La extrema derecha avanza en América Latina bajo la ‘Doctrina Donroe’
Un fantasma recorre América Latina, pero esta vez no viene a pedir justicia social, soberanía o pan. Viene con gorra, alambradas, megacárceles, discursos contra la inmigración y reverencias a Washington. Desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en enero de 2025, las siete elecciones presidenciales celebradas en la región han terminado igual: victoria de una derecha cada vez más dura, más obediente y más cómoda en el lenguaje de la amenaza.
Siete de siete. Ecuador con Daniel Noboa, en abril de 2025. Bolivia con Rodrigo Paz, en octubre de 2025. Honduras con Nasry Asfura, en noviembre de 2025. Chile con José Antonio Kast, en diciembre de 2025. Costa Rica con Laura Fernández, en febrero. Perú con Keiko Fujimori, en junio. Colombia con Abelardo de la Espriella, también en junio. No es una anécdota regional ni un simple cambio de ciclo. Es un mapa político girando hacia una derecha que ya no necesita disfrazarse demasiado.
Menos misiles y más botijos: Europa arde mientras Bruselas mira al cuartel
España conoce bien la liturgia del calor. El botijo, el abanico y el toldo forman parte de una cultura popular que aprendió antes que muchos ministerios que sobrevivir al verano también es una cuestión material. No es folclore. Es adaptación. Es inteligencia colectiva. Es la respuesta humilde de quienes nunca necesitaron un comité de expertos para entender que el sol, cuando aprieta, mata.
Wyoming lo resumió con una frase que funciona porque golpea donde debe: “menos drones, menos misiles y menos tanques y más toldos, más botijos y más abanicos”. Detrás de la broma hay una evidencia incómoda. Europa está entrando en una fase climática que ya no admite discursos de sobremesa ni promesas para 2050. La amenaza no viene. Ya está aquí. Y viene con vías férreas deformadas, centrales nucleares paradas por el calor, ciudades del norte colapsadas y personas mayores muriendo en sus casas sin hacer ruido.
Venezuela se aferra a la vida entre 1.719 muertos, 5.034 heridos y casi 47.000 desaparecidos
Entre los escombros todavía aparecen cuerpos vivos, pero el desastre ya ha dejado al desnudo una verdad insoportable: no todas las vidas pesan igual cuando llega la catástrofe. LA ESPERANZA BAJO LOS ESCOMBROS Venezuela sigue buscando vida cuando ya han pasado más de cien horas…
Venezuela bajo los escombros: 1.450 muertos y una reconstrucción que no puede convertirse en negocio
Venezuela necesita rescate, atención sanitaria, agua, refugios, comida, comunicaciones, escuelas seguras, infraestructuras revisadas y viviendas habitables. Necesita que las niñas y los niños no duerman bajo lonas mientras los despachos calculan rentabilidades. Necesita que las trabajadoras y los trabajadores de emergencia tengan medios. Necesita que las familias sepan dónde están sus desaparecidos. Necesita ayuda sin chantaje, sin propaganda, sin bloqueo moral, sin convertir cada camión en una bandera.
El terremoto del 24 de junio no pidió pasaporte antes de matar. La respuesta tampoco debería pedir obediencia política para salvar. Entre los escombros no hay ideología que valga: hay vidas, y quien especula con ellas ya ha elegido bando.
Trump y la coartada perfecta: quizá nunca sepamos quién mató a más de 175 niñas y docentes en Irán
Donald Trump ha encontrado una fórmula obscena para hablar de una escuela de niñas destruida en Irán: quizá nunca se sepa quién tuvo la culpa. Así. Como si más de 175 menores y docentes muertos fueran un problema técnico, una interferencia en el radar, una mala tarde de burocracia militar. Como si una escuela no fuera una escuela. Como si una niña muerta bajo los escombros pudiera archivarse bajo la categoría cómoda de “confusión”.
