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Los corresponsales de cadena SER en Alemania, Italia y Portugal han explicado cómo actúa la ley ante la creación de organizaciones y actos en su honor en esos países
El pasado 20 de noviembre se cumplieron 36 años de la muerte del dictador genocida Francisco Franco. A día de hoy existe en nuestro país la Fundación Francisco Franco que sigue organizado misas en su honor cada 20N.
Desde el 15 de noviembre la fundación Francisco Franco había anunciado en su página web once misas «en sufragio por el alma de Francisco Franco y todos los caídos por Dios y por España», según informaba Newtral. Una de estas misas estaba en la iglesia anexa a la Catedral de Granada, donde asistió Pablo Casado, que estaba en la ciudad por el congreso del PP de Andalucía, algo que desató una fuerte polémica.
El líder del PP señaló que acudió por error y sin conocer que la misa era en honor de los dictadores, a pesar de que en la prensa española se publicaron fotografías en las que se podía ver que en el altar había una corona de laurel de la Fundación Francisco Franco y en las bancas frontales colgaba una bandera preconstitucional, que se utilizaba en la época de la dictadura.

¿Debería dimitir Pablo Casado?
Después de tal información se ha cuestionado si Pablo Casado debería dimitir. Por ejemplo, el analista Daniel V. Guisado ha señalado que «en un país normal la asistencia del líder de la oposición a una misa de un dictador debería acarrear su dimisión», una postura también defendida por Joan Mena, portavoz de Catalunya en Comú quien ha dicho que: «No he encontrado en la prensa madrileña la noticia de que Casado se ha ido a una misa de homenaje a un dictador, un genocida y un fascista. Si eso pasa en cualquier país europeo, Casado hoy tendría que dimitir. Se puede ser de derechas y no defender un régimen fascista».
¿Qué ocurriría si se produce algo similar en países que también sufrieron períodos dictatoriales?
En relación a la cuestión de si podría ocurrir algo similar en países cercanos a España que también sufrieron períodos dictatoriales han respondido los corresponsales de cadena SER. La corresponsal en Berlín, Carmen Viñas, ha asegurado que no existe ninguna fundación en honor a Hitler porque es ilegal hacer apología o propaganda del nazismo y que hay muchas organizaciones que trabajan contra la ultraderecha.
Viñas ha añadido que en Alemania, además de ser ilegal la apología al nazismo, están prohibidos todos los símbolos de organizaciones inconstitucionales, que incluyen entre otros al Ku Kux Klan , al Comunismo por su experiencia con la República Democrática Alemana (RDA) y recientemente se añadió a la ley el Estado Islámico. “La esvástica sólo puede ser enseñada en público tachada y con una clara intención de rechazo”, ha dicho. Además, Viñas ha explicado que en Alemania tanto la Iglesia Católica como la Protestante no aceptan ideologías racistas, populistas, de extrema derecha o etnonacionalistas, tal y como recoge la SER.
Marina García, corresponsal en Italia, ha explicado que no existe una «fundación Mussolini» como tal, pero que en el caso de que existiese no podría retomar un proyecto abiertamente fascista y tendría que entrar dentro del respeto a la Memoria Histórica. “La Constitución italiana prohíbe volver a crear el Partido Fascista, la formación de Benito Mussolini. Existe una ley específica que prohíbe que haya organizaciones basadas en esa ideología y otra que legisla contra los delitos de odio”, ha explicado García. Italia pena con cárcel la creación o pertenencia a organizaciones fascistas.
Por su parte, el corresponsal en Portugal, Lucas Font, ha comentado la situación más parecida a la española: “Existe la Asociación de Historia del Estado Novo, que no tiene apenas seguidores, formada por civiles y ex militares, que intentan contar lo que ellos consideran la verdad sobre el régimen, aunque reconocen que hubo luces y sombras»En Portugal no están prohibidos los gestos, canciones o símbolos fascistas, pero sí existe el delito de incitación al odio con penas de prisión para aquellos que creen organizaciones que inciten a la violencia por motivos de raza, religión u orientación sexual, ha añadido el corresponsal de cadena SER.
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