Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
Imaginen la potencia de un movimiento sostenido por la convicción y el compromiso de su comunidad, liberado de la inestabilidad que conllevan las grandes donaciones.
En un mundo donde la sostenibilidad se convierte en un imperativo, el colectivo Futuro Vegetal emerge como un faro de esperanza, apostando por un futuro más verde y ético. Con más de 1500 firmas respaldando su misión, este colectivo ha demostrado su valor incalculable para la humanidad, no solo en palabras, sino en acciones concretas que buscan un cambio tangible en nuestra relación con el entorno.
Sin embargo, detrás de este ímpetu transformador, se esconde una realidad financiera marcada por la incertidumbre. Hasta la fecha, la viabilidad del colectivo ha dependido de donativos, una fuente de financiación tan generosa como volátil. Aunque estas contribuciones han sido vitales, no definen el rumbo de Futuro Vegetal, pero sí subrayan la precariedad de una iniciativa que cada seis meses enfrenta la incógnita de su continuidad económica.
Ante este panorama, el llamado a la acción es claro y directo: la invitación a sumarse al OpenCollective de Futuro Vegetal. Un gesto tan simple como efectuar una donación mensual puede ser el pilar que asegure no solo la operatividad del colectivo, sino su independencia financiera. Imaginen la potencia de un movimiento sostenido por la convicción y el compromiso de su comunidad, liberado de la inestabilidad que conllevan las grandes donaciones.
La meta es ambiciosa pero alcanzable: si cada persona que ha firmado en apoyo a Futuro Vegetal contribuyera con tan solo 20 euros al mes, el futuro del colectivo estaría asegurado. Más allá de garantizar la continuidad de sus proyectos, esta independencia económica permitiría a Futuro Vegetal navegar con mayor libertad, innovar sin restricciones y amplificar su impacto positivo en el mundo.
El llamado de Futuro Vegetal no es solo una petición de apoyo económico; es una invitación a ser parte de una transformación profunda y necesaria. En un momento histórico donde cada acción cuenta, apoyar a colectivos como Futuro Vegetal es apostar por un mañana donde la sostenibilidad, la justicia y la equidad sean los pilares de nuestra sociedad. Ayudemos a Futuro Vegetal a seguir cambiando el mundo, no solo con nuestra voz, sino con nuestro compromiso tangible y sostenido.
Ayúdales a seguir cambiando el mundo
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir