemas fiscales democráticos y que representan algo normal en una sociedad como la nuestra, por más temores que pueda suscitar el término “redistribución”.
La normalidad con que esto es asumido y la igualdad real a la que nos ha reconducido a todos esta situación tan inesperada hacen que la vacunación ante la COVID-19 se convierta en un paradigma de la igualdad. Igualdad sobre todo en la dignidad de la persona dentro de la sociedad, más allá de sus riquezas, asumida por todos con la madurez democrática y la solidaridad social de la cultura constitucional.
Éstos son los valores reales.
![]()
Carlos María López Espadafor no recibe salario, ni ejerce labores de consultoría, ni posee acciones, ni recibe financiación de ninguna compañía u organización que pueda obtener beneficio de este artículo, y ha declarado carecer de vínculos relevantes más allá del cargo académico citado.
The Conversation. Rigor académico, oficio periodístico
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Todo lo que Zapatero tiene que aclarar para limpiar su nombre
El expresidente comparecerá el 2 de junio como investigado en la Audiencia Nacional mientras crecen las dudas sobre Plus Ultra, las comisiones, Dubái y el dinero que acabó en la empresa de sus hijas.
La motosierra de Milei ya entra en los hospitales: recortes, cáncer y vacunas mientras crece la mortalidad infantil
El ajuste ultra del Gobierno argentino deja sin medicamentos a pacientes oncológicos, desmantela programas sanitarios históricos y empuja a la sanidad pública hacia el colapso.
Trump quiere borrar al único congresista negro demócrata de Carolina del Sur y devolver el reloj político a 1897
La derecha estadounidense ya ni disimula: manipular distritos electorales para expulsar a representantes negros y blindar un poder blanco, conservador y cada vez más autoritario.
Vídeo | Palantir en España: el contrato opaco que mete el tecnofascismo en Defensa
Mientras nos hablan de modernización, eficiencia y seguridad, el Estado español abre la puerta de su inteligencia militar a una de las empresas más vinculadas al negocio global de la vigilancia, la guerra y el poder algorítmico. Te lo contamos en #ReportajesSR. Presentado por Patricia Salvador.
Vídeo | Racismo en Reino Unido
La escena resume el nivel moral de la extrema derecha: una marcha contra personas migrantes en UK, banderas, islamofobia y un tipo usando tocino para provocar a musulmanes. Da vergüenza ajena, pero no hay que reírse demasiado. Este odio se está normalizando. Y su función es clarísima: que mires hacia abajo, nunca hacia arriba.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir