Baltasar Garzón advierte que «no sabemos dónde nos puede llevar con ese afán de captar votos a lo mejor de la extrema derecha».
Baltasar Garzón fue entrevistado en La Sexta Noche y no perdió la oportunidad de hablar de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, como ya hiciera recientemente.
En una entrevista para el Huffington Post Baltasar Garzón hablaba de un resurgimiento del fascismo en los últimos años, bajo nuevas formas.

Matizba, sin embargo, que no es como el fascismo de los años 20 de la Italia de Mussolini o del nazismo, «el fascismo se renueva, se acomoda cada tiempo».
Este, hecho, analizaba Garzón, se da sobre todo a partir de la entrada de Trump: «Es lo que llamo los microfascismos y fascismos no trascendentes, aquellos que parece que no tienen importancia pero que van generando un espacio donde cada vez se acerca más la situación a lo que es esa ideología.
«El fascismo tiene la característica del uso y ejercicio de la violencia cuando le interesa. La extrema derecha en los últimos años ha descubierto que el uso de la violencia, al contrario de lo que ocurría en la primera época, no es aceptado ni asumido por la ciudadanía. Entonces no preconiza ni ejerce la violencia de forma directa, pero sí la deriva hacia determinados grupúsculos y segmentos que pueden cometer un atentado, tirar una granada contra un establecimiento de menores no acompañados o destruir un cartel de los movimientos feministas en Ciudad Lineal», explicaba.
Cuando le preguntaron por si Vox es fascista respondió tajante: «si no lo es, está camino de serlo. Es decir, es una extrema derecha que tiene muchos componentes de esa ideología excluyente y fascista. No voy a catalogarlo como un partido fascista, porque no lo es, pero está en ese camino que citaba del populismo al fascismo».
«Lo vemos con el Gobierno del que forma parte en Castilla y León, como que sea la única comunidad que no quiere participar ni estar en el pacto contra la violencia de género. La negación de la violencia de género y decir que es violencia intrafamiliar o el pin parental son cuestiones que tienen un componente que va dirigido hacia la negación de derechos consolidados» argumentaba.
El presentador, justamente, le recordaba las afirmaciones del «otro día le escuchaba decir, sobre el discurso de la Presidenta de la Comunidad de Madrid, que no es un discurso fascista, pero si es un discurso populista, que va camino de ello».
Baltasar Garzón advierte sobre el "peligroso" discurso de Ayuso: "No sabemos dónde nos puede llevar con ese afán de captar votos a lo mejor de la extrema derecha" https://t.co/xIloecp7Ry
— laSexta Xplica (@laSextaXplica) May 29, 2022
«Sí, porque el populismo, como he dicho antes, camina junto con el fascismo. Luego, digamos, se desarrolla dentro de unos límites democráticos y el fascismo los traspasa o consigue implosionar», respondía Garzón.
«Afirmaciones vacuas sin sentido, como apelaciones a la libertad a que otros son socialcomunistas y que. prácticamente. van a acabar con el Estado de Derecho y con el español. en sí mismo, es falso y quien lo hace sabe que es falso, por tanto es una manipulación de las emociones y es una manipulación del propio lenguaje», continuaba.
«Ese discurso es muy peligroso porque se desliza por una pista que no sabemos dónde nos puede llevar, con ese afán de captar votos a lo mejor de la extrema derecha, que no siempre se debe de hacer de esta forma, sino de otras distintas», recapitulaba.
También te puede interesar
POLÍTICA ESTATAL
Nacho Cano, la pirámide del privilegio que acabó con 6,2 millones en deudas
16 julio 2026
Vallejo-Nájera: el Mengele español que la democracia siguió condecorando
13 julio 2026
España empieza a cerrar la puerta a Palantir: Spanish Revolution ya advirtió del peligro
2 julio 2026
El PP copia el manual de Trump y Bolsonaro para ensuciar las urnas
1 julio 2026Related posts
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
A FONDO: ¿Quién GANA con el CAOS en CEUTA? #Reportaje SR
¿Qué ocurre cuando las personas dejan de ser tratadas como seres humanos y pasan a utilizarse como herramientas políticas? En este nuevo #ReportajeSR de Spanish Revolution, Léa Gugelmann analiza a fondo la…
THUNDERFORGE – El PENTÁGONO se echa en manos de la INTELIGENCIA ARTÍFICIAL #ReportajeS
El Pentágono ha dado un paso sin precedentes: poner la toma de decisiones y la estrategia militar en manos de la inteligencia artificial. Patricia Salvador te cuenta en este #ReportajeSR cómo, a…
MODO REVOLUCIÓN
Activa el Modo Revolución con nosotras. Historias, investigaciones, vídeos y claves para entender qué está pasando y qué hay detrás.
También te puede interesar
Nacho Cano, la pirámide del privilegio que acabó con 6,2 millones en deudas
16 julio 2026Vallejo-Nájera: el Mengele español que la democracia siguió condecorando
13 julio 2026España empieza a cerrar la puerta a Palantir: Spanish Revolution ya advirtió del peligro
2 julio 2026El PP copia el manual de Trump y Bolsonaro para ensuciar las urnas
1 julio 2026