Trump dice que quizá nunca se sepa quién fue responsable del ataque contra una escuela de niñas en Irán que mató a más de 175 menores y docentes.
Inglaterra se cuece: el clima que negaron ya está cerrando escuelas, hospitales y trenes
Inglaterra y Gales están viviendo una escena que debería liquidar de una vez la comedia negacionista. Calor extremo, escuelas cerradas, tiendas bajando persianas, centros comunitarios paralizados, citas hospitalarias retrasadas y trenes suspendidos por toda la red. No hablamos de una incomodidad de verano. Hablamos de un país que empieza a comprobar, con el asfalto blando bajo los pies, que fue construido para un clima que ya no existe.
La Met Office ha lanzado por segunda vez en la historia una alerta roja por calor, la máxima. Solo ese dato bastaría para callar a quienes siguen vendiendo el cambio climático como una exageración de ecologistas, científicas y científicos, activistas y adolescentes con pancartas. Pero no se callan. Nunca se callan. Porque el negacionismo no nace de la ignorancia: nace de los intereses.
Vox, ladrillo y ventas fantasma en Eivissa: la patria empieza en el garaje
La historia tiene todos los ingredientes de la España que predica orden mientras chapotea en el barro. Una concejala de Vox, Araceli Colomar Costilla, regidora en Sant Josep de sa Talaia desde el verano de 2023, administradora de fincas, agente de la propiedad inmobiliaria y rostro local de un partido que vende mano dura contra la “okupación”, aparece ahora denunciada por una presunta trama de ventas fantasma de locales, trasteros y plazas de garaje en el Edificio Galaxia de Eivissa.
Asturias acaba de sentir el clima que viene
En la madrugada del 22 de junio, Asturias vivió uno de esos episodios que algunos titulares aún intentan envolver en el celofán de lo “viral”, como si el problema fuese la espectacularidad del fenómeno y no el mundo que lo está fabricando. Un rayo impactó sobre la antena de RTVE situada en el Monte Naranco, en plena tormenta seca, y poco después llegó el golpe: un reventón cálido que elevó la temperatura en torno a 10 grados en muy poco tiempo en varios puntos del centro del Principado.
En Oviedo, según los datos difundidos por Daniel Pérez, responsable de la Estación Meteorológica de Oviedo-Buenavista, el termómetro pasó de 23,7 grados a 33,3 grados en media hora. Media hora. De una noche cálida a una madrugada sofocante. De dormir con incomodidad a sentir que el aire se convertía en una pared. No en Sevilla. No en Córdoba. No en una llanura abrasada de la Meseta. En Asturias.
Lo que se viene en Colombia: ultraderecha, cárcel y petróleo
Colombia acaba de asomarse a una etapa peligrosísima. No a un giro moderado. No a una corrección de rumbo. A una entrada de la ultraderecha por la puerta grande, con estética de salvador nacional, discurso de guerra interna y programa económico hecho a medida de quienes siempre confunden patria con propiedad privada. Abelardo De La Espriella, abogado, empresario, millonario, cantante de vallenato, ciudadano de Colombia, Estados Unidos e Italia, se proclama vencedor tras la segunda vuelta del 21 de junio, según el preconteo. Tiene 47 años, cuatro hijos, barba de catálogo, relojes de lujo y un apodo construido para el mitin: “El Tigre”.
Conviene decirlo sin anestesia: esto no es derecha clásica, es ultraderecha latinoamericana con perfume caro y agenda de castigo social.
Colombia, otra vez ante el abismo: la ultraderecha gana por un hilo y ya enseña los dientes
De la Espriella ya se ha presentado como presidente electo, con su liturgia de patria, orden y destino recuperado. El repertorio habitual. Habla de democracia, libertad e institucionalidad mientras lo felicitan Trump, Milei, Abascal, María Corina Machado, Daniel Noboa, José Antonio Kast y Keiko Fujimori. Un casting bastante claro. Cuando la ultraderecha internacional aplaude al mismo tiempo, no está celebrando la libertad: está oliendo negocio, disciplina social y revancha de clase.
