Este medio se sostiene gracias a su comunidad. APOYA EL PERIODISMO INDEPENDIENTE .
La doctora Elena Casado ha desmontado el funcionamiento de la sanidad privada a través de las propias condiciones de los seguros privados.
«Estos son los precios reales de la Póliza Plena de Adeslas, que incluye cobertura completa y todas las asistencia sanitaria: especialistas, medios diagnósticos, cirugía, hospitalización, urgencias y tratamientos médicos. ‘desmontando la sanidad privada», ironizaba un usuario en redes sociales.
Estos son los precios reales de la Póliza Plena de Adeslas, que incluye cobertura completa y todas las asistencia sanitaria: especialistas, medios diagnósticos, cirugía, hospitalización, urgencias y tratamientos médicos.
— Cerdonauta ? (@PorquinoB) May 5, 2022
"desmontando la sanidad privada" https://t.co/iZlyVDOYRM pic.twitter.com/cQXoy9FWlH
La doctora Elena Casado retomaba el tuit para desmontar en un hilo la sanidad privada: «Que no es que os quiera quitar yo la ilusión. Pero no, el seguro de 50€ que me citas TAMPOCO te lo cubre todo sin copago. Acompañadme a leer las condiciones de contratación. Si tiene dos minutos hoy, léete esto y que no te engañen, tu seguro privado no lo cubre todo».
Que no es que os quiera quitar yo la ilusión.
— Dra. Elena Casado Pineda (@Medicilio) May 8, 2022
Pero no, el seguro de 50€ que me citas TAMPOCO te lo cubre todo sin copago.
Acompañadme a leer las condiciones de contratación.
Si tiene dos minutos hoy, léete esto y que no te engañen, tu seguro privado no lo cubre todo.#Hilo https://t.co/QvUAv5VQdm
«Para empezar te tendrán que dejar contratarlo. Si tienes más de 70 años te van a decir: Claro que sí, guapi. Y lo de los 55€ es hasta los 44 años de edad. Si tienes menos de 70 años te pasarán el cuestionario previo de salud. Donde te van a valorar tu riesgo como producto. Y por cierto, cada vez que ese riesgo aumente tienes obligación de decirlo. No sé, pregúntate por qué. Bueno, que si no te lo quieres preguntar ya te lo digo yo: para cancelar o subir tu póliza», comenzaba aclarando de forma rotunda.

«Que te has destrozado en un accidente con cervezas de más? No está cubierto. Que te has intentado suicidar pero has sobrevivido? Lo sentimos. Sabes dónde sí te operan por un intento de suicidio con cáusticos o saltando de un edificio y se cubre la UCI? Muy bien! En la pública! No, bebé, los transplantes no están incluidos. Excepto el de córnea o médula, que son más asequibles. No, mi amor, el VIH y todas sus enfermedades derivadas de la infección o su tratamiento no están cubiertas. Sabes quién si te lo cubre todo? Ya te vas haciendo una idea, no?», continuaba aseverando.
«Espero que no necesites una ambulancia para diálisis. Porque no está cubierta. Es que claro, ponerte una ambulancia varias veces a la semana sale caro. Sabe esas pruebas que se le hacen a futuros padres cuando tienen enfermedades genéticas para intentar evitarlas en su descendencia? Ay, no, tampoco están cubiertas. El estudio de tu infertilidad tampoco», exponía.
«En fin. También os tengo que decir, que las aseguradoras no mienten. Lo tienes todo en sus contratos. Solo tenéis que leerlos antes de venir a decir que os lo incluye todo sin copagos por menos de lo que pagamos de impuestos. Si encontrais por el precio que cuesta a nivel de impuestos a cada Español un seguro médico solidario, que no te valore como un riesgo, que no te aumente tu prima cuando aumentas tus patologías o edad, que no te lo pueda anular, que te cubra la medicación, etc. Entonces hablamos. Para todo lo demás, sigamos luchando por nuestra #SanidadPublica. Nos va literalmente la vida en ello», sentenciaba.
Este periodismo no lo financian bancos ni partidos
Lo sostienen personas como tú. En un contexto de ruido, propaganda y desinformación, hacer periodismo crítico, independiente y sin miedo tiene un coste.
Si este artículo te ha servido, te ha informado o te ha hecho pensar, puedes ayudarnos a seguir publicando.
Cada aportación cuenta. Sin intermediarios. Sin líneas rojas impuestas. Solo periodismo sostenido por su comunidad.
Related posts
SÍGUENOS
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
15.000 personas ya han visto cómo la fe se convierte en poder
El último ReportajeSR analiza cómo determinados sectores del evangelismo conservador dejaron de limitarse a los templos para convertirse en una maquinaria política al servicio de la extrema derecha. De Trump a Bolsonaro, de Milei a Vox: redes comunitarias, guerras culturales, dinero, medios y religión convertidos en infraestructura electoral.
Presentado por Léa Gugelmann, el reportaje ya ha superado las 15.000 visualizaciones desde su estreno. Porque para entender el auge de la extrema derecha no basta con mirar a sus candidatos: también hay que observar quién construye sus discursos, moviliza sus bases y presenta el autoritarismo como una misión divina.
Vídeo | Sadismo en primera persona
Un turista graba el encierro de San Fermín como si estuviera en una atracción. Adrenalina, golpes, risas y animales convertidos en decorado para conseguir un vídeo viral. No está viviendo una tradición: está consumiendo sufrimiento como entretenimiento.
Además, corre con una cámara cuando está prohibido hacerlo, poniendo en peligro a quienes tiene alrededor. La turistificación añade otra capa de irresponsabilidad a una barbaridad ya normalizada: venir, beber, molestar, jugar con la vida ajena y marcharse con unos cuantos clics. El sadismo también se graba en primera persona.
Seguir
Seguir
Seguir
Subscribe
Seguir