Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Una familia de grandes propietarios agrícolas condenados por expoliar agua de Doñana escapa de la cárcel gracias a la benevolencia del sistema.
¿Hasta cuándo permitiremos que los ricos se salgan con la suya? La reciente sentencia de la Audiencia de Sevilla, que libra a una familia de terratenientes de cumplir penas de cárcel por extraer ilegalmente agua del Parque Nacional de Doñana, deja claro que el sistema judicial no es igual para todas y todos. ¿Cómo se puede permitir que quienes han puesto en grave riesgo uno de los ecosistemas más valiosos de Europa se libren con sanciones reducidas y pequeñas multas?
Este grupo de propietarios no son meros infractores: son criminales ambientales, que durante años robaron agua de uno de los acuíferos más importantes de España para su propio beneficio, dejando al borde del colapso un espacio protegido declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. No fue un error ni un malentendido: sabían lo que hacían y continuaron con total desprecio por las consecuencias. Extrajeron más del doble del agua permitida para sus cultivos de arroz y algodón, ignorando las normas impuestas por la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir.
El fallo del Juzgado de lo Penal fue claro: los cinco hermanos dueños de la finca Hato Blanco Viejo causaron daños ambientales valorados en casi dos millones de euros entre 2008 y 2013. Los hechos probados señalaron que actuaron con plena conciencia de que sus acciones ponían en riesgo la supervivencia del ecosistema de Doñana. A pesar de ser sancionados en numerosas ocasiones por estos abusos, continuaron con su saqueo, mientras los organismos públicos cerraban los ojos o les imponían multas que para ellos eran simples migajas.
LA JUSTICIA AL SERVICIO DEL PODER ECONÓMICO
Ahora, tras años de juicios y sanciones administrativas, la justicia ha decidido rebajar las condenas de prisión y las multas de esta familia, alegando «dilaciones indebidas». ¿Cómo es posible que un retraso en el proceso judicial se convierta en una excusa para reducir las penas de quienes han cometido crímenes tan graves? La Audiencia de Sevilla ha preferido proteger a los ricos en lugar de defender el bien común.
Mientras los y las trabajadoras, las y los campesinos, y la ciudadanía en general sufren las consecuencias de la crisis climática, las élites agrarias continúan enriqueciéndose a costa del saqueo de los recursos naturales. No es la primera vez que lo vemos: el poder económico y político está estrechamente vinculado en Andalucía, donde grandes terratenientes han controlado durante siglos la tierra y el agua, favorecidos por un sistema legal que perpetúa la impunidad.
El expolio de Doñana no es solo un problema ambiental. Es la representación más cruda de la desigualdad estructural que sufrimos en este país. Los delitos ambientales no son meras infracciones menores; son crímenes contra el futuro de todas y todos. Sin embargo, una y otra vez, vemos cómo los responsables de estos abusos se salen con la suya. Las multas que se les imponen no son más que un gasto operativo para ellos, mientras el daño causado es irreparable.
El caso de Doñana es especialmente indignante porque afecta a un bien común de incalculable valor ecológico y cultural. Pero lo más grave es que esta impunidad no es un caso aislado. Vemos ejemplos similares en muchas otras partes del país, donde los intereses privados y el lucro rápido se anteponen a la protección de nuestro patrimonio natural.
El mensaje que envía esta sentencia es claro: si eres rico, si tienes influencia, puedes robar, destruir y devastar con total impunidad. Mientras tanto, la ciudadanía se enfrenta a restricciones de agua, incendios forestales devastadores y un clima cada vez más extremo. Pero los ricos siguen disfrutando de su impunidad, con sus piscinas llenas y sus tierras fértiles, regadas con agua robada.
EL SISTEMA JUDICIAL, CÓMPLICE DEL DESASTRE AMBIENTAL
Es imposible ignorar el papel cómplice del sistema judicial en esta historia. Al rebajar las condenas a estos terratenientes, la justicia no solo los exonera, sino que legitima su expolio, demostrando una vez más que el sistema está diseñado para proteger a los poderosos.
¿Qué pasa con las personas que luchan por el medio ambiente? Activistas, pequeñas agricultoras y agricultores que defienden sus tierras y el agua, ¿qué suerte corren? Son perseguidas y perseguidos, multados y, en muchos casos, criminalizados. Porque, para el sistema, defender lo común es un delito, pero robar lo común es un derecho si tienes dinero.
No podemos seguir tolerando esta farsa. Mientras se celebran cumbres internacionales sobre el cambio climático y se firman acuerdos para proteger el medio ambiente, en casa permitimos que los ricos se apropien de los recursos naturales sin ninguna consecuencia real.
El caso de Doñana es solo la punta del iceberg. La lucha por el agua, por la tierra, por el medio ambiente, es la lucha por la justicia social. Y mientras el sistema siga protegiendo a los que destruyen nuestro futuro, la rabia de las y los que luchan seguirá creciendo.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir