El caso Monedero, las filtraciones, la manipulación mediática y los juegos de poder dentro de la izquierda han llevado el debate a un punto de no retorno. No todo vale, pero algunos están dispuestos a pisotear cualquier principio con tal de hacer daño a sus rivales internos. Filtrar audios sin consentimiento, exponer a víctimas en contra de su voluntad y aprovecharse de su dolor para sacar rédito político es asqueroso. Pero que haya gente de izquierdas atacando a víctimas de acoso para defender a su partido es aún peor.
Que cada uno se haga responsable de a quién aúpa y a quién defiende, porque los monstruos que se crean para dañar al adversario terminan devorándolo todo. ?
Related posts
SÍGUENOS
Solo el 1% de los documentos se ha publicado: cómo Trump tapa el caso Epstein con la agenda imperial
Mientras el ruido bélico ocupa portadas, el Estado estadounidense incumple su promesa de transparencia sobre la red de abusos.
Trump contra la Reserva Federal: cuando el poder político quiere domesticar el dinero
La persecución judicial contra Jerome Powell no es un caso aislado, es un ensayo de control autoritario sobre la política monetaria de Estados Unidos.
Irán sangra mientras Trump se frota las manos
La represión interna y la guerra fría con EEUU e Israel empujan al país al borde del colapso mientras las potencias convierten el dolor de un pueblo en herramienta geopolítica.
Vídeo | La DANA que arrasó Valencia y la política que se escondió detrás de una mochila
Marina Lobo desmenuza el caos, las mentiras y la cadena de irresponsables
La mentira humanitaria: cómo Occidente troceó Sudán para después fingir sorpresa
Quinndy Akeju explica la historia que los titulares evitan
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir