Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Shutterstock / John Carnemolla
Los ornitorrincos exhiben una combinación fascinante de caracteres de reptiles y mamíferos. Tienen pelo, mamas y tres huesecillos auditivos, caracteres exclusivos de los mamíferos, pero también un pico parecido al de un pato, una cola aplanada de castor y patas palmeadas.
Los machos tienen en las patas traseras una garra dotada de un veneno similar al de los reptiles. Las hembras no solo ponen huevos, sino que la segmentación de sus óvulos es típicamente reptiliana (meroblástica), no holoblástica como en los demás grupos de mamíferos. Como los equidnas, son monotremas, lo que significa “agujero único” debido a su abertura externa común para los sistemas urogenital y digestivo.
Esquema del aparato digestivo de un ornitorrinco.
Todo eso se ve por fuera, pero si se mira dentro de un ornitorrinco se observa otra característica extraña: la garganta conecta directamente con los intestinos. No hay cámara intermedia que secrete ácidos gástricos y enzimas digestivos.
Es decir, el ornitorrinco no tiene estómago.
Si es un mamífero vertebrado, ¿por qué carece de estómago? La respuesta está en los genes.
Origen y evolución del estómago
El estómago es una porción ensanchada del intestino, un sello distintivo de la evolución de los vertebrados mandibulados (gnatóstomos). Representó una innovación anatómica caracterizada por la presencia de glándulas secretoras de ácidos y pepsina y evolucionó por primera vez hace unos 450 millones de años.
El estómago permitió a nuestros ancestros digerir proteínas más grandes, ya que los potentes ácidos gástricos descomponen las macromoléculas y potencian las acciones de las peptidasas, que las disgregan. Ahora bien, muchos animales se las arreglan bastante bien sin estómago.
Desde que en 1805 Cuvier observara por primera vez que algunos grupos de peces carecían de estómago, en los últimos 200 años se ha demostrado que, al menos en dieciocho ocasiones distintas, muchos vertebrados han perdido el estómago. Entre ellos se cuentan, además de los ornitorrincos, los extraños peces pulmonados y agnatos, pero también una cuarta parte de las casi 30 000 especies de teleósteos, el grupo que incluye a la mayoría de los peces.
Filogenia de los monotremas. Los monotremas pertenecen a la subclase Prototheria, que se separó de la línea terápsida que condujo a los terios (Theria), la otra subclase de mamíferos que se caracterizan porque, a diferencia de los prototerios, el embrión no se desarrolla en el interior de un huevo, sino en el interior del útero materno. Los terios aparecieron durante el Cretácico, hace unos 120 millones de años (Ma) los cuales, se escindieron posteriormente (-90 Ma) en marsupiales (Marsupialia) y euterios (Placentalia). Monotremas y terios se escindieron filogenéticamente hace 166 millones de años. Modificado a partir de Warren et al. 2008.
En los ornitorrincos y en los peces mandibulados la agastria va acompañada por la desaparición de los genes (Atp4A y Atp4B) que codifican la producción de la bomba de protones gástrica, la enzima ATPasa que activa la producción de ácido clorhídrico en el estómago. También han perdido muchos de los genes Pg codificadores de los pepsinógenos, los precursores de las pepsinas, las enzimas estomacales que descomponen las proteínas.
Izq. Relaciones filogenéticas de los linajes existentes de cordados. Los signos más y menos representan la presencia (+) o ausencia (-) de glándulas gástricas. Dcha. Esquema evolutivo del fenotipo estomacal en gnatóstomos. Los signos más y menos representan la presencia (+) o ausencia (-) de los genes codificadores de las bombas gástricas (4A/4B) y de los pepsinógenos (Pg). El signo de interrogación significa la ausencia de datos disponibles. Modificado a partir de Castro et al. 2014.
En conclusión, como en otros muchos casos, la pérdida de genes acarrea cambios en la variabilidad fenotípica. La simplificación del intestino por pérdida de la cámara gástrica ha ocurrido varias veces en la evolución de los vertebrados como resultado de la pérdida de genes claves en el proceso de digestión ácido-péptica.
¿Por qué perder el estómago?
Por el momento la ciencia no tiene respuesta. Si tenemos en cuenta que la elusión estomacal afecta al proceso digestivo, cabe especular con que parte de la respuesta esté en la dieta.
Una primera hipótesis es que la desaparición o inhibición de los genes que codifican la producción de pepsinógenos trajera como consecuencia derivada la eliminación de las bombas gástricas de las primitivas cámaras estomacales.
Los animales desarrollan conjuntos muy diferentes de genes codificadores de pepsinógeno para digerir las proteínas de sus dietas específicas. Quizás los ancestros de las especies sin estómago cambiaran a una dieta diferente que hizo que estas enzimas resultaran fisiológicamente inútiles. Con el tiempo, se acumularon mutaciones debilitantes hasta que acabaron por perderse.
Se pueden observar indicios de este proceso en animales con estómago. Para digerir las proteínas de la leche, muchos mamíferos recién nacidos usan el gen Cym que codifica una enzima gástrica, la quimosina, destinada a romper la cadena fosfoproteica de la caseína. En los humanos, el gen se encuentra como pseudogén, es decir, nunca se expresa porque nuestra leche es relativamente pobre en proteínas.
Los pepsinógenos funcionan mejor en ambientes ácidos, por lo que, en el caso de desaparecer, ya no se necesitaría una cámara ácida. Como las bombas gástricas necesitan una gran cantidad de energía para mantener la acidez estomacal, si dejan de ser necesarias se perderán porque eso representa una ventaja evolutiva.
Lámina de 1799 que acompañaba a la primera descripción de Ornithorhynchus anatinus.
Una segunda hipótesis alternativa es que la desaparición de la necesidad de mantener un ambiente ácido en el tracto digestivo convirtiera en superflua la elaboración de cámaras gástricas y, como consecuencia, la desaparición o inhibición de los genes codificadores de pepsinógenos.
Todas las especies agástricas viven en el agua (o, como el equidna, tienen antepasados acuáticos). Muchos de esos animales ingieren muchos crustáceos y corales, cuyas conchas son ricas en carbonato cálcico, una sustancia que neutraliza la acidez del estómago, y otros artrópodos con exoesqueleto de quitina, un polímero muy estable a los ácidos.
¿Para qué acidificar el estómago si la dieta deshace inmediatamente el proceso? Las energéticamente costosas bombas gástricas resultarían superfluas, por lo que pronto se perderían. Y sin un ambiente ácido, los genes del pepsinógeno también resultan inútiles, por lo que harían lo propio.
Más allá de la especulación, una cosa está clara: muchos animales se las arreglan bien sin estómago, cuya pérdida, de acuerdo con la ley de Dollo, es un proceso evolutivo irreversible y más aún si tenemos en cuenta que hay soluciones alternativas. El intestino tiene sus propias enzimas que destruyen las proteínas. Las gargantas de algunos peces como las remoras, los catostómidos succionadores, los bagres o el popular pez dorado de los acuarios domésticos tienen un juego adicional de dientes faríngeos que ayudan a descomponer lo que ingieren.
Uno de los primeros nombres latinos del ornitorrinco fue Ornithorhynchus paradoxus. Durante el medio siglo transcurrido desde la primera descripción del ornitorrinco en 1799 y la publicación de El Origen de las especies de Darwin, el ornitorrinco soportó innumerables intentos de negar o mitigar su verdadera mezcla de caracteres asociados a diferentes grupos de vertebrados. La naturaleza precisaba de categorías netas definidas por la sabiduría divina. Un animal no podía, a la vez, poner huevos y alimentar a su prole con glándulas mamarias.
Se equivocaban. El ornitorrinco no es un error de la creación divina: es una maravilla de la evolución.
Manuel Peinado Lorca es miembro del Grupo Federal de Investigación del PSOE
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir