Sánchez y Felipe VI proyectan centralidad internacional, los barones populares reculan ante el clamor social y Ayuso posa junto a la embajada israelí.
La masacre en Gaza ya no divide al mundo: lo aísla. Y lo mismo empieza a ocurrir en España. El discurso de Felipe VI en la ONU, sin llegar a pronunciar la palabra genocidio, fue lo bastante contundente como para dejar a Isabel Díaz Ayuso y a José Luis Martínez-Almeida en un rincón incómodo: el de los defensores incondicionales de Netanyahu, cada vez más solos dentro y fuera del Partido Popular.
Mientras 156 de 193 países reconocen a Palestina y la ONU gira hacia una condena clara de Israel, en España el PP hace equilibrios imposibles. Juanma Moreno admite ya la palabra “genocidio”. Alfonso Rueda, de forma enrevesada, también. Feijóo balbucea entre “masacre” y tecnicismos sobre la Corte Penal Internacional. Y Ayuso, en cambio, se fotografía sonriente con la representante de Netanyahu en Madrid el mismo día en que el Rey denunciaba los “actos aberrantes que repugnan a la conciencia humana”. La imagen lo dice todo: no es solo antisanchismo, es alineamiento directo con la extrema derecha global.
El PP roto, el Gobierno cómodo
La Moncloa celebra que el tablero internacional empuje al PP contra las cuerdas. Portugal, Francia y Reino Unido se suman al reconocimiento de Palestina. Los sondeos señalan a una mayoría social indignada con la violencia israelí. Sánchez habla de genocidio cada día en Nueva York y se coloca, con Felipe VI como inesperado escudero, en lo que denomina “el lado correcto de la historia”. Mientras tanto, el PP parece atado de pies y manos a las obsesiones de Ayuso y a la herencia de Aznar, acercándose más a Netanyahu que a sus propios votantes.
La ultraderecha ya se revuelve contra el Rey: Hermann Tertsch lo acusa de leer “un panfleto socialista globalista”, Ignacio Arsuaga de Hazte Oír habla de “abducción por Sánchez”. La ironía es evidente: la Corona, pilar del régimen del 78, cuestionada por quienes ayer la defendían como símbolo sacrosanto de unidad nacional. El giro es tan brusco que expone la fractura en la derecha española: entre quienes huelen el desgaste electoral de sostener a Israel y quienes prefieren inmolarse con tal de mantener la bandera del odio.
Ayuso y Almeida, atrapados en el búnker
En este contexto, Ayuso se aferra a su papel de “dama de hierro” madrileña: condena al Gobierno por defender a Palestina, asegura que España “pagará durante años” su postura y reniega incluso de la histórica fórmula del PP de los dos estados. Almeida la acompaña en esa retórica aislada, cada vez más alejada de la opinión pública y de los barones territoriales. El resultado es un partido partido: dos PP, dos discursos y un líder atrapado en medio, incapaz de fijar posición sin perder a un bando.
La fotografía final es clara: Sánchez y Felipe VI proyectan centralidad internacional, los barones populares reculan ante el clamor social y Ayuso posa junto a la embajada israelí. Mientras tanto, la ONU escucha a presidentes latinoamericanos, africanos y árabes nombrar sin tapujos el genocidio. El tiempo corre y el aislamiento se multiplica. Afuera Netanyahu, Trump y unos pocos ultras. Dentro, Ayuso y Almeida. Y la historia no suele perdonar a quienes se atrincheran en el búnker equivocado.
También te puede interesar
POLÍTICA ESTATAL
Nacho Cano, la pirámide del privilegio que acabó con 6,2 millones en deudas
16 julio 2026
Vallejo-Nájera: el Mengele español que la democracia siguió condecorando
13 julio 2026
España empieza a cerrar la puerta a Palantir: Spanish Revolution ya advirtió del peligro
2 julio 2026
El PP copia el manual de Trump y Bolsonaro para ensuciar las urnas
1 julio 2026Related posts
1 Comment
Deja una respuesta Cancelar la respuesta
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
A FONDO: ¿Quién GANA con el CAOS en CEUTA? #Reportaje SR
¿Qué ocurre cuando las personas dejan de ser tratadas como seres humanos y pasan a utilizarse como herramientas políticas? En este nuevo #ReportajeSR de Spanish Revolution, Léa Gugelmann analiza a fondo la…
THUNDERFORGE – El PENTÁGONO se echa en manos de la INTELIGENCIA ARTÍFICIAL #ReportajeS
El Pentágono ha dado un paso sin precedentes: poner la toma de decisiones y la estrategia militar en manos de la inteligencia artificial. Patricia Salvador te cuenta en este #ReportajeSR cómo, a…
NO ESTAN SOLOS.