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Esta acción llega tras el ataque saharaui realizado dos días antes, el 22 de enero, en el Gerguerat.
El Ministerio de Defensa de la RASD confirmaba en la madrugada del sábado al domingo 24 de enero que el Ejército saharaui había realizado un ataque relámpago sobre la estratégica brecha del Guerguerat, detonante del estado de guerra que vive el Sáhara Occidental desde el 13 de noviembre.
Importancia del Guerguerat
Las fronteras oficiales del reino alauita encapsulan al país, sin salida terrestre salvo atravesando países no-aliados: el Mediterráneo al norte, el Atlántico al oeste, el este con la vecina Argelia -gran rival regional- y el sur con el Sáhara Occidental -ocupado ilegalmente desde 1975 y parcialmente controlado por el Polisario-. El Guerguerat, situada al extremo-sur del Sáhara Occidental, se convierte por tanto en la única vía de comunicación terrestre de Marruecos con el Sahel. Desde el Alto el Fuego de 1991 esta es una zona desmilitarizada que no tiene reconocida una función comercial; aún así Marruecos empezó a utilizar este paso para llegar a la vecina Mauritania y poder comerciar así países como Senegal, Mali y la propia Mauritania.
Pese a las protestas del Polisario por esta violación de los Acuerdos de Paz, la ONU nunca ha llegado a actuar, lo que ha hecho que con cierta frecuencia los propios civiles saharauis hayan cortado este rebautizado nudo de comunicaciones como forma de denunciar la situación que vive el Sáhara Occidental. El impacto económico del bloqueo es notable para Marruecos, que diariamente exporta miles de kilos de frutas, hortalizas y materias primas, y sirve de ruta de abastecimiento para el pescado obtenido de los caladeros mauritanos que luego se vende en Europa.

A finales del mes de octubre de 2020 el paso volvió a ser bloqueado por decenas de civiles. Al contrario que en las ocasiones previas, donde la retirada saharaui se había dado por mediación internacional, esta vez el ejército marroquí desalojó a los civiles penetrando con su ejército en la zona desmilitarizada. Esto fue considerado por el Polisario como la ruptura definitiva del alto el fuego y la vuelta a las armas.
Zona bombardeada
Tras ser detonante del conflicto, el Guerguerat volvió a una tensa calma y fue excluido de los bombardeos saharauis realizados en estos dos meses de guerra. En este tiempo Marruecos ha aprovechado para sellar defensivamente la zona y aumentar la actividad comercial. Pese a ello, el Secretario General del Ministerio de Defensa de la RASD, Sidi Ougal, informó que el Guerguerat podría ser objetivo militar «en cualquier momento».
La advertencia polisaria se cumplió esta madrugada, cuando -según fuentes del mismo Ministerio- el Ejército saharaui lanzó un ataque relámpago bombardeando con cuatro misiles la brecha. Pronto, antes incluso de la confirmación saharaui, comenzaron a circular por redes sociales vídeos y audios de transportistas marroquíes que confirmaban el bombardeo.
Marruecos guardó silencio hasta la mañana del domingo 24, cuando a través de su agencia oficial Agence Marocaine de Presse (MAP) informó que la situación en la brecha era «tranquila», aunque no negó el ataque saharaui, que si calificó como «hostigamiento sin incidencias».
Esta acción llega tras el ataque saharaui realizado dos días antes, el 22 de enero, sobre dos bases militares marroquís situadas en el tramo del «muro de la vergüenza» ubicada dentro de su propio país. Estos hechos confirmarían que la «escalada inevitable» de la que hablaba el Polisario estaría cumpliéndose.
Original: Contrainformación
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