González ha señalado que el rey emérito está sufriendo una lapidación política, ignorando las numerosas pruebas que demuestran que sus actuaciones no fueron correctas.

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La vieja guardia continúa su defensa de Juan Carlos I, a pesar de las numerosas polémicas que rodean a su persona. El expresidente del Gobierno Felipe González ha pedido este viernes respeto a la presunción de inocencia del rey emérito y no dar por bueno «lo que diga un policía corrupto o una señora tal», en alusión al excomisario José Manuel Villarejo y a Corinna Larsen.

«Cuando alguno dé credibilidad a lo que diga un policía corrupto o una señora tal, que la de también cuando se refiere a ellos, no vaya a ser que valga la información que den en una dirección y no valga en otra», ha señalado.

En una entrevista en TVE, González ha señalado que el rey emérito está sufriendo una lapidación política como consecuencia de los supuestos negocios ilícitos que se le atribuyen, como las supuestas comisiones cobradas por la adjudicación a empresas españolas del AVE a La Meca.

Además, ha defendido los «fantásticos servicios a España en multitud de situaciones complicadas como jefe de Estado» y ha asegurado que «el legado histórico de Juan Carlos I no lo van a borrar estas circunstancias».

El expresidente ha recordado que el Rey tuvo un comportamiento constitucional antes de que hubiera Constitución en nuestro país. Don Juan Carlos nombró presidente del Gobierno, depositando el poder ejecutivo en un Gobierno y “se replegó a una función que después consagró la Constitución”, ha señalado.

Con estas declaraciones González se acerca más a la posición del PP que a la que mantiene el Gobierno de PSOE y Podemos, que está presionando a la Casa del Rey para que saque a Juan Carlos de palacio.

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