Baldoví insiste en que no se puede salvaguardar de la investigación y de la depuración de responsabilidades a Felipe VI.

En Spanish Revolution, a diferencia de otros medios, mantenemos todos nuestros artículos en abierto y siempre va a ser así porque consideramos que lo que hacemos, informar de forma independiente, es un servicio público. Si puedes permitirte ayudarnos con 2, 5 o 10 euros al mes, contribuirás a que podamos seguir adelante. Rebélate. ¡Suscríbete!

Este martes en el Pleno del Parlamento valenciano se ha votado una iniciativa sobre la presunta corrupción del rey emérito. «No debería resultar extraño que un Parlamento votara sobre las cuestiones que plantean los representantes de la ciudadanía. Pero en la España de 2020, cuando hablamos de algún tema relacionado con la monarquía, estamos ante un auténtico milagro», comentaba Fran Ferri, diputado de Compromís en el Huffington Post.

«Además de mostrar nuestro apoyo a la investigación parlamentaria, nuestra propuesta va más allá: queremos que Les Corts se posiciones a favor de que la fortuna repartida en paraísos fiscales vuelva a este país y permita incrementar el presupuesto para la educación, la sanidad o las políticas sociales», añadía el diputado.

Según Ferri, la primera reacción de la casa real fue intentar apartarse del escándalo. Felipe VI, comunicó a través de una nota enviada a los medios de comunicación su renuncia a la herencia, pero lo que no dijo es que el Código Civil no permite renunciar a esa herencia en vida de su padre. Asimismo considera que la jefatura de un Estado verdaderamente democrático, en lugar de apartarse, debería implicarse al máximo para repatriar la fortuna desde los paraísos fiscales, aclarando su procedencia y cumpliendo con todas las obligaciones tributarias.

«Lo que prima son las ganas de tapar los escándalos en vez de afrontarlos de manera valiente y democrática. Ofrecen opacidad cuando la ciudadanía reclama transparencia. Defienden la impunidad en vez de buscar la justicia. Y es precisamente esa sensación de impunidad, esa permisividad cómplice de los poderes del Estado y de buena parte de los medios de comunicación, el origen de nuestros problemas respecto a las andanzas del rey emérito, continuó relatando.

Joan Baldoví, en declaraciones a ElPlural.com, ha vuelto a recalcar, respecto a este tema, que la monarquía no puede ser inviolable y sí debe ser transparente: «La monarquía debe ser transparente como cualquier otra institución pública del Estado. Por eso harían bien los que son monárquicos en apoyar cualquier iniciativa que vaya dirigida a que esta institución sea absolutamente transparente».

Además el diputado de Compromís ha añadido que: «La inviolabilidad de un rey debe afectar a aquello que le reconoce la institución, es decir, el rey no puede ser una persona que cometa presuntos delitos y pueda quedar impune. En una sociedad democrática es absolutamente impresentable que algunos quieran justificar las tropelías del rey emérito​ invocando esa inviolabilidad que debería afectar solamente a aquellos actos que la propia Constitución le reconoce, no a aquellos que son impropios».

Baldoví ha finalizado sus declaraciones a ElPlural.com señalando que cualquier conducta impropia de un miembro de la Casa Real afecta a la propia salud de la institución y ha insistido en que no se puede salvaguardar de la investigación y de la depuración de responsabilidades a Felipe VI: «La institución monárquica es una institución que se transmite de padres a hijos, que no se elige, y, por tanto, esa transmisión yo creo que afecta también a todos los descendientes. No se puede intentar apartar en un determinado momento a todos aquellos miembros de la familia real que hayan tenido una conducta impropia. Eso afecta a la institución y a su propia salud».

Publicidad