Luciana Gatti entra en política porque el Congreso brasileño está legislando la catástrofe
Luciana Gatti lleva más de 30 años estudiando la Amazonia y los gases que aceleran el calentamiento global. Es investigadora principal del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil, el INPE, y coordina su Laboratorio de Gases de Efecto Invernadero. No es una tertuliana reciclada, una celebridad buscando foco ni una profesional de la política fabricada en un despacho. Es una científica que ha dedicado décadas a medir cómo uno de los mayores reguladores climáticos del planeta está dejando de funcionar.
Ahora ha decidido presentarse al Congreso.
Gatti anunció el 13 de julio su precandidatura a diputada federal por São Paulo dentro del Partido Socialismo y Libertad, el PSOL. Las candidaturas deberán registrarse oficialmente antes del 15 de agosto y la primera vuelta de las elecciones brasileñas se celebrará el 4 de octubre. Su objetivo es llevar la ciencia al lugar donde se aprueban las leyes que están acelerando el desastre. Porque publicar investigaciones sirve de poco cuando quienes legislan las ignoran, las niegan o directamente trabajan para las empresas responsables.
Ecuador abandona la Amazonia al oro ilegal y deja solos a quienes la protegen
La Amazonia ecuatoriana está siendo devorada por la minería ilegal mientras el Estado llega tarde, responde a medias o directamente mira hacia otro lado. Retroexcavadoras, dragas, campamentos clandestinos y grupos armados avanzan sobre territorios indígenas y áreas protegidas. Frente a ellos, 598 guardaparques abandonados a su suerte, sin capacidad legal para incautar maquinaria y sin medios para enfrentarse a organizaciones que llevan fusiles.
En el Parque Nacional Sumaco Napo-Galeras, varios trabajadores fueron interceptados durante una inspección por hombres fuertemente armados que afirmaron proporcionar seguridad a los mineros. Les quitaron los teléfonos, el GPS y la cámara. Quienes debían representar la autoridad ambiental terminaron desarmados, retenidos y obligados a explicar qué hacían dentro del espacio que estaban protegiendo. Los delincuentes pedían cuentas a los guardaparques y no al revés.
Ayuso convierte la cultura madrileña en un photocall pagado con dinero público
La política cultural de Isabel Díaz Ayuso tiene una regla bastante sencilla: para las creadoras y creadores corrientes existen formularios, convocatorias, límites presupuestarios y meses de espera; para las celebridades dispuestas a promocionar Madrid y posar junto al poder aparecen patrocinios millonarios, espacios públicos y contratos diseñados específicamente para ellas.
No es mecenazgo. Tampoco es una defensa desinteresada de la cultura. Es dinero público utilizado para comprar prestigio, propaganda turística y fotografías institucionales. La obra artística queda reducida a soporte publicitario y las administraciones se comportan como una agencia de representación financiada por las y los contribuyentes.
Nacho Cano fue durante años el mejor ejemplo de este modelo. Ahora Woody Allen recoge el testigo con un proyecto que recibirá 3 millones de euros de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid. Dos nombres famosos, dos operaciones presentadas como apoyo cultural y una misma lógica: socializar el coste para que el beneficio político y empresarial quede en pocas manos.
El OSCURO NEGOCIO de LOGRAR que te ENAMORES de una IA | #ReportajeSR
Durante años nos hablaron de la economía de la atención. Ahora, las grandes empresas tecnológicas han dado un paso más allá para monetizar algo mucho más íntimo: nuestro apego emocional. Desde dispositivos…
PAYPAL MAFIA: INFORME DEFINITIVO sobre los DUEÑOS del PODER #ReportajeSR
Durante las últimas semanas hemos ido desgranando las figuras que convirtieron a la «PayPal Mafia» en una de las redes de poder e influencia más determinantes del planeta a través de los…