De vender millones de discos sin una gran discográfica a cantar contra la homofobia, la industria farmacéutica, el consumismo y la guerra en Gaza. La carrera de Macklemore resulta bastante más incómoda de lo que recuerdan las radiofórmulas.
Ben Haggerty nació en Seattle el 19 de junio de 1983. El mundo acabaría conociéndolo como Macklemore y, durante unos años, parecía imposible encender una radio sin encontrarse con él. Su enorme éxito comercial puede despistar. Detrás del hombre de los abrigos imposibles de Thrift Shop hay una trayectoria atravesada por la independencia musical, las adicciones y una insistencia bastante poco rentable en escribir sobre asuntos que buena parte de la industria prefiere mantener lejos de un escenario.
Hoy vuelve a estar en el centro de la conversación. En septiembre de 2026 fue apartado de las fechas estadounidenses de la gira de Ed Sheeran después de sus intervenciones públicas en apoyo a la población palestina. La promotora Messina Touring Group confirmó que varios estadios se negaban a albergar los conciertos si Macklemore continuaba en el cartel. El propio rapero señaló entre quienes presionaron para excluirlo al multimillonario Robert Kraft, propietario del Gillette Stadium; Kraft ha acusado al artista de haber realizado comentarios antisemitas, algo que Macklemore rechaza, sosteniendo que sus críticas se dirigen al Gobierno israelí y a sus políticas y no a las personas judías.
Para entender cómo el tipo de Thrift Shop terminó ahí hay que retroceder bastante.
DEL RAP DE SEATTLE A REVENTAR LAS LISTAS SIN UNA GRAN DISCOGRÁFICA
Macklemore llevaba años grabando cuando el éxito apareció. Publicó Open Your Eyes en 2000, todavía como Professor Macklemore, y The Language of My World en 2005. Por entonces también arrastraba problemas graves con el alcohol y otras drogas. En 2008 ingresó durante 35 días en rehabilitación. Aquella experiencia reaparecería una y otra vez en sus canciones.
Uno de los primeros temas que permite conocer al Macklemore que vendría después es “Otherside”, sobre la romantización de las drogas dentro del hip hop y su propia relación con el consumo. Ryan Lewis, que terminaría siendo su productor y socio creativo, consideró aquella canción uno de los primeros momentos en los que quedó claro qué clase de artista podía llegar a ser.
Después llegó “Wings”, publicada en 2011: unas zapatillas Air Jordan utilizadas para hablar de publicidad, deseo, identidad y de esa maquinaria capitalista capaz de convencer a un niño de que necesita comprar un objeto para convertirse en alguien. El vídeo fue financiado en parte mediante Kickstarter.
Y entonces explotó todo.
Macklemore y Ryan Lewis publicaron The Heist el 9 de octubre de 2012 sin una gran discográfica detrás. El álbum llegó al número 2 del Billboard 200. La Recording Academy recuerda que Macklemore reivindicó precisamente esa independencia al recoger sus premios Grammy.
“Thrift Shop” convirtió una canción sobre comprar ropa usada y burlarse del consumo ostentoso en uno de los mayores éxitos del planeta. El vídeo, publicado el 29 de agosto de 2012, roza actualmente los 2.000 millones de visualizaciones en YouTube.
Después vino “Can’t Hold Us”, con Ray Dalton, otro número uno y uno de esos temas que acabaron sobreviviendo a su propia época. Su vídeo oficial ya supera los 1.170 millones de reproducciones.
En los Grammy de 2014, Macklemore consiguió cuatro premios de siete nominaciones: Mejor Artista Nuevo, Mejor Álbum de Rap por The Heist, Mejor Interpretación de Rap y Mejor Canción de Rap por Thrift Shop. Aquella victoria en la categoría de álbum frente a good kid, m.A.A.d city de Kendrick Lamar provocó una polémica enorme; el propio Macklemore escribió después a Lamar diciéndole que, en su opinión, él debía haber ganado.
Pero aquel disco contenía otra canción bastante más importante para entenderlo.
“Same Love”, junto a Mary Lambert, se publicó en 2012, cuando el matrimonio igualitario todavía no era legal en todo Estados Unidos. La canción apoyó explícitamente la campaña por el Referéndum 74 del estado de Washington y criticó la homofobia existente dentro del propio hip hop. Parte de los beneficios fueron destinados a Washington United for Marriage. En los Grammy de 2014, la actuación terminó con 33 parejas casándose sobre el escenario.
ADICCIONES, OPIOIDES, PALESTINA Y EL PRECIO DE NO CALLARSE
El éxito no convirtió a Macklemore en un artista particularmente cómodo.
En 2016 publicó “Drug Dealer”, con Ariana DeBoo. Allí colocó el foco sobre la crisis estadounidense de los opioides, las farmacéuticas y el papel que los medicamentos con receta desempeñaron en miles de adicciones. No hablaba desde fuera. Macklemore llevaba años contando públicamente sus recaídas y su proceso de recuperación. Incluso había participado junto a Barack Obama en una conversación sobre la epidemia de opioides.
Hubo también espacio para el Macklemore puramente festivo. “Downtown”, publicada en 2015, reunió a Melle Mel, Kool Moe Dee y Grandmaster Caz; “Glorious”, con Skylar Grey, abrió en 2017 su etapa sin Ryan Lewis; y “Good Old Days”, junto a Kesha, terminó convertida en otro de sus grandes éxitos.
Y en 2024 llegó el giro que explica buena parte de lo que está ocurriendo ahora.
El 6 de mayo de 2024, en plena ola de protestas universitarias estadounidenses por Gaza, Macklemore publicó “Hind’s Hall”. El nombre recordaba a Hind Rajab, la niña palestina de 5 años asesinada en Gaza, cuyo nombre estudiantes de Columbia habían utilizado para rebautizar Hamilton Hall durante su ocupación. Macklemore cargó contra la financiación estadounidense de Israel, contra la represión policial de las acampadas y contra el silencio de la industria musical. Anunció además que los ingresos de la canción serían destinados a UNRWA USA.
En septiembre de 2024 publicó “Hind’s Hall 2”, esta vez acompañado por los artistas palestinos Anees, MC Abdul y Amer Zahr. Los beneficios volvieron a destinarse a UNRWA USA.
Todavía fue más lejos el 11 de febrero de 2025 con “Fucked Up”, una canción contra Donald Trump, Elon Musk, las deportaciones de ICE, la desigualdad, la situación de Congo y Sudán y la política estadounidense hacia Israel y Palestina. Los ingresos fueron de nuevo destinados a UNRWA USA.
Ese camino terminó chocando en septiembre de 2026 con una de las giras más grandes del mundo. Después de interpretar Hind’s Hall y pronunciarse sobre Palestina durante un concierto de Ed Sheeran en el MetLife Stadium, varios recintos estadounidenses amenazaron con no celebrar las siguientes fechas si Macklemore continuaba como telonero. Fue apartado del cartel.
Hay artistas que descubren el compromiso cuando deja de costarles algo. La historia de Macklemore resulta más extraña: alcanzó la cima vendiendo millones, consiguió independencia económica suficiente para no tener que pedir permiso y terminó utilizando precisamente esa libertad para decir cosas que podían cerrarle estadios.
Tal vez por eso conocer a Macklemore exige empezar por Thrift Shop, pero obliga a seguir escuchando bastante después de que termine.
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